Mentir: un hábito frecuente

La mayoría de las personas mienten durante una
conversación, especialmente cuando intentan aparentar ser
agradables o competentes. A esta sorprendente conclusión ha llegado
un equipo de investigadores de la Universidad de Massachusetts
encabezado por el psicólogo Robert Feldman. En el estudio,
publicado en la revista Basic and Applied Social Psychology,
se señala que el 60 por 100 la gente miente al menos una vez
durante una conversación de 10 minutos, aunque por lo general suele
hacerlo hasta tres veces. Según Feldman, "decimos un número
considerable de mentiras. Los resultados de la investigación han
sido realmente sorprendentes. Nadie en el equipo pensaba que mentir
fuera un hábito tan común en nuestro día a día".
Feldman también ha descubierto que hombres y mujeres mienten por
igual y en la misma cantidad, aunque el contenido de sus mentiras
difiere. "Las mujeres suelen mentir más a menudo para hacer
sentir bien a la persona con la que están hablando", mientras
que los hombres lo hacen generalmente para dar una idea mejor de sí
mismos", ha aclarado.
El estudio se centró en un grupo de 121 parejas de estudiantes
universitarios. Se les dijo que el propósito de la investigación
era examinar como interactúan las personas cuando conocen a alguien
nuevo. Así, los participantes debían mantener una conversación de
10 minutos con otra persona. A algunos se les indicó que intentaran
dar una visión agradable de sí mismos, a otros que transmitieran
la idea de que eran competentes para un determinado trabajo y a un
tercer grupo no se le dio orientaciones específicas. Más tarde se
pidió a los estudiantes, que habían sido grabados en vídeo sin
saberlo, que identificaran todo aquello que habían dicho y que no
se ajustaba a la realidad. Según Feldman, "hasta los propios
participantes se sorprendieron de los resultados. Aunque enseñamos
a nuestros hijos que lo mejor es ser honesto, también les
transmitimos la idea de que, por ejemplo, es educado decir que les
ha gustado el regalo que les han dado en su cumpleaños, aunque no
sea cierto. Así, los niños asimilan un mensaje en el que se
resalta los aspectos prácticos de la mentira y ello tiene su
consecuencia cuando son adultos".
Fuente: Muy Interesante |