La "software-dependencia"

La "software-dependencia" está muy
enraizada en nuestras formas de acceder a las tecnologías y el
propio desconocimiento de los usuarios -que ignora la existencia del
resto de alternativas- hace que se multiplique como una epidemia.
Sus síntomas son muy claros y definidos: primero se instala en tu
vida cotidiana sin darte cuenta, después, poco a poco, te hace
desconocer y obviar otro tipo de alternativas, para luego obligarte
cada cierto periodo de tiempo a volver a gastarte más dinero para
utilizar un determinado tipo de sotware. Una vez que sucede esto,
resulta complicado sanar de esta dolencia. Pero tranquilo: no es un
mal incurable, se puede salir de él.
En defensa del software libre Respecto a ciertas acusaciones y
aseveraciones erróneamente formuladas sobre el software libre por
parte de algunas empresas, las compañías, los profesionales y los
usuarios que utilizan sistemas de código abierto nos creemos en el
deber de desmitificar y corregir el desconocimiento de ciertas
entidades, aclarando algunos puntos que se han comentado:
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Los profesionales del software libre no son sólo
"voluntarios sin sueldo" que trabajan por una causa
común. Si bien es cierto, que existen muchos desarrolladores
excepcionales que prestan su amplitud de conocimientos de forma
altruista y no por ello desmerecen en su investigación, hay
otros miles de expertos en Open Source que trabajan para grandes
empresas como IBM, HP, Silicon Graphics, Nec, etc... y son muy
apreciados como expertos en desarrollo de software, percibiendo
todos ellos retribuciones muy interesantes.
Valga como ejemplo el siguiente: el paquete ofimático Open
Office fue desarrollado por multitud de ingenieros y la empresa
Sun lo ha liberado. En todo caso, el mundo del software libre sí
está respaldado por una extensa comunidad de desarrolladores,
que día a día mejoran incansablemente cada línea de código.
Se trata de una comunidad abierta que comparte sus conocimientos
y participa en común de las mejoras, por lo que el nivel tecnológico
se eleva mucho más. No existe el monopolio de una empresa única
que tiene un limitado número de expertos y evoluciona en una
sola dirección, sino que evoluciona rápidamente y no se
estanca.
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En ningún caso se puede considerar al
software libre tal y como se le ha calificado de
"peligroso". Este movimiento busca la ampliación e
investigación de las nuevas posibilidades del software, para
que sea accesible al mayor número de personas posible.
Evidentemente, las empresas que se dedican a trabajar con
desarrollos, realizar programas o distribuir software cobran por
sus servicios y tienen sus fines empresariales, pero no obligan
a que cada programa instalado en sus máquinas "pague un
tributo" por el mero hecho de usarlo, sino por el trabajo
desarrollado. Acabemos de una vez con el mito de que el software
libre es gratis, porque existen profesionales y empresas que
cobran por la adaptación y los servicios asociados.
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Otra frase que se ha utilizado para
vilipendiar el software libre es aquella que argumentaque
"nos jugamos el futuro si utilizamos Open Source". El
software libre se ha convertido en motor de la innovación y
desarrollo de la sociedad. Por su afán de investigación y
continuas mejoras, los programadores de código abierto fomentan
la libre competencia y la innovación empresarial, ya que los
avances y las actualizaciones constantes, hacen que las empresas
estén al día y permiten que pequeñas empresas también puedan
participar de un área de I+D que de otro modo les estaría
vetado. No se depende de una actualización periódica que en
ocasiones no aporta nada nuevo -incluso se lanza con fallos y
vulnerabilidades en determinado tipo de software propietario-
sino que la propia esencia del software libre es la actualización
constante. El futuro siempre es para mejorar la tecnología.
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En numerosas ocasiones, es necesario recurrir
a programas de software propietario para acceder a ciertos
servicios y páginas web de la Administración. Esto incumple
deliberadamente los estándares internacionales, en beneficio de
determinadas marcas. La Administración debe velar para que los
ciudadanos tengan libre acceso a los servicios públicos sin que
les obliguen a utilizar una herramienta determinada que les
suponga un coste. Además, esto se incumple incluso en
universidades y centros educativos que obligan al usuario a
utilizar un determinado tipo de software propietario del que no
todos pueden disponer. Estos contenidos son de interés general,
sufragados por todos los contribuyentes y deberían de ser
accesibles para todos los ciudadanos.
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Otro argumento es que "el software libre
puede aislar tecnológicamente a una generación". No
entendemos cómo el ampliar las perspectivas tecnológicas
ofreciendo otras alternativas, puede aislar a una generación.
Los usuarios manejan procesadores de textos, hojas de cálculo,
navegadores y programas, no un soporte predeterminado. Usar
software libre no es complicado y existen muchos programas en el
mercado.
Fieles a los principios democráticos que persiguen derechos
fundamentales como la libre elección de los ciudadanos, las
Administraciones han de promover una instrucción plural. El
esquema trazado a día de hoy por el dominio de los sistemas
propietarios contribuye a extender y reforzar la creencia
estandarizada de que no existen alternativas fiables y solventes
al software de licencias, lo que merma la capacidad de decisión
de los individuos, de escoger aquellos avances que mejor se
ajusten a sus fines, condición y creencias.
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Nos encontramos a la cola de Europa en
alfabetización tecnológica, con una enorme brecha digital.
Dependemos tecnológicamente de empresas de fuera de la UE, lo
que supone un freno para la innovación propia. Tenemos unas
cifras de desempleo muy altas del sector de las Tecnologías de
la Información, con miles de ingenieros y profesionales
cualificados que no explotan todas sus cualidades y
conocimientos, trabajando como meros integradores de software.
Con el software libre, elevar la demanda de este tipo
aplicaciones entre el sector privado estimulará el impulso de
un subsector tecnológico centrado en la creación de
aplicaciones informáticas. El uso de soluciones basadas en
software libre no es gratis, pero potencia el software legal y
exige menos costes de producción, permitiendo al tejido
empresarial (compuesto en un 95% de pymes en nuestro país)
beneficiarse del uso del software libre, con un importante
ahorro de costes. Además, el uso del Open Source entre las
empresas españolas potenciará un emergente núcleo de empresas
que trabajan con GNU/Linux y ofertarán servicios basados en
esta plataforma, por lo que un proyecto de estas características
redundará en un impulso al empleo autóctono. En definitiva, se
trata de un importante generador de empleo.
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Se están realizando concursos públicos para
la adquisición de bienes y servicios, en los que sólo tienen
la posibilidad de ofertar las empresas de software propietario.
Creemos que el Estado está cerrando la puerta a numerosas compañías
españolas que podrían ofrecer una alternativa. Esta situación,
además es completamente irregular, según la UE, que ha
recomendado lo contrario. Esto afecta muy negativamente a las
arcas públicas, ya que estos concursos se concluyen con unos
costes muy superiores a los que tendría con el Open Source.
En conclusión, la
"software-dependencia" está muy metida en nuestra
sociedad. Tenemos muy enraizada esta enfermedad. No es un problema técnico,
sino de decisión por parte de todos: usuarios, empresarios,
responsables de instituciones y políticos. Y todos somos los
implicados.
Fuente: Baquia
José María Olmo |