Electrodomésticos inteligentes

La casa ideal, aquella en la que no es necesario
preocuparse de limpiar, poner lavadoras o saber si hay que hacer la
compra, es ya una realidad gracias a las nuevas tecnologías. Los
electrodomésticos inteligentes, conectados a una red, podrán
programarse, controlarse por teléfono y permitirán acceder a
Internet.
A comienzos del siglo XXI, el futuro que anunciaban películas como
Blade Runner o 2001, una odisea en el espacio lleno de coches
voladores, tejidos y vestimentas innovadoras y robot inteligentes y
sensibles que lloran no existe. A pesar de ello, no hay que
menospreciar la gran revolución que la informática y las nuevas
tecnologías han introducido en nuestras vidas. Tanto que incluso
han entrado hasta la cocina de las casas.
Una nueva generación de electrodomésticos, que nada tiene que ver
con los que actualmente están disponibles en los comercios, formará
parte del mobiliario de la cocina en un futuro no muy lejano.
Conocidos como electrodomésticos domóticos, frigoríficos,
lavadoras, hornos, microondas y hasta aspiradoras estarán
interconectados a través de una red que se podrá programar y
controlar incluso por teléfono.
Un cerebro electrónico será el encargado de gestionar y controlar
todos y cada uno de estos elementos de la red, lo que permitirá
que, por ejemplo, con una llamada de teléfono se imparta una orden
para poner en funcionamiento la calefacción y el horno a una hora
determinada. De esta forma, cuando volvamos a nuestro hogar
encontraremos un ambiente caldeado y acogedor... y la cena lista.
Algunos experimentos
La marca Fagor ya ha desarrollado en fase experimental un
“cerebro” de este tipo al que han bautizado como
“Maior-Domo”. Su misión en coordinar las tareas de los
electrodomésticos utilizando una red eléctrica de 220 v. Las
ordenes le pueden ser impartidas a Maior-Domo desde un teléfono
cualquiera.
Por su parte, la compañía Electrolux ya ha presentado un prototipo
de frigorífico interactivo. El Screenfridge incorpora en su puerta
un ordenador con pantalla de cristal líquido desde la que cualquier
persona podrá navegar por Internet para realizar la compra sin
salir de su cocina, consultar recetas en una base de datos o hacer
un repaso de las provisiones existentes y sus fechas de caducidad.
Mucho antes que estos dos prototipos se puedan localizar en el
mercado ya estarán a la venta los robots-aspiradora. Estas pequeñas
maravillas con forma de platillo volante de juguete pueden aspirar
el suelo de la casa mientras sus dueños van al cine o duermen la
siesta. Gracias a su radar de ondas ultrasónicas y a su parachoques
de alta sensibilidad, que le permite girar sobre sí mismo en cuanto
detecta un obstáculo, la integridad de los muebles y los cercos de
la puerta está asegurada. Un mecanismo muy similar está siendo
utilizado para desarrollar un corta césped.
Economizar tiempo y dinero
Además de ahorrar tiempo, los nuevos electrodomésticos
inteligentes ahorran dinero y serán respetuosos con el medio
ambiente, ya que realizan una estupenda gestión de la potencia eléctrica
contratada, como utilizar la tarifa nocturna.
Los productos de domótica también serán una estupenda ayuda en la
asistencia a enfermos y a personas mayores a través de servicios
como la teleasistencia y la supervisión a distancia de la enfermera
que se encuentre a cargo de estas personas.
Todo esto y mucho más ya es realidad, algunos de estos aparatos han
sido instalados en más de 1.000 viviendas de construcción reciente
y, según afirman los expertos, dentro de cinco años las redes domóticas
estarán funcionando como algo de lo más normal en muchos de los
hogares de todo el mundo. Hasta que llegue ese momento no quedará más
remedio que pasar el aspirador de forma manual.
Fuente: Mundo Hogar |