|

"Si
no hubiese sido un manipulador no habría tenido tanto éxito.
No se puede ser un personaje que lleva una vida secreta con éxito,
si no se manipula a veces…"
Nació en Chicago, el 17 de marzo
de 1942. Hijo de John Stanley y Marion Gacy. Fue un niño
frecuentemente golpeado por su padre alcohólico. De niño sufrió
una herida en la cabeza que tiempo después le causaría constantes
desmayos.
Parecía un hombre ejemplar, trabajó como gerente en un restaurante
de Iowa, hasta que en 1968 es arrestado por haber sodomizado a un
joven empleado y haberle pagado para que no testificara. Sin
embargo, el muchacho terminó por denunciar a su agresor, lo que
posteriormente incitaría a Gacy a hundirse en una locura asesina y
contrata a otro muchacho al que asesina para vengarse del anterior.
Cuando al poco tiempo se descubre su primer crimen, Gacy es
condenado a diez años de cárcel, pero por buen comportamiento sólo
es retenido tres. Cuando sale en libertad el 18 de julio de 1970, se
encuentra con que su esposa ha pedido el divorcio y Gacy se traslada
a Illinois.
El 1o. de junio de 1972 se casa con Carole Hoff. Trata de ganar
popularidad entre los vecinos involucrándose en la política y en
obras benéficas para su comunidad, como organizar fiestas de
vecinos o disfrazarse de payaso para visitar a los niños en los
hospitales y fiestas.

Al mismo tiempo que comete crimen
tras crimen, su éxito y popularidad crecen cada vez más en los
negocios y entre sus vecinos. Intimo amigo del alcalde, se convierte
en un dinámico activista de la comunidad, contratista
independiente, exitoso y líder en la Cámara Menor de Comercio,
llega a ser elegido por una revista: "Hombre del año".
Era un hombre con necesidad casi obsesiva de controlar y dominar.
Muy inteligente, contaba con un alto cociente intelectual y grandes
dotes de manipulación gracias a su habilidad verbal. El experto en
"serial killers", Robert Ressler, lo comparaba con una araña
que va tejiendo la red sin que las víctimas se den cuenta, hasta
que ya demasiado tarde se ven atrapadas y sin posibilidad de
escapar.
Rondaba por las zonas de encuentros homosexuales en busca de víctimas.
A veces les atraía a su casa y una vez allí les ofrecía alcohol y
drogas, luego les ponía películas pornográficas. Cuando la víctima
estaba inconsciente la ataba con esposas y cuerdas y la asaltaba
sexualmente.
Cuando su segunda esposa lo abandona, el hombre se inicia en una
serie de asesinatos a un ritmo de aproximadamente una víctima al
mes. Sus víctimas eran todos varones en edad de nueve a veintisiete
años. Muchos fueron atraídos por promesas de trabajos en la
construcción, luego les ofrecía licores y cuando estaban ebrios
los ataba a una silla. Tras violarlos, los mataba y los enterraba
bajo su casa.
Mostraba un avanzado grado de sadismo, con frecuencia metía a los jóvenes
maniatados en la bañera con una bolsa de plástico en la cabeza.
Una vez que el joven estaba casi ahogado lo revivía para infligirle
diversas torturas.
Como muchos asesinos en serie, Gacy creía que era invencible,
porque nunca iban a sospechar de él. Se volvió más osado y
arrogante. No sólo recogía a jóvenes de las zonas de
homosexuales, sino que a veces incluso los recogía de la calle y se
los llevaba directamente a casa sin preocuparse de lo que los
vecinos podrían pensar ni decir.
En 1977 una víctima que sobrevivió a las agresiones informó a la
policía sobre Gacy, diciendo que éste había tratado de matarlo,
pero no le hicieron mucho caso. A finales de 1978, la madre de uno
de los chicos desaparecidos dijo a la policía que unas horas antes
de su desaparición, el chico le había telefoneado para decirle que
un tal John Gacy le había ofrecido un trabajo; entonces, más
alarmada, la policía inició una investigación.
El 13 de diciembre de 1978, la policía consiguió una orden de
cateo para la casa de Gacy. Al penetrar en ella, los agentes
sintieron un hedor insoportable que invadía todas las habitaciones.
Los investigadores siguieron el olor hasta una especie de sótano
bajo la casa en dónde hallaron tres cuerpos en estado de
descomposición y una caja con cosas inusitadas: marihuana, un
anillo de preparatoria con las iniciales J.A.S., siete películas
pornográficas hechas en Suiza, pastillas de Valium, una navaja,
fotografías de droguerías y farmacias, libros eróticos, unas
esposas con llaves, una pistola italiana de 6 mm con cartuchos
servibles y ropa muy pequeña para ser de Gacy. Fue arrestado
inmediatamente

Policía en la casa de John Wayne Gacy
En el momento de su detención,
John Wayne Gacy contaba con treinta y seis años. Su aspecto era
agradable: bajo, gordito y con un gracioso bigote negro. Más que un
peligroso asesino múltiple parecía un honrado hombre de negocios
preocupado por el bienestar de la comunidad… quién se iba a
imaginar que este simpático hombrecillo fuera asesino confeso de
treinta y tres jóvenes.
Las víctimas de Gacy que habían sobrevivido se presentaron en la
prisión e identificaron al agresor, quien confesó entonces haber
torturado sexualmente y asesinado a más de treinta jóvenes.
En días posteriores a la detención, buscando otras víctimas, los
investigadores incluso procedieron a levantar y cavar en el suelo,
encontrándose más cuerpos enterrados entre la grava a poca
profundidad y recubiertos con cal viva para acelerar la descomposición.
En total se hallaron otros veinticinco cuerpos enterrados en el sótano
de la casa y cinco más en un río cercano.
A la pregunta de por qué rebajaba así a sus víctimas respondió
que no eran más que unos "despreciables mariquitas", unos
inútiles vagabundos, mientras él era un próspero hombre de
negocios que no disponía de muchas horas libres. Declaró que una
relación sexual esporádica con estos jóvenes le quitaba menos
tiempo que mantener una relación seria con alguna mujer.
En el juicio que se celebró en 1988, sus abogados alegaron
inocencia por enajenación y que su cliente era inimputable por
padecer un serio trastorno de personalidad, como Jekill y Hide.

Durante el juicio
La parte acusadora dijo entonces
que en sus crímenes había un seguimiento de la víctima y
premeditación, además de que el acusado era consciente de
diferenciar el bien del mal, por lo tanto era imputable por ser
responsable de sus actos. Gacy conservaba en todo momento su faceta
asesina, incluso cuando actuaba como Pogo para los niños,
simplemente ocultaba esa parte de su vida al exterior.
Tras seis semanas de juicio, el jurado lo declaró culpable y fue
sentenciado a 21 cadenas perpetuas y 12 penas de muerte.

En prisión
Gacy negó su culpa alternadamente
mientras cumplía su larga condena. En la cárcel consiguió
reconocimiento como pintor naïf. Sus cuadros, de temática circense
llegaron a alcanzar precios muy elevados en el mercado (300,000 dólares).
Finalmente fue ejecutado en 1994.
| Cuadros
por John Wayne Gacy |
|

Charles Manson
|

Pogo El Payaso
|

Calavera
|
|
Por: Margarita Bernal
Fuente: Archivo del Crimen |