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  Albert Fish, "El hombre de gris"

Edward Budd, un joven emprendedor, estaba resuelto a hacer algo para escapar de la miseria de sus padres. El 25 de mayo de 1928 pone un clasificado en la edición del domingo en el New York World: "Joven de 18 años, desea trabajar en el campo. 406 West 15th Street. Edward Budd". Deseaba contribuir al bienestar de su familia. Atrapado en una casa sucia, de mal olor, vivía con sus padres y cuatro hermanos, deseaba trabajar en el campo para respirar aire fresco y limpio. El lunes siguiente (mayo 28), Delia la madre de Edward, una mujer muy corpulenta, abre la puerta a un anciano. El intruso se presentó como Frank Howard, un agricultor de Farmingdale, Long Island, quien quería entrevistar a Edward para el empleo.

Delia hace llamar a Edward con Beatrice de cinco años de edad, quien en ese momento estaba en casa de un amigo. El anciano le regala un céntimo por el favor a la niña. Mientras esperan a Edward, Howard cuenta a Delia que con la ayuda de su hijo, cinco trabajadores y un cocinero suizo, había logrado tener una granja avícola con varias vacas productoras de leche. Pero, uno de sus trabajadores había renunciado y necesitaba reemplazarlo. Al instante llega Edward y luego de una corta charla acepta el trabajo y su sueldo sería 15 dólares por semana quedando a recogerlo el sábado próximo.

El sábado, 2 de junio, el supuesto día del encuentro, Howard no cumple la cita, en su lugar hace llegar un escrito de su puño y letra anunciando que iría al día siguiente. Efectivamente se hace presente a las 11 horas y Delia invita a cenar al anciano. Por primera vez, el señor Budd, portero de la Equitable Life Assurance Company, tenía una conversación con el nuevo patrón de su hijo. A la hora de cenar, aparece en la puerta una encantadora niña de 10 años de edad. Gracie fue un destello de belleza para el anciano, ojos enormes, cabellera marrón oscuro que contrastaba con su piel pálida.

Frank mira con detenimiento a la hermosa niña. "Qué niña tan bella", dice Howard, dándole cincuenta centavos de dólar para que compre dulces para ella y su pequeña hermana Beatrice. Convence a sus padres que den permiso a Gracie para invitarla al cumpleaños de su sobrina y promete que estaría en casa antes de las 21 horas. Delia pregunta la dirección de la casa donde se realizará la fiesta y el anciano deja: Columbus and 137th Street; no estaba segura de dejarla ir, pero el señor Budd la convence diciendo que estaría bien para Gracie. "Deja a la pobre chica ir. Ella no pasa por buenos momentos", fue la última vez que vieron a Gracie con vida, Edward al día siguiente va a la comisaría a informar su desaparición.


Grace Budd

El teniente de la policía Samuel Dribben, anuncia lo peor a los Budd, la dirección que dejó "Frank Howard" y donde la niña estaría, era falsa. Todo lo del anciano amable era falso, no existía granja en Farmingdale, Long Island. La policía inicia la investigación normal. Muestran a los Budd, una colección de fotos de enfermos mentales y delincuentes que molestan niños. Esto no ayuda en nada para encontrar el rastro de Gracie. El 7 de junio, la policía de New York envía por correo un volante con la foto de Gracie y la descripción de Frank Howard a 1,000 estaciones de policía de todo el país.

Esta actividad era una gran publicidad y garantizaba el encuentro de Gracie, además se colocaron 20 investigadores en el caso. La policía encontró en la oficina de Western Union de Manhattan un mensaje escrito a mano de "Frank Howard" dirigido a los Budd. Según la escritura y gramática se pudo despejar que "Howard" tenía alguna educación y refinamiento.

En New York ocurre un caso similar un año antes. El 11 de febrero de 1927, Billy Gaffney de cuatro años de edad jugaba fuera de su departamento con un vecino llamado también Billy, de tres años de edad. Un vecino de 12 años acude al lugar tras oír a su hermana menor llorar. Pocos minutos después, el chico anuncia al padre de Billy Gaffney que había desaparecido. Tras interrogar a su amigo de juego, el chico responde: "el hombre viejo se lo llevó", un equipo de detectives se pone a investigar la desaparición de Gaffney, ignorando el comentario del niño de tres años que lo acompañaba en el juego.

La primera idea de la policía fue que el niño se había perdido dentro de una de las construcciones del vecindario, o en el peor de los casos, había caído en uno de los caños del vecindario. Los vecinos se organizaron para buscar en los caños, pero ahí no encontraron signos del pequeño Billy. Ocasionalmente alguien escuchó del niño de tres años la descripción del anciano, "el hombre con canas, viejo, delgado y con un gran bigote gris", de ahí en adelante la policía llamó al sospechoso "El hombre de gris".

En julio de 1924, Francis McDonnell de ocho años de edad jugaba en la casa pastoral de Charlton Woods, sección de Staten Island. Su madre estaba sentada cerca, cuando ella miró a un hombre anciano canoso, flaco y de bigote en la mitad de la calle. Ella miró fijamente al extraño anciano quien constantemente cerraba y abría la mano con fuerza haciendo sonar sus dedos. El hombre llevaba un sombrero polvoriento y luego desapareció calle abajo. Más tarde se vio al anciano mirando a Francis y a otros cuatro chicos jugar con la pelota. El anciano llama a Francis, mientras los otros chicos continuaban el juego. Pocos minutos después ambos habían desaparecido.

Un vecino avisa que vio a un chico parecido a Francis con un anciano melenudo y vagabundo en un área cubierta de árboles en las horas de la tarde. Su padre y la policía organizan la búsqueda, encuentran al chico debajo de unas ramas, había sido agredido de manera salvaje, su ropa estaba rota y había sido estrangulado con sus calcetines. Por la forma en que fue encontrado el cadáver de Francis, la policía dudaba que el anciano hubiera actuado solo. En Manhattan expertos en huellas digitales, fotógrafos de policía y doscientos policías disfrazados de vagabundos se colocan en el caso. En la enorme cacería del hombre se encuentra a varios sospechosos, pero ninguno parecido al anciano canoso y vagabundo. Su cara fue grabada para siempre en la memoria de Anna McDonnell: "El venía caminando calle abajo, hablando solo, haciendo movimientos raros con sus manos, jamás olvidaré aquellas manos. Temblé cuando el miró a los chicos... abriendo y cerrando, abriendo y cerrando las manos, se acercó a Francis arreglándose el bigote gris". A pesar de los esfuerzos de la policía y la comunidad, "El hombre de gris" había desaparecido en el aire.

En noviembre de 1934, el caso Budd fue oficialmente abierto aunque nadie creía que se podía solucionar. Sólo un hombre, William F. King, continuaba investigando el caso. Cada cierto tiempo, King con el periodista Walter Winchell colocaban un artículo falso acerca del caso. El 2 de noviembre de 1934, Winchell coloca la carnada de nuevo: "Mirando el misterio de Gracie Budd", redacta en su columna. "Ella fue secuestrada a los 10 años y el hecho ocurrió hace seis. Y los del Dep't of Missing Persons están por resolver el caso en cuatro semanas". Diez días después, Delia Budd recibe una carta, por falta de tiempo no la puede leer, Edward su hijo la lee, y sale en busca del detective King, la carta era singularmente terrorífica:

"Mi querido Sr. Budd, en 1894 me embarqué en el Steamer Tacoma, Capt. John Davis. Ellos navegan de San Francisco hasta la China. Llegando bajé a comprar licor. Pero cuando regresé, el barco se había ido. Todo el tiempo en la China fue de hambre. Se encontraba carne de cualquier precio desde 1 dólar hasta 3 dólares la libra. Al encontrarme un chico menor de 14 años en la calle me lo comí por partes. Usted podía ir a cualquier tienda y preguntar por chuletas o estofado de carne. El cuerpo desnudo de un chico o chica es lo que justamente he querido cortar. La parte de atrás de un chico o chica es la más dulce del cuerpo y se puede vender como chuleta de carne de ternera a un costo más alto. Así adquirí un gusto especial por el sabor de la carne humana. Al retornar a N.Y. secuestré a dos chicos de 7 y 11 años. Tomé prestada una casa abandonada y los amarré en el gabinete. Por varios días y noches les pegué nalgadas para hacer su carne buena. Primero degollé al chico de 11 años de edad, porque él era gordo como un asno y por supuesto el que más carne tenía. Cada parte de su cuerpo fue guisada y comida, excepto la cabeza, huesos y vísceras, fue asado en el horno, hervido, asado en parrilla, frito y estofado.

El chico pequeño siguió el mismo camino. En aquel tiempo, yo vivía en 409 E 100 St., el domingo 13 de junio de 1928, llamé a su casa y tuvieron la gentileza de invitarme a cenar. Gracie estuvo sentada en mi regazo y me despertó el interés de comérmela. Con el pretexto de llevarla a una fiesta me apoderé de ella. Ustedes me autorizaron para salir con ella. Cuando salimos de ahí fuimos a coger flores silvestres. Luego fuimos a una casa deshabitada, me quité la ropa para no mancharla con sangre, ella corría de arriba a abajo gritando... mamá. Como ella opuso resistencia, la estrangulé hasta matarla, entonces la corté en pedazos y así pude comer su carne, como asno pequeño fue asada en el horno. Me tardé nueve días para comer todo su cuerpo. Ella murió virgen"

Nadie había querido creer que esta carta fuera verdadera. Deberían ser los delirios de algún pervertido o sádico. Pero, el detective King realizó una reunión con los Budd para obtener detalles precisos. Descubrieron que la letra de esta horrenda carta era idéntica a la nota que el anciano secuestrador había dejado con la dirección de la fiesta de cumpleaños. El sobre tenía un indicio importante: un pequeño emblema hexagonal y las letras N.Y.P.C.B.A. (New York Private Chauffeur's Benevolent Association).

Con la cooperación del presidente de esta asociación se organizó una reunión de emergencia de los miembros, mientras la policía investigaba el escrito a mano de la tarjeta de afiliación mirando alguna semejanza con la letra de "Frank Howard". Un joven admite que tiene unos pliegos de papel y envolturas, tomadas del lado izquierdo de su vieja casa en 200 East 52nd Street, donde hay escritura similar a la buscada. El propietario de la casa se horrorizó cuando le describieron a "Frank Howard", el hombre era justamente el viejo quien había vivido ahí hace dos meses. El antiguo inquilino se llamaba Albert H. Fish.

El propietario mencionó que Fish tenía un hijo que trabajaba en Civilian Conservation Corps en Carolina del Norte y que regularmente enviaba dinero a su viejo padre. Finalmente, la oficina de correos avisa al detective King que tenían interceptada una carta para Albert Fish. El 13 de diciembre de 1934, el detective King llama al propietario de la casa para colocar la trampa, Albert Fish fue a la casa a recoger su carta, el anciano fue sentado frente a una taza de té, cuando King abre la puerta, Fish se coloca de pie e inclina la cabeza, cuando el detective King le pregunta si conoce a "Frank Howard", Fish enfurecido saca de su bolsillo una navaja muy afilada, pero King logra dominarlo y Fish acepta su derrota.


Fish arrestado por el Detective King

La confesión de Albert Fish fue escuchada por muchos oficiales y psiquiatras. Ella fue una odisea de perversión y depravación indecible que parecía irreal hasta que se comprobaron todos sus detalles. Todo causó gran asombro al ver a Fish como un viejo decrépito e inofensivo, agachado, de mirada triste, 130 libras de peso y con una estatura de 5 pies y 5 pulgadas. El detective King toma la confesión inicial.

Fish cuenta que en 1928 sintió la necesidad de calmar su "sed de sangre y de degollar". Fish había comprado herramientas que necesitaba para asesinar y mutilar a niños: una navaja, una sierra y un cuchillo de carnicero. El envolvió estas herramientas en periódicos antes de ir a donde los Budd. Pero fue Gracie Budd quien le provocó unas ansias locas de degollar. Con la ingenua Gracie en su poder toma un tren al Bronx. En la estación de Worthington, Fish fue absorbido en su plan monstruoso y olvida el mortal paquete -irónicamente-, Gracie recuerda a Fish llevar el paquete. Caminan a lo largo de un camino remoto hasta llegar a una construcción desmantelada llamada Wisteria Cottage en la mitad de un área boscosa. Mientras Gracie jugaba afuera con flores silvestres, Fish en el segundo piso en su alcoba, alistaba sus herramientas y se desnudaba, para llamar a Gracie. Cuando Gracie miró al anciano, gritó llamando a su madre e intenta escapar. Pero Fish la agarra por la garganta y la estrangula hasta matarla, este acto lo satisfacía sexualmente, apoya su cabeza en el suelo para decapitarla, luego sacó un cubo lleno de sangre para tirarla fuera de la casa, el cadáver decapitado de la niña es cortado en porciones con el cuchillo de carnicero y la navaja, estas partes fueron envueltas en papel periódico.


Wisteria Cottage

Fish desapareció por varios días y luego volvió a consumir el cuerpo. Luego de su confesión, el detective King tenía una pregunta final: ¿Qué le provoca hacer estas cosas tan horrendas? Fish contesta: "Jamás me di cuenta de ello". No se le preguntó nada acerca del canibalismo que menciona Fish en la carta a los Budd, la policía pensaba que la defensa podría defenderlo alegando demencia. Los Budd se enteran de la captura de Fish por la noticia en los periódicos, el detective King lleva al señor Budd y a su hijo Edward para identificar a Fish en la estación de policía. Edward hizo más que identificar a Fish, le grita: "Tú hijo bastardo, viejo sucio hijo de p…", el señor Budd se sorprende al ver a Fish tranquilo. "¿No me conoces?" le pregunta al anciano. "Sí", responde Fish. "Tú eres el señor Budd". "Y tú eres el hombre que fue a mi casa como un invitado y te llevaste a mi hija pequeña", le dice el señor Budd llorando. Albert Fish, tenía un largo historial en la policía, en 1903 había sido encarcelado por robo, desde entonces, había sido arrestado en varias ocasiones acusado por delitos como enviar cartas obscenas, la mitad de estos arrestos ocurrió en la época en que desapareció Gracie, y había estado en instituciones para enfermos mentales.

El juicio de Albert Fish por el asesinato de Gracie Budd inicia el lunes 11 de marzo de 1935, en White Plains, N.Y. Gallagher fue el fiscal y James Dempsey el defensor. Dempsey planeaba para la defensa mostrar la historia clínica del Hospital Bellevue la cual había atendido a Fish en 1930 y quien lo declaró enfermo mental, también trató de demostrar que Fish padecía "intoxicación con plomo", una enfermedad que a menudo sufrían los pintores de casas.


Fish y el abogado Dempsey

Gallagher utilizó una estrategia clave que se resumió en el diario del juicio: "...la prueba principal, es que el acusado es legalmente cuerdo y que él conoce la diferencia entre lo bueno y lo malo y la manera con que actúa no muestra ningún deterioro mental, tiene una memoria asombrosa para un hombre de su edad, pero sexualmente es anormal, su caso médicamente es conocido como degenerado sexual o psicópata sexual".


Fish durante el juicio

Dempsey apoderado de la defensa se enfoca en la extraña vida de Fish: la autoflagelación con alfileres y clavos en el pubis, la introducción de bolas de algodón empapadas de alcohol en el ano para luego prenderlas. La defensa trata de demostrar que Fish ha sido un buen padre para su hijo: "Detrás de toda esa brutalidad criminal e inclinaciones anormales hay otro lado del acusado. Ha sido muy buen padre, jamás ha golpeado a su hijo, a pesar de que su esposa lo abandonó". Dempsey centra la defensa sobre el canibalismo para demostrar la demencia del defendido. Estableció que Fish había comido porciones de los cuerpos de las víctimas cosa que cualquier persona normal no haría, pero la defensa no tuvo éxito en este punto. Fish mostró indiferencia durante todo el juicio.

Dempsey llama a declarar al hijo de Fish para aclarar su extraño comportamiento de autoflagelación con alfileres y clavos, así como su aspecto religioso. Su hijo declara que es un buen padre, que jamás le hizo falta nada y que nunca abusó de ellos. Para demostrar el extraño comportamiento de Fish, Dempsey llama a una mujer que había recibido varias cartas obscenas de éste. El auditorio fue desalojado para que Dempsey pudiera leer la correspondencia obscena. Otra testigo de la defensa fue Mary Nicholas, de 17 años, hijastra de Fish, quien describió cómo la hacía participar en juegos extraños con sus hermanos a quienes obligaba a insertarle alfileres bajo las uñas y a pegarle con correas en las nalgas.

El juicio duró 10 días y el jurado se tomó menos de una hora para dar su veredicto: "Encontramos al convicto culpable de todos los cargos". El 16 de enero de 1936, Albert Fish muere en la silla eléctrica, se necesitaron dos descargas para matarlo, ya que la primera descarga ocasionó un cortocircuito debido a que en su pubis tenía clavados más de 20 alfileres y clavos que se había insertado en el transcurso de varios años.


Radiografía de la pelvis de Fish
(evidencia policiaca)

Por: Margarita Bernal
Fuente: Asesinos en serie

 

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