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Cómo prevenir el robo y
explotación de un menor
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Sepa donde están sus
hijos en todo momento. Conozca a sus amigos y sus actividades
cotidianas.
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Sea perceptivo a los
cambios en el comportamiento de sus hijos; constituyen una señal
de que debe sentarse y hablar con ellos acerca de lo que causó
los cambios.
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Esté alerta ante un
adolescente o un adulto que presta atención exagerada o poco
usual a sus hijos, o bien les hace regalos caros o impropios.
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Enséñeles a confiar en
sus propios instintos y asegúreles que tienen derecho a decir
no a lo que ellos sienten que está mal.
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Escuche cuidadosamente a
sus hijos cuando le expresan temores y apóyelos en todas las
conversaciones que tenga con ellos.
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Enséñeles que nadie debe
acercarse a ellos o tocarlos de una manera que se sientan incómodos
y advertirles que si llegara a suceder se lo hagan saber
inmediatamente.
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Debe tener cuidado con las
niñeras y cualquier otra persona que cuide a sus hijos.
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Obtenga referencias de
personas en quienes confíe y vea si puede conseguir información
sobre sus antecedentes, ya que frecuentemente la servidumbre
proporciona las facilidades para que se cometa el robo o abuso
sexual.
¿Cómo saber si un menor sufre de abuso físico?
Ud. sabrá si un menor sufre de abuso físico
cuando observe...
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Lesiones frecuentes, como
moretones, cortaduras, ojos morados o quemaduras, especialmente
cuando el niño no puede explicar de modo adecuado cómo fue que
ocurrieron.
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Quemaduras o moretones con
una forma rara, como si se hubiera usado algún instrumento, o
causados por una mordida humana.
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Quemaduras con un
cigarrillo en cualquier parte del cuerpo.
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Frecuentes quejas de
dolor, sin que exista una lesión obvia.
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Comportamiento agresivo y
destructivo.
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Falta de reacción al
dolor.
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Comportamiento pasivo e
inhibido, no demuestra ninguna emoción.
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Miedo de regresar a casa a
ver a sus padres.
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Lesiones que aparecen
después de que el niño se haya ausentado por varios días.
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Ropa demasiado pesada para
la estación del año, como si fuera para esconder lesiones en
los brazos, piernas y/o cuello.
Cómo saber si un menor sufre de abuso
sexual
Cuando un menor sufre abuso sexual, Ud. puede
observar las siguientes características:
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Indicaciones físicas de
enfermedades que se transmiten sexualmente.
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Dificultades al sentarse o
caminar.
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Frecuentes expresiones de
relaciones sexuales entre adultos y niños.
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Una menor de edad
embarazada.
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Comportamiento sexual,
inadecuado o promiscuo.
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Conocimiento sobre
relaciones sexuales, el cual sea mucho más detallado de lo que
un niño de tal edad debería saber.
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Cambios en el
comportamiento, cambios bruscos de humor, inhibición, temor y
llanto excesivo.
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Orinar en la cama,
pesadillas, temor de ir a dormir u otras perturbaciones durante
el sueño.
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Desarrollar actividad
sexual impropia o mostrar un interés inusitado en cuestiones
sexuales.
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Una expresión súbita de
sentimientos o comportamiento agresivo o rebelde.
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Regresión a
comportamiento infantil.
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Temor a ciertos lugares,
personas o actividades, especialmente a estar a solas con
ciertas personas. Los niños no deberían ser forzados a ser
afectuosos con un adulto o un adolescente si no lo desean.
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Poner especial atención
si su hijo(a) está tratando de evitar a alguien y escuche
cuidadosamente cuando le cuente cómo se siente con respecto a
otras personas.
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Dolor, picazón,
hemorragia, secreción o irritación en las áreas privadas y/o
quejas de dolor al orinar.

Cabe mencionar que, hay niños en mayor riesgo de
ser maltratados, como los hijos no deseados, los de familias
numerosas, y ciertos niños hiperactivos, dominantes, desafiantes,
que provocan la agresión.
Las características generales que presenta un niño maltratado, es
la ausencia de lesiones que comprometan el estado general, el niño
aparece triste, apático; rehuye el acercamiento del adulto y
frecuentemente se oculta bajo las sábanas. En general es un niño
que llora poco y se muestra ansioso, cuando se trata de un lactante
mayor o un preescolar, por la ausencia de la madre y aun puede
mostrar franco rechazo hacia ésta cuando ha sido agresora. También
se ha observado una conducta autodestructora como intento de
suicidio o automutilación en niños víctimas de maltrato, en
comparación con niños no víctimas de algún tipo de abuso.
Desafortunadamente, la mayor parte de casos de abuso, abandono y
maltrato de menores no llega al conocimiento de las autoridades,
como consecuencia la cifra es muy alta. Por lo que agradeceremos que
denuncie este tipo de hechos para ayudarnos a combatir que los niños
sigan sufriendo cualquier tipo de abuso.
Las denuncias ciudadanas son recibidas en los teléfonos
01-800-440-3690 y en el D.F. al 51-40-36-90,
en la página de la Secretaría
de Seguridad Pública
al correo
policia_cibernetica@ssp.gob.mx
Fuente: SSP - Policía Cibernética |