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Scotswood,
Inglaterra 1968
Mary, una niña de 10 años aparentemente normal, preguntó a Pat,
hermana mayor de Brian. "¿Estás buscando a Brian?", sí,
ya debería de estar en casa. Brian, un niño de tres años, de
cabello rubio, que nunca se alejaba mucho de casa cuando salía a
jugar. Mary y su mejor amiga Norma, se ofrecieron para ayudarla a
buscarlo. Llevaron a Pat por todo el vecindario, sabiendo
perfectamente bien desde un principio, en dónde se encontraba
Brian. Cruzaron las vías del tren, hasta llegar a la zona
industrial, donde normalmente los niños se reunían para jugar
entre los materiales de construcción. Pat estaba muy preocupada por
su hermanito Brian, ya que sólo hacía unas cuantas semanas se
encontró muerto al pequeño Martin Brown dentro de una casa
abandonada. Mary, señaló hacia unos largos bloques de cemento y
dijo: "Puede que esté jugando entre esos bloques".
"Por supuesto que no, el nunca va para allá", contestó
Norma.
A decir verdad, Brian se encontraba tendido muerto entre esos
bloques. Mary quería que Pat encontrara a su hermano muerto porque
quería ver el gesto de conmoción en su cara. Pat decidió irse, así
que la policía encontró el cuerpo a las 11:10 de esa noche.

Dibujo de Brian Howe
Brian fue encontrado, cubierto de
pasto. Había sido estrangulado; a su lado se encontraron unas
tijeras rotas tiradas en el pasto, tenía marcas en sus muslos y sus
genitales habían sido parcialmente desprendidos. Trozos de cabello
le habían sido cortados, las heridas eran bastante grotescas.
"Existía una terrible sensación de juego, algo de ternura y
de alguna manera, el toque juguetón hacía ver monstruoso aquel
asesinato", dijo el inspector James Dobson.
Brian, tenía marcado en el vientre la letra "M",
aparentemente inflingida por una navaja de rasurar. Esta marca
apareció días después, y parecía que lo habían firmado con la
letra "N", pero una cuarta marca fue impresa para
convertirla en la letra "M".
En el verano de 1968, los habitantes de Scotswood se encontraban en
un estado de pánico; la policía entrevistó a todos los niños de
entre tres y quince años. Los adultos se preguntaban si el
accidente de Martin Brown, también se trataba de un asesinato.
"Estábamos realmente nerviosos", dijo la tía de Martin,
tanto, que en el aire se percibía el olor a miedo. Entre los niños
sospechosos se encontraban Mary Bell de 10 años y Norma Bell de 13
años (sin parentesco). Mary era evasiva y actuaba extraño, Norma
estaba emocionada por el asesinato y se dedicaba a sonreír, como si
todo fuera un juego; dijo un policía.

Martin Brown
En la declaración oficial de
Mary, ella mencionó las tijeras que se encontraron al lado del cadáver,
lo cual era evidencia confidencial, en ese momento ella se incriminó,
y se podía suponer que tanto Mary como Norma, habían visto morir a
Brian y que alguna de las dos o ambas era la asesina.
Norma fue interrogada por segunda ocasión por el inspector Dobson,
y esta vez ella confesó que Mary le dijo que ella había matado a
Brian, y que después la llevó a ver el cadáver, advirtiéndole no
decírselo a nadie. Norma al ver a Brian sabía que estaba muerto,
porque tenía los labios morados, Mary pasó sus dedos por los
labios de Brian y le dijo que lo había disfrutado. Al concluir su
interrogatorio la policía no perdió tiempo y fueron por Mary, pero
ella parecía estar muy tranquila y no aceptó nada, Mary reflejaba
estar en un juego de policías y ladrones y nada la ponía nerviosa,
como si supiera qué es lo que iba a pasar y cuál era el proceso
policial.
Debido a muchas contradicciones las dos niñas fueron acusadas de
asesinato y encarceladas en la estación de policía, en espera de
ser enjuiciadas.
Las dos familias que perdieron a sus hijos declararon que después
de la muerte de éstos, habían sido acosadas por Mary Bell, con
preguntas como: "¿Extraña a su hijo?", "¿Le duele
que haya muerto?", inclusive con un tono de burla.
En el caso de Martin Brown, a quien se encontró tirado muerto en el
piso, con varios golpes y sangrando de la cabeza. Confesó Mary Bell
que junto con Norma llevaron al niño engañado a una construcción
y cuando se encontraba parado en una barda, Mary lo empujó, el niño
quedó inmóvil en el piso, pero consciente, Mary y Norma bajaron
hasta donde estaba Martin y al verlo indefenso, pero todavía con
vida, Mary dijo: "Puse mis manos alrededor de su cuello y lo
apreté muy fuerte, el trató de defenderse, pero yo tenía más
fuerza que él, lo solté hasta que vi que ya no se movía, lo
disfrute".
Entre otras declaraciones, Mary dijo: "Siento placer lastimando
a los seres vivos, animales y personas que fueran más débiles que
yo, que no se pudieran defender". Esta declaración conmocionó
a todo el pueblo.
Secretos de la familia
Se puede decir que Mary Bell tenía problemas desde su infancia, y
que sus padres tienen la culpa del comportamiento de su hija. Le tenían
prohibido hablar de cualquier cosa y menos si había alguna persona
de la policía. Su papá Billy Bell, siempre había vivido con
ellos, pero les había enseñado a sus hijos (Mary, y su hermano y
hermana menores), que siempre lo llamaran "tío", para que
de esa manera su mamá pudiera cobrar la pensión mensual que el
gobierno le otorgaba. El papá Billy Bell era un ladrón y la mamá
Betty Bell era una prostituta; ella misma aceptó: "Yo no quería
a mi hija, varias veces la traté de matar, poniéndole drogas
revueltas con sus dulces, causándole sobredosis, también la usé
como juguete sexual con algunos de mis clientes desde que tenía un
año de edad".
Mary, una niña que a la edad de 11 años seguía mojando la cama,
aceptó que su mamá la ridiculizaba con sus amigos y con todo el
vecindario cuando mojaba la cama, colocando de forma vertical el
colchón en la ventana para que todos vieran que se había orinado.
Será por eso que los doctores le diagnosticaron la enfermedad de
"Psicópata", la doctora Orthon comenta: "He visto
mucho niños psicópatas, pero nunca había visto a una niña así,
tan inteligente, tan manipuladora y peligrosa como ella".
El juicio
Mary y Norma fueron llevadas a juicio, el 5 de diciembre de 1968, éste
tuvo una duración de nueve días y la Corte estaba abarrotada por
la prensa. En el juicio se le preguntó a Mary que cómo ella sabía
que Martin había sido estrangulado, tomando en cuenta que este dato
se mantuvo todo el tiempo como confidencial; también el forense
incriminó a Mary al demostrar que se encontraron fibras del vestido
de Mary en los cuerpos de las dos víctimas. Igualmente se
encontraron fibras del vestido de Norma en los zapatos de Brian,
pero la duda permanecía, de qué tanta culpa podría tener Norma en
los homicidios, se dice que lo que realmente se trataba de averiguar
en ese juicio era si Mary era una pequeña niña trastornada o en
verdad se trataba de un monstruo, una mala semilla.
El veredicto
El veredicto era obvio, Mary tendría la pena por homicidio; lo que
no estaba muy claro era qué tan severo sería el castigo que se le
impondría a Norma. La defensa tenía que probar que Mary estaba
psicológicamente enferma y que no comprendía la magnitud de sus
actos; después de los testimonios de las niñas, la corte llamó a
los psiquiatras que las examinaron y su opinión fue: "Nosotros
creemos que esta niña tiene que ser puesta en manos de una
institución mental, ya que padece de una personalidad psicópata,
demostrada en la falta de estima y cariño hacia los seres humanos y
la propensión a actuar por impulso sin pensar en las
consecuencias".
Los jueces tardaron cuatro horas en deliberar, y Norma tembló de
emoción cuando la encontraron inocente de los cargos que se le
imputaron en ambos homicidios, pero fue puesta bajo supervisión
psiquiátrica. Sin embargo, Mary fue encontrada culpable de
asesinato en ambos casos por: "asesinato, por delegar
responsabilidad y buscar complicidad". Su detención sería por
tiempo indeterminado.
Aparentemente recuperada y
rehabilitada, Mary fue liberada a los 23 años, el 14 de mayo de
1980, su primer trabajo fue en la enfermería local para niños,
pero determinaron que éste era un trabajo inapropiado para ella.
Después regresó a casa con su mamá, y conoció a un joven que la
dejó embarazada, pero ahora la polémica se trataba de si a la
mujer que había matado a dos niños se le debía permitir que se
convierta en madre. Ella luchó arduamente por su derecho a ser
madre, alegó que ahora era otra persona, que se había reformado y
que se arrepentía de lo que había hecho en su infancia; su hijo
nació en 1984.
Mary alega que desde el nacimiento de su hijo ha tomado una nueva
conciencia acerca de los crímenes que cometió, que de alguna
manera ocurrió una transición dentro de ella, debido al
tratamiento apropiado que recibió, pasó de ser una niña asesina a
una madre cariñosa. ¿Puede ser esto posible?
Eventualmente conoció a un hombre del cual se enamoró, se fue a
vivir a un pequeño pueblo, pero los oficiales tenían que avisar a
las autoridades locales de su presencia, así es que de inmediato
los habitantes de ese pueblo organizaron marchas, exigiéndole a la
asesina que se marchara.
Mary Bell tendrá que vivir por siempre con el temor a ser exhibida.
Usted que opina, ¿realmente Mary era una mala semilla?, o podríamos
culpar a sus padres por los daños emocionales que a ella le
pudieron haber causado?
Por: Mauricio Islas
Fuente: The Crime Library |