Siete hábitos de personas altamente efectivas

Las personas reactivas (lo opuesto a proactivo), construyen sus vidas emocionales en torno a los otros, permitiendo que los defectos de las otras personas las controlen.
Ser proactivo
Las personas proactivas desarrollan la habilidad de seleccionar su respuesta, haciéndola más un producto de sus valores y decisiones que de estados de ánimo y condiciones. Son aquellas personas responsables de su propia vida. Ellos determinan la agenda que quieren seguir y eligen las respuestas que dan a lo que sucede alrededor de ellos.
No significa sólo tomar la iniciativa. Significa que, como seres humanos, somos responsables de nuestras propias vidas. Podemos subordinar los sentimientos a los valores. Tenemos la iniciativa y la responsabilidad de hacer que las cosas sucedan.
Comenzar con el objetivo en la mente
Estas personas utilizan la visión personal, siguen los principios universales y el profundo sentido del significado de su vida, para llevar a cabo las tareas de manera positiva y efectiva. Son personas que se percatan de que las cosas son creadas mentalmente antes de ser creadas físicamente.
Estas personas aclaran los valores y establecen prioridades antes de seleccionar las metas y emprender el trabajo.
Poner primero lo primero (gerencia personal)
Estas personas ejercitan la disciplina y planifican y ejecutan según las prioridades. Ellos también hacen lo que dicen y pasan gran parte del tiempo trabajando en las cosas importantes para su vida. Son aquellas personas que dan respuestas a las actividades que tienen programadas.
La persona debe saber organizar y administrar su tiempo para poder implementar las prioridades. Debe dedicar más atención a las actividades que son urgentes pero no importantes y más tiempo a aquellas que son importantes pero no necesariamente urgentes.
Pensar en ganar – ganar (liderazgo interpersonal)
Estas personas tienen una mentalidad de abundancia y espíritu de cooperación, logran una comunicación efectiva y un alto nivel de confianza en su relación con las demás.
Son personas que siempre sienten que debe existir un beneficio mutuo. La importancia radica en lograr la efectividad a través de los esfuerzos cooperativos de dos o más personas.
Buscar primero, entender y después, ser entendido (comunicación)
Observando detenidamente y escuchando con empatía, estas personas, sin juzgar a los demás, se interesan en conocer las necesidades, intereses y preocupaciones de los otros. Es una de las habilidades maestras de la vida, la clave para construir relaciones y la esencia del profesionalismo.
La mayoría de los problemas de credibilidad comienzan con las diferencias de percepción. Para resolver estas diferencias y restaurar la credibilidad se debe practicar la empatía.
Sinergia (cooperación creativa y trabajo en equipo)
Las personas efectivas saben que el todo es más grande que cada una de sus partes, valoran y aprovechan las diferencias, dando como resultado una cooperación creativa y un trabajo en equipo. Por lo tanto este hábito surge de valorar diferencias, reuniendo perspectivas diferentes dentro de un espíritu de respeto mutuo.
Afilar la sierra (auto-renovación)
Las personas efectivas están comprometidas con su auto-renovación y auto-mejoramiento en las áreas físicas, mental, espiritual y socio-emocional, que afectan todos los aspectos de su vida y les permiten trabajar en los otros seis hábitos.
Es importante reconocer que cualquier cambio implica riesgos y temor a fracasar, y esto es lo que hace que muchos se resistan al cambio. Quienes asumen este reto, son personas que poseen dentro de sí, un conjunto de valores eternos y que actúan conforme a ellos. Esta integridad les proporciona un sólido fundamento de seguridad que les permite manejar la transformación con efectividad.
Este artículo se ha elaborado a partir del libro "7 hábitos de personas altamente efectivas", de Steven A.Covey.
Por Yolanda Carrasco, de Southern Star
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