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Todo sobre la prevención de accidentes

Los accidentes no son casuales, sino que se causan. Creer que los accidentes son debidos a la fatalidad es un grave error; sería tanto como considerar inútil todo lo que se haga a favor de la seguridad en el trabajo y aceptar el fenómeno del accidente como algo inevitable.

Sin embargo, todos sabemos que el accidente de trabajo se puede evitar.


Causas básicas y causas inmediatas

No deben confundirse las causas básicas con las causas inmediatas. Por ejemplo, la causa inmediata de un accidente puede ser la falta de una prenda de protección, pero la causa básica puede ser que la prenda de protección no se utilice porque resulta incómoda.

Supongamos que a un tornero se le ha clavado una viruta en un ojo. Investigado el caso se comprueba que no llevaba puestas las gafas de seguridad. La causa inmediata es la ausencia de protección individual, pero la causa básica está por descubrir y es fundamental investigar porqué no llevaba puestas las gafas. Podría ser por tratar de ganar tiempo, porque no estaba especificado que en aquél trabajo se utilizaran gafas (falta de normas de trabajo) , porque las gafas fueran incómodas, etc.

Es pues imprescindible tratar de localizar y eliminar las causas básicas de los accidentes, porque si sólo se actúa sobre las causas inmediatas, los accidentes volverán a producirse.

Causas básicas
Las causas básicas pueden dividirse en factores personales y factores de trabajo. Las más comunes son:

Factores personales:

  • Falta de conocimiento o de capacidad para desarrollar el trabajo que se tiene encomendado.

  • Falta de motivación o motivación inadecuada.

  • Tratar de ahorrar tiempo o esfuerzo y/o evitar incomodidades.

  • Lograr la atención de los demás, expresar hostilidades.

  • Existencia de problemas o defectos físicos o mentales.

Factores de trabajo:

  • Falta de normas de trabajo o normas de trabajo inadecuadas.

  • Diseño o mantenimiento inadecuado de las máquinas y equipos.

  • Hábitos de trabajo incorrectos.

  • Uso y desgaste normal de equipos y herramientas.

  • Uso anormal e incorrecto de equipos, herramientas e instalaciones.

Causas inmediatas
Las causas inmediatas pueden dividirse en actos inseguros y condiciones inseguras. Veamos algunos ejemplos de los más comunes:

Actos inseguros:

  • Realizar trabajos para los que no se está debidamente autorizado.

  • Trabajar en condiciones inseguras o a velocidades excesivas.

  • No dar aviso de las condiciones de peligro que se observen, o no señalizadas.

  • No utilizar, o anular, los dispositivos de seguridad con que van equipadas las máquinas o instalaciones.

  • Utilizar herramientas o equipos defectuosos o en mal estado.

  • No usar las prendas de protección individual establecidas o usar prendas inadecuadas.

  • Gastar bromas durante el trabajo.

  • Repara máquinas o instalaciones de forma provisional.

  • Realizar reparaciones para las que no se está autorizado.

  • Adoptar posturas incorrectas durante el trabajo, sobre todo cuando se manejan cargas a brazo.

  • Usar ropa de trabajo inadecuada (con cinturones o partes colgantes o desgarrones, demasiado holgada, con manchas de grasa, etc.)

  • Usar anillos, pulseras, collares, medallas, etc., cuando se trabaja con máquinas con elementos móviles (riesgo de atrapamiento)

  • Utilizar cables, cadenas, cuerdas, eslingas y aparejos de elevación, en mal estado de conservación.

  • Sobrepasar la capacidad de carga de los aparatos elevadores o de los vehículos industriales.

  • Colocarse debajo de cargas suspendidas.

  • Introducirse en fosos, cubas, o espacios cerrados, sin tomar las debidas precauciones.

  • Transportar personas en los carros o carretillas industriales.

Condiciones inseguras:

  • Falta de protecciones y resguardos en las máquinas e instalaciones.

  • Protecciones y resguardos inadecuados.

  • Falta de sistema de aviso, de alarma o de llamada de atención.

  • Falta de orden y limpieza en los lugares de trabajo.

  • Escasez de espacio para trabajar y almacenar materiales.

  • Almacenamiento incorrecto de materiales, apilamientos desordenados, bultos depositados en los pasillos, amontonamientos que obstruyen las salidas de emergencia, etc.

  • Niveles de ruido excesivos.

  • Iluminación inadecuada (falta de luz, lámparas que deslumbran...)

  • Falta de señalización de puntos o zonas de peligro.

  • Existencia de materiales combustibles o inflamables cerca de focos de calor.

  • Huecos, pozos, zanjas sin proteger ni señalizar, que presentan riesgo de caída.

  • Pisos en mal estado; irregulares, resbaladizos, desconchados.

  • Falta de barandillas y rodapiés en las plataformas y andamios.


¿Qué tiene que ocurrir para que se produzca una lesión?

Para que se produzca una lesión, forzosamente tiene que ocurrir un accidente.

Accidente es cualquier acontecimiento imprevisto que interrumpe o interfiere el proceso ordenado de una actividad. La rotura de una cuerda o cable que sujeta una carga, la caída de un andamio, el vuelco de un tractor, etc., son accidentes, aún cuando no haya habido personas lesionadas.

Las lesiones y los accidentes son el resultado de los actos inseguros y/o los fallos técnicos.

Actos inseguros y fallos técnicos

Los actos inseguros dependen de las personas y los fallos técnicos dependen de las cosas. Los fallos técnicos no requieren demasiados comentarios; son los fallos de los medios de los que nos servimos para hacer el trabajo (máquinas, herramientas, equipos auxiliares, materiales, instalaciones, etc.)

Tales fallos pueden ser debidos a:

  • Incorrecto diseño de las máquinas, equipos, instalaciones, etc.

  • Incorrecto mantenimiento de los mismos.

  • Uso y desgaste normal de máquinas, instalaciones, herramientas, etc.

  • Uso y desgaste anormal de las mismas.

Defectos personales

¿Porqué se actúa de manera insegura, creando a menudo condiciones peligrosa? ¿Porqué se cometen actos inseguros? Las razones por las que se cometen actos inseguros pueden encuadrarse en el grupo de los defectos personales. Tales razones pueden ser:

  • Problemas físicos o mentales para desarrollar el trabajo adecuadamente; fuerza insuficiente, vista u oído deficiente, nerviosismo exagerado, lentitud de reflejos, comprensión lenta, etc.

  • Falta de instrucción para realizare determinados trabajos.

  • Imprudencia, negligencia, espíritu de contradicción, etc.

El origen de estos defectos hay que buscarlo habitualmente , fuera del ambiente de trabajo, y se deben a factores que conforman lo que llamaremos medio social.

Medio social
Los factores que conforman el medio social de cualquier persona son, entre otros, las circunstancias y problemas familiares; las costumbres y los usos; los hábitos de trabajo adquiridos con anterioridad y la herencia.


Accidentes en la cocina

La cocina junto con el cuarto de baño son los lugares donde se producen más accidentes infantiles. Es recomendable guardar las siguientes normas de seguridad:

  • No permitir que se juegue en la cocina.

  • El suelo debe estar limpio y seco, impidiendo que sea resbaladizo.

  • No permitir que los niños toquen con las manos mojadas o la lengua las superficies frías de los frigoríficos.

  • No dejar los cuchillos, tijeras y demás objetos punzantes en el fregadero, o desatendidos sobre las mesas o de cualquier forma que queden al alcance de los niños.

  • Acostumbrarse a cocinar con los fuegos posteriores de las cocinas, evitando que las asas sobresalgan y queden al alcance de los niños.

  • Colocar un extinguidor de fuegos en la cocina, lejos del alcance de niños pequeños pero enseñando a los mayores cómo utilizarlo cuando sea necesario.

  • Evitar el uso de spray cuando haya fuegos encendidos.

  • Evitar el acceso de los niños a los mandos de las cocinas y al horno. Colocar dispositivos que impidan que puedan abrir las puertas del horno.

  • No permitir que los niños accedan a los mandos de un microondas. En cualquier caso procurar que siempre haya en su interior un vaso con agua para evitar mayores problemas si el niño activa accidentalmente el microondas. Acostumbrarse a sacar los objetos del microondas con un guante de horno. Será un buen ejemplo para los niños cuando éstos comiencen a utilizarlos.


Accidentes en el baño

En el baño hay que tener cuidado con:

  • Las caídas.

  • La temperatura del agua de baño.

  • Desenchufar los electrodomésticos mientras se baña el niño y guardar las cuchillas de afeitar inmediatamente después de su uso.


Caídas de personas

Causas principales:

  • Pavimentos poco limpios, con agua, grasas, aceites, etc.

  • Suelos resbaladizos por el uso o porque han sido pulidos o encerados inadecuadamente.

  • Existencia de huecos abiertos o mal protegidos: ventanas bajas, barandillas de corta altura, etc.

  • Utilización de elementos inadecuados para subir o alcanzar objetos a otra altura (sillas en lugar de escaleras) o subirse a escaleras con peldaños rotos, o a sillas con peldaños inestables o asientos frágiles. Mesas u otros objetos inestables al pisar sus bordes.

Prevenciones:

  • Mantener el suelo lo más libre posible de obstáculos, sobre todo en ,las zonas de circulación y trabajo.

  • Evitar tener las superficies resbaladizas. Ténganse siempre limpias. Si se encera el suelo, utilizar cera o productos no deslizantes.

  • En la bañera, utilizar alfombras o pegatinas antideslizantes.

  • Revisar que las escaleras de acceso a la vivienda tengan barandilla de altura no inferior a 90 cm. y dispongan de pasamanos en todos sus tramos.

  • Proteger las ventanas que se encuentren a menos de un metro del suelo mediante defensas apropiadas (barandillas, rejas), que impidan la caída de las personas. Los barrotes, de existir, han de estar colocados verticalmente y su separación debe ser tal que impida el paso de la cabeza de un niño pequeño.

  • Evitar colocar objetos que anulen o neutralicen la protección de la barandilla (macetas junto a un balcón) por reducir su altura de protección.

  • Las puertas, balcones, ventanas que den acceso sobre zonas de riesgo de caída, deben disponer de un sistema de bloqueo que impida su apertura a los niños.

  • Pedir ayuda para transportar bultos voluminosos aunque no sean pesados.

  • No utilizar escaleras de mano defectuosas (travesaños rotos, sistema de bloqueo antiapertura averiado o inexistente) ni bajarlas de espaldas; han de ser bajadas siempre de cara a ellas, agarrándose de sus largueros. El uso de escaleras debe estar prohibido a los niños.

  • Utilizar preferentemente escaleras de mano dobles (de tijera) para trabajar o alcanzar objetos elevados. No subir hasta que no estén totalmente abiertas o en perfecto equilibrio.

  • Revisar la escalera de mano antes de usarla.

  • No subir a la vez más de una persona a una escalera de mano.

  • Evitar utilizar sillas o muebles para alcanzar objetos altos en vez de escaleras apropiadas.

  • Si se utilizan sillas, asegurarse de que su asiento es consistente y colocar la silla de tal manera que el respaldo quede contra la pared o estantería para impedir que se trabe con él al bajar.

  • Fijar las estanterías firmemente a la pared.

  • No subir ni permitir que los niños suban sobre muebles y permanezcan en ellos de pié.


Intoxicaciones, alergias e irritaciones

Causas principales:

  • Medicamentos.

  • Productos de limpieza.

  • Insecticidas y productos de jardinería.

  • Pinturas, disolventes y adhesivos.

  • Combustibles (y productos derivados de la combustión)

  • Productos de perfumería y cosmética.

  • Bebidas alcohólicas.

Los accidentes causados por estos productos son, en general, consecuencia de su ingestión y, más raramente, de su inhalación o contacto con la piel.

Prevenciones:

  • Guardar esos productos en lugar seguro y fuera del alcance de los niños.

  • Etiquetar debidamente los recipientes y a ser posible mantener los productos en sus envases originales. Presten cuidado a los envases que se parecen entre sí.

  • Evitar usar envases de productos alimenticios, o los utilizados para agua o bebidas refrescantes, para rellenarlos con contenidos tóxicos. Si llegan a usarse, tratar de quitar la etiqueta original y no olvidar colocar otra etiqueta que lo identifique correctamente.

  • Seguir las instrucciones de uso del fabricante del producto.

  • No almacenar conjuntamente distintos tipos de productos (alimenticios, tóxicos, etc.).

Normas específicas de prevención:

Medicamentos: no almacenarlos en las mesillas de noche. Guardarlos bajo llave.

Productos de limpieza: no mezclarlos indiscriminadamente, especialmente en el caso de la lejía y el amoníaco, que produce un fuerte desprendimiento de cloro, gas tóxico.

Insecticidas y productos de jardinería: no se deben pulverizar sobre alimentos, personas o animales domésticos. No permanecer en habitaciones tratadas con insecticidas hasta transcurrido un tiempo prudencial.

Pinturas, disolventes y adhesivos: deben aplicarse con buena ventilación, no se debe permanecer en locales recién pintados o barnizados hasta que no haya desaparecido el olor del disolvente. No utilizar disolventes para lavarse.

Combustibles y productos de combustión: no situar calentadores a gas en cuartos de baño ni en locales mal ventilados.

Las estufas y los braseros no deben emplearse en locales sin ventilación. Controlar la buena combustión de los braseros de carbón. No emplearlos en dormitorios.

No mantener el coche en marcha en el interior de garajes pequeños y mal ventilados.

Cerrar la llave de paso al finalizar la utilización del gas y siempre por la noche.

Evitar las corrientes de aire sobre la llama que puedan apagarla.


Quemaduras

Las quemaduras pueden ser ocasionadas por el contacto o proyección de objetos, partículas o líquidos a temperaturas elevadas y ocurren al:

  • Situar objetos calientes (estufas eléctricas, lámparas, hornos, tostadores de pan, etc.), en lugares accesibles a los niños o no protegidos adecuadamente.

  • Utilizar objetos a alta temperatura sin protección en las manos.

  • Cocer o freír los alimentos que dan origen a salpicaduras sin usar tapaderas.

  • Manipular inadecuadamente pólvoras (cohetes, petardos o cartuchos)

  • Suelen producirse quemaduras intensas también al entrar en contacto con la piel sustancias cáusticas o corrosivas.

Prevenciones:

  • Colocar en lo posible protecciones alrededor de aquellos objetos que se encuentran calientes y que resultan accesibles necesariamente.

  • Seleccionar y utilizar objetos provistos de elementos de agarre aislante (mangos, asas, etc.), en buen estado.

  • Utilizar guantes o manoplas aislantes para mover objetos calientes o manipular dentro de un horno encendido.

  • Evitar las salpicaduras, usando cubiertas o tapaderas mientras se cocinan los alimentos.

  • Los mangos de sartenes, cacerolas y pucheros no deben sobresalir del mueble de cocina.

  • Alejar a los niños de la cocina y zona de planchar.

  • Situar los objetos calientes o con llama viva fuera del alcance de los niños.

  • Impedir que los niños jueguen con cerillas y encendedores.

  • Manipular con cuidado cohetes, petardos y cartuchos y no dejarlos al alcance de los niños.

  • Manipular con cuidado las baterías de los coches, por contener ácido sulfúrico.

  • Manipular con cuidado cualquier producto químico, al igual que la sosa cáustica o la cal viva.


Incendios y explosiones


Para que se inicie un incendio, sólo hace falta que se unan tres elementos que están siempre en el hogar:

  • Aire

  • Combustible

  • Un foco de calor

Los combustibles pueden ser:

Gaseosos: butano, propano, gas natural de red, sprays.
Líquidos: quitamanchas, pinturas, disolventes, aceites, lacas, alcoholes, etc.
Sólidos: tejidos, papel, cartón, plásticos, etc.

Cuando el combustible es gaseoso, que se ha acumulado por fuga o similar, puede generar una fuerte explosión.

Los focos de calor se pueden dividir en:

Poco peligrosos: chispas de los cebadores del tubo fluorescente o interruptores eléctricos, motores de aparatos eléctricos con escobillas, contactos o piezas móviles eléctricas.
Peligrosos: como es el caso de las planchas eléctricas, radiadores de calefacción eléctrica, sobrecalentamiento en los cables de la instalación eléctrica o de aparatos eléctricos, etc.
Muy peligrosos: como los encendedores, cerillos, llamas de gas, colillas de cigarrillos, etc.

Sólo hace falta tener el descuido de aplicar un foco de calor suficiente a cualquiera de los combustibles para que se inicie un incendio.

Prevención de incendios o explosiones:

  • Apagar perfectamente las cerillas y colillas de cigarrillos.

  • Colocar ceniceros adecuados en los lugares oportunos.

  • No fumar en la cama.

  • Procurar que los niños no utilicen cerillas o mecheros.

  • No sobrecargar los enchufes eléctricos con demasiados aparatos, teniendo especial cuidado con los de mucho consumo como radiadores, lavavajillas, lavadoras y planchas.

  • Embutir los conductores eléctricos y evitar improvisar empalmes o usar cinta adhesiva para ello.

  • Utilizar solamente fusibles automáticos termomagnéticos calibrados de acuerdo con la instalación.

  • Tener en cuenta que cualquier contacto flojo o mal contacto en una instalación eléctrica produce calor.

  • Tener sólo los líquidos inflamables que sean absolutamente necesarios y en la cantidad imprescindible, almacenándolos en recipientes irrompibles con etiquetas que indiquen su contenido.

  • Utilizar los líquidos inflamables y sprays sólo en lugares ventilados y sin focos de calor próximos.

  • En cuanto a la instalación domiciliaria de gas, conviene que sea revisada periódicamente por una persona matriculada ante la autoridad competente.

Prevenciones generales:

  • No dejar nada cocinando en el fuego ni aparatos eléctricos de alto consumo encendidos si se va a abandonar el domicilio.

  • Limpiar periódicamente los filtros de la campana extractora de la cocina.

  • Evitar las corrientes de aire en la cocina que pudieran apagar los mecheros de gas, especialmente si se está en otra habitación.

  • Evitar almacenar combustibles innecesarios en casa, como ropa vieja, periódicos, pintura, etc.

  • Hacer revisar periódicamente la chimenea y caldera de calefacción.

  • En caso de fuga de gas no encender ni apagar luces; ventilar al máximo posible y avisar a la Compañía.

  • Si se nota olor a tostado, revisar y localizar el origen, ya que puede tratarse de un sobrecalentamiento de la instalación eléctrica que puede originar un peligroso cortocircuito o un incendio.

Plan de emergencia:
Si el edificio en que se habita, no tiene escaleras de emergencia, ver la posibilidad de tener acceso a la azotea de alguna de las casas vecinas.

Si el edificio no tiene protección por extintores, proveerse de uno de 6 o más kilogramos de polvo antibrasa y colocarlo cerca de la puerta de entrada.

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