Deportes de riesgo y seguridad

Los deportes de riesgo o extremos han tenido un
gran impulso en los últimos años debido a su gran variedad de
modalidades y a la creciente necesidad de los jóvenes por enfrentar
retos nuevos y gozar de emociones fuertes. El número de adeptos a
estos deportes va en constante aumento debido a su creciente
popularidad y la publicidad que sus eventos reciben. La problemática
de estas prácticas está vinculada a la seguridad de las mismas.
El entorno en el que se realizan no está estructurado, es decir, en
un campo de fútbol, una pista polideportiva, o un tatami de judo en
el que las distancias están establecidas en un reglamento, el
terreno es llano, uniforme, y la temperatura es controlable
especialmente si es un espacio cerrado. Por el contrario, en la
naturaleza, que es donde se practican la mayor parte de los deportes
de riesgo esto no es así. Las condiciones climáticas pueden
cambiar y no hay donde refugiarse si hace falta, el terreno es
irregular o incluso ajeno a nosotros si, lo que estamos practicando,
es una actividad en medio acuático o en medio aéreo. El medio
natural se caracteriza por ser difícil, hostil y aislado.
Existen básicamente dos tipos de deportes extremos, aquellos en que
se compite, ya sea a título individual o entre equipos, y aquellos
en los que el deportista compite contra los elementos naturales y
contra su propia capacidad, fuerza, resistencia e incluso miedos.
Sea cual sea el deporte que se practique, la recomendación de
seguridad mas importante es jamás practicarlo en solitario. Un
accidente mínimo se puede transformar en una situación mortal
cuando se está solo.
Como en cualquier otra modalidad deportiva el deportista toma
decisiones. La diferencia radica en que en un partido de fútbol una
decisión técnica o táctica mal tomada puede suponer que nos
marquen un gol. Una decisión errónea asumida durante la práctica
de las actividades en el medio natural puede suponer un accidente
que puede ir desde pequeños golpes y moretones hasta un desenlace
fatal.
El desconocimiento de aspectos técnicos o tácticos en una
actividad de este tipo puede ser la diferencia entre un día de gran
diversión o un día dramático.
Por lo anterior, antes de realizar un deporte de riesgo, aconsejamos
tener en cuenta las siguientes recomendaciones:
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Formación
específica del deporte a practicar a través de clubes
y federaciones.
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La contratación
de personal especializado para realizar la actividad con
seguridad.
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Información
sobre el máximo de variables que pueden influir en la
actividad: dificultad, recorrido, meteorología, vías
de escape, etc.
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En cuanto a la salud es importante destacar que,
si para la práctica de un deporte tradicional siempre se ha
recomendado una evaluación médica previa, para realizar un deporte
que seguramente exigirá del deportista su máximo rendimiento y
desempeño, un examen médico completo antes de comenzar la práctica
es definitivamente indispensable. Muchos accidentes hubieran podido
evitarse a partir del conocimiento previo de situaciones médicas
ocultas o limitantes.
Otro aspecto de gran importancia en la práctica de los deportes de
riesgo es el equipamiento. Cada modalidad de estos deportes tiene
requerimientos indispensables mínimos para practicarlo con algún
rango de seguridad. La continua revisión del estado del equipo
también es importante ya que con frecuencia este se ve sometido a
situaciones que pueden causar desgaste o daños que a primera vista
no sean apreciables. Jamás debe realizarse una actividad sin el
equipamiento adecuado, este puede ser, y con frecuencia será la
diferencia entre la diversión extrema y el dolor extremo o la
muerte.
Sin duda los deportes de riesgo son llamativos y exitantes, su prática
nos pone a prueba y nos prepara para enfrentar nuevos retos, practícalos
con seguridad, recuerda que la salud es primero.

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