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  Aileen Wuornos, "La Doncella de la Muerte", víctima o victimaria

"Se lo merecían, lo siento por sus familiares,
pero lo único que hice fue defenderme"

El miércoles 9 de Octubre de 2002, a la 9:47 de la mañana, fue ejecutada el la Prisión Estatal de Florida Aileen Wuornos. Su ejecución se llevó a cabo por medio de inyección letal, un cóctel que contiene pentotal de sodio, bromuro y cloruro de potasio.

Wuornos se convertiría en la segunda mujer ejecutada en Florida desde que se restableció la pena de muerte en Estados Unidos en 1976. La primera fue Judy Buenano, en 1998, por envenenar a su marido.

Aileen fue la segunda hija del conflictivo matrimonio entre Leo Dale Pittman y Diane Wuornos de apenas 15 años. La unión solamente duró un par de años, y en 1960, Diane, incapaz de enfrentar las responsabilidades de una maternidad, abandonó a Aileen y a su hermano menor Keith quienes fueron tomados en tutela por sus abuelos maternos Lauri and Britta Wuornos. En 1969 Pittman, sociópata y pedófilo se suicidó en prisión.

Aileen y Keith son educados por sus abuelos como si fueran su propios hijos en Troy, Michigan. De hecho no es sino hasta los 12 años en que Aileen se entera de su verdadero parentesco lo que provoca, en un entorno ya difícil por el estricto trato de Lauri y su afición por la bebida, una desmedida rebeldía.

A los 14 años Aileen resulta embarazada (se supone por violación), por lo que es enviada a un hogar para madres solteras, su comportamiento es hostil durante su estancia y finalmente en Enero de 1971 da a luz un niño que es inmediatamente dado en adopción.

En Julio del mismo año muere Britta Wuornos, por lo que Diane ofrece a Aillen y Keith se muden con ella a Texas. Ante la perspectiva de verse sujetos de nuevo a reglas familiares ambos rechazan la oferta. Aileen deja la escuela y se dedica a la prostitución.

En los años siguientes Keith muere de cáncer en la garganta y Aileen se dirige Miami en donde conoce y se casa con un hombre mayor llamado Lewis Fell. El matrimonio dura poco y Fell obtiene una orden de anulación después de que Aileen es arrestada por un incidente violento en que se vio mezclada en Michigan.

La muerte de Keith hace beneficiaria a Aileen de un seguro por $10,000 dólares, cantidad que apenas le dura dos meses, de nuevo comienza a ejercer la prostitución y durante una década se ve mezclada en relaciones se corta duración y actos criminales de poca monta que concluyen llevándola a la cárcel por un frustrado intento de asalto a mano armada.

De regreso en la calle se dedica de nuevo a la prostitución, esta vez en las carreteras, haciendo compañía a camioneros durante sus trayectos. En 1986 sobreviene un cambio en su vida al conocer a Tyria Moore de 24 años en un bar gay de Daytona. Su relación, a pesar de enfriarse con el tiempo, duraría cuatro años durante los cuales Aileen mantendría a Ty. Su mercado como prostituta comienza a disminuir y conseguir dinero se hace cada vez mas difícil, su resentimiento y odio en contra de los hombres crece y se vuelve mas violento cada día y comienza a cargar una pequeña pistola calibre 22.

En Noviembre de 1989 Wournos conoce a Richard Mallory, de cincuenta y un años, a día siguiente su automóvil es hallado abandonado en el bosque, en su interior se encuentran una cartera vacía, media botella de vodka y un paquete roto de preservativos. Doce días después el cuerpo en descomposición de Mallory es descubierto en un tiradero de basura, su cadáver presenta impactos de bala calibre 22.

En los meses siguientes se descubren seis asesinatos con las mismas características.

Finalmente Aileen es vista en el automóvil robado de una de las víctimas, la policía la arresta junto con Tyria Moore en un bar para motociclistas irónicamente llamado "El Último Refugio", en Harbor Oaks, Florida. Una vez en custodia se supone que confesó siete asesinatos mas en todos alegó defensa propia.


El Último Refugio


"El Muro de la Fama" del Último Refugio

Aileen Wuornos es una de las pocas mujeres que clasifican en la lista negra de las asesinas seriales. Desde 1988 asesinó a tiros a más de siete de sus clientes mientras ejercía la prostitución. 

Aileen Lee Wuornos fue declarada culpable del asesinato de seis hombres. Esta incriminación fue considerada como polémica y muchas agrupaciones intentaron reivindicar la absolución de Wuornos, creían que ésta no mentía al decir que todos esos hombres la habían violado o intentado violarla, y que si los mató fue en defensa propia.

En el juicio aseguró que en el momento de los crímenes estaba trabajando como prostituta de carretera, y que todos los hombres que mató eran hombres que la habían escogido a ella y que posteriormente la habían atacado violentamente. Aileen tuvo muchos otros clientes durante este período y nunca les hizo el menor daño. Incluso muchos de esos clientes que testificaron en el juicio, la apoyaron jurando ante los jueces que se habían pasado días o semanas con ella y nunca les había agredido o amenazado.

Los abogados de la defensa basaron sus argumentos en documentos apropiados para el caso: una serie de estudios y estadísticas sobre un grupo de prostitutas que explicaban el por qué estas mujeres tienen más posibilidades de ser violadas que las mujeres que ejercen otros trabajos (un promedio de 33 veces por año).

Además, la policía nunca o casi nunca investiga las agresiones hacia este grupo marginal, y menos los crímenes, los cuales son achacados al consumo o tráfico de estupefacientes o ajustes de cuentas.

Aileen Wuornos sólo fue procesada una vez, por el asesinato de Richard Mallory, pero se le declaró culpable de seis asesinatos.

En su confesión, una cinta de video que es el testimonio más importante del juicio, Aileen dijo más de sesenta veces que ella actuó en defensa propia. La defensa aseguró que Mallory no tenía ningún antecedente por delitos de violencia sexual, pero poco después se demostró, que al contrario, se había declarado culpable de tentativa de violación en Maryland, y había amenazado dañar a otras mujeres. Estos testimonios no han sido presentados en el juicio, sino ocultados a los jueces. Cuando estas evidencias fueron por fin presentadas, el juez las declaró inadmisibles entonces por ser demasiado tarde.

Los abogados del primer juicio tampoco interpelaron a varios testigos quienes habían ofrecido información que corroboraba el testimonio de Wuornos. Finalmente, y para colmo de las injusticias, el abogado Steven Glaser le aconsejó no pedir ningún recurso a los cinco cargos de asesinato, sin afianzar una oferta en la sentencia ni informarla de todos sus derechos.

Los fiscales hicieron repetidas referencias a las relaciones sentimentales de Aileen con Tyria Moore (quién incluso declararía en su contra) y otras mujeres, y que aunque ella no se considerase lesbiana, el puritanismo de una parte de la sociedad se volcó en su contra.

Su caso atrajo la atención de numerosos grupos de activistas contra la pena de muerte, que hasta el día de la ejecución se congregaron en los alrededores de la prisión estatal de Starke, al norte del estado de Florida. Ellos dijeron a los medios de prensa que Aileen Wournos no debía haber sido ejecutada porque "estaba loca". Según los activistas, una persona en ese estado mental debería ser internada en un establecimiento psiquiátrico, acaso de por vida, pero no ser sometida a la pena de muerte.

El productor cinematográfico Nick Broomfield, quien realizó un documental sobre Wuornos en 1993 y que la entrevistó días antes de la ejecución se encontraba entre ellos y corroboró esos argumentos. "Mi conclusión, después de haber estado con ella el martes, es que se ha ejecutado a una persona que estaba completamente loca", dijo.

Sin embargo, en las postrimerías de su juicio Aileen declaró: "Me corre tanto odio por las venas que si me dejan viva, aunque sea cumpliendo cadena perpetua, mataré otra vez", pidió al juez que "no malgastara el dinero de los contribuyentes". Luego despidió a sus abogados y retiró todas las apelaciones de su condena. Los tres psiquiatras enviados por el gobernador Jeb Bush en vísperas de la ejecución determinaron que era "competente para ser ejecutada", que Wuornos entendía el por qué y el resultado.

Los testigos del ajusticiamiento declararon que la mujer tenía la mirada perdida y que estaba fuera de la realidad cuando se encontraba atada a una camilla y cubierta con una sábana que sólo dejaba ver su cara y sus pies.

Antes de recibir la inyección letal, Wournos dijo de forma inconexa: "Sólo quiero decir que estoy zarpando con La Piedra (Jesucristo) y que volveré como (la película) El Día de la Independencia el 6 de junio (?), con Jesús, con la nave (espacial) principal y todo". Volveré".

Si bien es cierto que es muy probable que Aileen Wournos cometiera los asesinatos que se le imputaron, también es cierto que existieron una gran cantidad de irregularidades durante su juicio; como los informes de vandalismo en casa de la asesina; el robo de los archivos del caso; las amenazas de muerte sobre Brian Jarvis, el único abogado que se atrevió a cuestionar la conducta de sus colegas en el juicio, y posteriormente fue alejado del caso; el hecho de que antes de que fuese arrestada, los abogados del alguacil de Volusia ya hubiesen negociado los contratos para el libro y la película sobre el caso de Aileen, etc.

Todas esta circunstancias ponen en tela de juicio el sistema judicial y de administración de justicia de los Estados Unidos, e hizo que muchas personas vieran a la supuesta asesina en serie como una víctima. Una víctima que no encaja en el perfil del asesino en serie y fue condenada, sin embargo, a pena de muerte.

Por: Margarita Bernal y José Luis Vrátný

 

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