10 componentes para visualizar la
educación para el siglo XXI.

Quienes nos sentimos parte de una comunidad
integrada por todos aquellos que compartimos una preocupación y
ocupación común por el futuro de la humanidad, así como de toda
forma de vida sobre el planeta, donde participan educadores, padres
de familia, y ciudadanos; estamos convencidos de que la crisis que
se refleja en nuestra cultura propiciada por la incapacidad de la
perspectiva industrial tecnológica para guiar los desafíos
sociales y globales que enfrentamos de una manera humana y
vivificadora, se manifiestan en los serios problemas que afectan a
los sistemas educativos modernos.
Hoy por desgracia nuestros valores y practicas culturales
predominantes, incluyen todavía un énfasis en la competencia sobre
la cooperación, el consumo sobre el uso sostenible de los recursos,
la burocracia sobre la interacción humana, los que han sido
destructivos para la salud del sistema ecológico y también para un
desarrollo humano óptimo.
Al observar esta cultura en crisis, también observamos que nuestros
sistemas de educación son anacrónicos e inoperantes, por ello se
hace necesario restablecer el significado de la palabra
"extraer" en agudo contraste con el uso tradicional de la
palabra educación. En este contexto la educación significa tener
la suficiente pasión como para extraer la grandeza que se encuentra
dentro de cada persona, con lo que estamos en posibilidades de
proclamar una visión alternativa de la educación que constituya
una respuesta viva y democrática a los retos del siglo XXI, donde
se favorezcan una amplia variedad de métodos, aplicaciones y prácticas
que los educadores puedan llevar acabo de diferentes maneras, y
donde la el consenso y el disenso ayuden en la construcción de la
visión que nos guíe en una dirección que ofrezca una resolución
humanística a la crisis de la educación moderna.
I.- Educar para el desarrollo humano.
El sustento de las posibilidades inherentes al desarrollo humano es
el primer objetivo fundamental de la educación, todos los espacios
educativos deben ser lugares de la enseñanza y el aprendizaje para
el desarrollo completo de las personas, enriqueciendo y
profundizando la relación hacia ellas mismas, hacia la familia y
miembros de la comunidad, hacia la comunidad global, hacia el
planeta y el cosmos.
II.- Educar honrando a la persona como
individuo.
Reconocer a cada persona a través de la educación como un ser único
y valioso, significa aceptar las diferencias individuales y
estimular en cada educando el sentido de tolerancia, respeto y
aprecio por la diversidad humana. Cada persona tiene en forma
inherente necesidades y talentos únicos de tipo físico, emocional,
intelectual y espiritual, contando para ello con una capacidad
ilimitada de aprender de diferentes maneras; por lo que los
conceptos de currículo personalizado y escuela centrada en la
persona adquieren fundamental relevancia en la educación del
presente y del futuro.
III.- El rol central de la experiencia.
Durante siglos se ha debatido por educadores muy perceptivos acerca
de sí la educación es un asunto de experiencia; la adquisición de
conocimiento es un compromiso activo y multisensorial entre una
persona y el mundo, un contacto mutuo que otorga poder al que
aprende porque le revela el rico significado del entorno, por lo que
la experiencia es dinámica y crece en forma continua, entonces el
objetivo de la educación debe ser el cultivo de un crecimiento
natural y sano por medio de la experiencia, y no presentar un currículo
limitado, fragmentado, predigerido como si fuera el sendero del
conocimiento y la sabiduría. La educación debe conectar a la
persona con las maravillas del mundo natural, con el funcionamiento
de la sociedad, y familiarizarla con su propio mundo interior, por
medio de las artes, del diálogo sincero y de momentos de reflexión
silenciosa, pues sin este conocimiento interior, todo conocimiento
externo es superficial y sin sentido.
IV.- Educación Holística.
Esta educación celebra y hace uso constructivo de puntos de vista
alternativos y en evolución de la realidad y de las formas múltiples
de conocer, no son solamente los aspectos intelectuales y
vocacionales del desarrollo humano los que necesitan orientación y
cultivo, sino también los aspectos físico, social , moral, estético,
creativo y, espiritual (en sentido no sectario); la educación holística
toma en cuenta el profundo misterio de la vida y del universo además
de la experiencia.
El holismo es un paradigma que ha resurgido y que se basa en la rica
tradición de muchas disciplinas eruditas, afirma la
interdependencia entre ellas mismas, así como con la teoría, la
investigación y la práctica en constante evolución, el holismo
tiene sus raíces en la proposición de que el universo es una
totalidad integrada, en el cual todo está conectado, pero además
corrige la falta de equilibrio de los métodos reduccionistas,
poniendo énfasis en un concepto expandido de la ciencia y del
potencial humano, además contiene implicaciones de gran significado
para la ecología y la evolución humana.
V.- Nuevo rol de los educadores.
Hoy los educadores se abren a su propio ser interior y su despertar
creativo, facilitan el aprendizaje e invitan al coaprendizaje, con
autonomía diseñan y establecen ambientes educativos apropiados a
las necesidades de sus alumnos en particular, para lo que asumen un
nuevo rol que les define las siguientes nuevas funciones:
-
Evaluador de intereses
y habilidades.
-
Gestor del binomio
estudiante-currículo (vinculando las oportunidades de
aprendizaje con el estudiante).
-
Gestor
escuela-comunidad.
-
Coordinador de procesos
(supervisando el equilibrio entre el estudiante-evaluación-currículo-comunidad).
Los educadores deben estar atentos y conscientes
de las necesidades de cada educando, de sus particularidades, y
tener la capacidad de responder eficazmente, considerando a cada
individuo en el contexto de la familia, la escuela, la sociedad, la
comunidad global y el cosmos.
VI.- Libertad de selección.
Es imprescindible que la persona tenga libertad de indagación, de
expresión, y de crecimiento, por lo que su voz debe tener peso
suficiente para determinar el currículo, y de los procesos de
acuerdo con capacidad para asumir tal responsabilidad, sin embargo
al mismo tiempo se reconoce la figura del tutor y asesor, como
actores importantes para una mejor elección libre de la persona y
sus procesos educativos, para el caso de los menores de edad la
opinión de los padres de familia resulta también de particular
importancia. El asunto es que en la elección de todas las
actividades que desarrollará la persona como sujeto de aprendizaje,
tenga siempre como premisa la libertad de selección.
VII.- Educar para la democracia.
Es necesario que un modelo de educación verdaderamente democrático,
sirva para potenciar a todos los ciudadanos para que participen de
manera sustantiva en la vida de la comunidad y del planeta.
Construir una sociedad verdaderamente democrática significa mucho
mas que permitir que el pueblo vote por sus líderes, significa que
las personas pongan todas sus capacidades al servicio de la
comunidad, una sociedad democrática es mucho mas que un gobierno de
mayoría, es una comunidad donde se oyen voces dispares y donde se
toman en cuenta prioritariamente los interese humanos, es una
sociedad abierta al cambio constructivo cuando se requiere un cambio
social o cultural. Por lo que los valores de tolerancia respeto,
solidaridad y equidad entre otros adquieren sentido y trascendencia
en la educación para la democracia. (“la autentica democracia
empieza por la igualdad de oportunidades para el conocimiento”.
José Carmen Muñoz).
VIII.- Educar para ser ciudadanos globales.
Lo sepamos o no, cada persona es ciudadano del mundo, la especie
humana es mucho mas amplia que los valores o formas de pensar de una
cultura en particular, la comunidad global que ya vivimos nos pone
en contacto (como jamás antes en la historia de la humanidad lo habíamos
estado), con culturas y percepciones del mundo muy diversas. Por
ello la educación debe cultivar el aprecio por la magnífica
diversidad de la experiencia humana y el potencial perdido o todavía
desconocido que existe dentro de los seres humanos, y la educación
global debe dirigirse a aquello que es mas plenamente, que es mas
universalmente humano en la generación joven de culturas.
La educación global se basa en un enfoque ecológico que pone énfasis
en la relación del hombre con el entorno, y que facilita el rol que
todos en la ecología planetaria y sus sistemas, a través de los
principios que incluyen los beneficios de la diversidad, el valor de
la cooperación y del equilibrio, las necesidades y derechos de
todos con la necesidad de sustentación dentro del sistema; asimismo
otros componentes de la educación global son los que incluyen la
comprensión de las causa de los conflictos, al mismo tiempo que
explora temas sociales tales como derechos humanos, justicia,
presiones del exceso de población y desarrollo, para comprender las
causas de la guerra y las condiciones para la paz; fomenta también
la comprensión y aprecio por las religiones y tradiciones
espirituales, como también los valores que proclaman, incluyendo la
búsqueda de la trascendencia, del amor, la fraternidad, la compasión,
la sabiduría, la verdad y la armonía. Por lo que la educación
global se dirige a todo lo que es humano en su sentido mas completo
y universal.
IX.- Educar para una cultura planetaria.
La educación parte del mas profundo respeto por la vida en todas
sus formas, por lo que se hace imprescindible educar a las personas
para que su relación con el mundo de la naturaleza sea sustentadora
y no explotadora; el planeta es un ser vivo sumamente complejo pero
fundamentalmente unitario, es un oasis de vida en el oscuro vacío
del espacio, la ciencia post-newtoniana, la teoría de los sistemas
y otros avances del pensamiento moderno ya reconocen lo que enseñaron
durante siglos las tradiciones espirituales y mitológicas antiguas:
“el planeta y toda la vida en el, constituyen una entidad
independiente”, entonces las instituciones económicas, sociales y
políticas deben predicar con el ejemplo en un profundo respeto por
esta interdependencia, todos debemos reconocer la necesidad urgente
de cooperación global y sensibilidad ecológica, un planeta enfermo
no pude mantener personas sanas.
La educación planetaria requiere de una evaluación holistíca
(integral) de nuestro planeta y de los procesos que sostienen la
vida, las fuentes de energía, los ciclos, las interdependencias y
los cambios, asimismo es un campo integrado que incluye la política,
la economía, la cultura, la historia y los procesos de cambio a
nivel personal y social.
X.- Espiritualidad y educación.
Todas las personas somos seres espirituales en forma humana, que
expresamos nuestra individualidad a través de nuestros talentos,
capacidades, intuición e inteligencia; la experiencia y desarrollos
espirituales se manifiestan en forma de una profunda conexión
consigo mismo y con los demás, una conciencia del significado y
propósito de la vida diaria, una experiencia de la totalidad y la
interdependencia de la vida, una pausa en la actividad frenética,
en las presiones y estímulos de la vida contemporánea, entonces el
desarrollo espiritual incluye el conjunto de la experiencia creativa
y un profundo respeto por le misterio de la vida. La parte mas
valiosa, mas importante de una persona es su vida interior,
subjetiva que es su individualidad o alma, por lo que todo modelo
educativo debe cultivar el crecimiento sano de la vida espiritual
que ayude a comprender que en la vida todo esta conectado con lo demás,
porque sí todos estamos conectados a todos y a todo lo demás,
entonces cada persona puede de hecho hacer la diferencia.
Por: J.C. Muñóz |