|
Como ya se ha dicho la marihuana
es una droga muy controvertida alrededor de la cual se encuentra
mucha información contradictoria. Su historia, relatada a grandes
razgos en el capítulo anterior, es la mejor muestra.
En lo relativo a la química de la Cannabis, se han identificado más
de 400 sustancias sintetizadas por la planta, de las cuales más de
60 son canabinoides. Los tres más abundantes son el canabinol, el
canabidiol y varios derivados del tetrahidrocanabinol (THC), que
representa el compuesto más activo desde el punto de vista
psicoactivo. La combustión de la Cannabis produce varios cientos de
compuestos adicionales, algunos de ellos iguales a los producidos
por la combustión del tabaco.
El modo mas común para consumir marihuana es fumándola, ya sea en
forma de cigarros, en pipas tradicionales o pipas de agua o
"bongs", pero también se puede ingerir sola o utilizada
como condimento en una gran variedad de platillos, también suele
utilizarse para hacer te. Cuando se ingiere tarda mas en hacer
efecto, pero este es mas intenso y de mayor duración (3 a 4 horas)

Bongs modernos
Al fumar marihuana, el THC se
absorbe rápidamente en la sangre, desde donde llega al cerebro y de
allí al resto del organismo. Los efectos físicos y psíquicos máximos
se alcanzan entre siete y diez minutos después. Estos duran
entre una y tres horas como máximo.
A pesar de que el THC tiene una vida media corta, aproximadamente 19
horas, varios de sus metabolitos son detectadles durante días o
semanas después de la última dosis. La elevada persistencia del
THC y sus metabolitos se debe a su gran solubilidad en las grasas,
esto es, tiende a acumularse en el tejido adiposo del cuerpo, para
después liberarse lentamente. Debido a esto, no se cuenta aun con
un medio confiable para detectar el estado de intoxicación.
La dosis de marihuana es muy difícil de fijar ya que esta depende,
como en la mayoría de las drogas, del usuario. Pero además,
dependiendo de la especie y variedad de cannabis, su modo de cultivo
y muchas otras variables como el clima y la cantidad de agua
disponible, la concentración de THC es muy variable. En una
cannabis de potencia media, se calcula que la dosis umbral para
inducir euforia discreta es de 2 Mg. cuando se fuma, y 5 Mg. cuando
se ingiere; 7 Mg. fumados y 17 tomados producen cambios en la
percepción y en el sentido del tiempo, y una dosis de 15 Mg.
fumados o 25 Mg. ingeridos, produce distorsiones perceptuales,
incoordinación muscular, ilusiones y hasta alucinaciones.
En 1988 se descubrió que las membranas de ciertas células
nerviosas contenían receptores de proteína que se ligaban al THC.
Una vez fijo en su lugar, el THC desencadena una serie de reacciones
celulares que, a la larga, producen el estímulo que sienten los
usuarios al fumar la marihuana.
El efecto que la marihuana tiene en cada usuario es distinta, pero
quizá una descripción aceptable de sus efectos fué escrita por el
poeta del siglo XIX, Charles Beaudelaire:

"Al
inicio, te sobrelleva una cierra hilaridad, absurda e
irresistible. Las palabras más ordinarias, las ideas más
simples asumen un aspecto nuevo y bizarro. Esta frivolidad
se vuelve intolerable, pero es inútil resistirse. El
demonio te ha invadido...
A veces sucede que gente completamente incapaz de jugar
con las palabras improvise una cadena interminable de
albures y de asociaciones de ideas totalmente improbables,
capaces de sobrepasar a los más hábiles maestros de este
oficio fársico. Pero después de algunos minutos, la
relación entre las ideas se vuelve vaga, y el hilo que
las une es tan tenue, que sólo tus allegados... pueden
entenderlas.
Después, tus sentidos se vuelven extremadamente finos y
agudos. Tu visión se vuelve infinita Tus oídos pueden
discernir el sonido apenas perceptible, incluso a través
de los más estridentes ruidos.
Las ambigüedades más extrañas, las transposiciones de
ideas más inexplicables, aparecen. En los sonidos hay
color, en los colores música... Estás sentado y fumando;
crees que te encuentras sentado en tu pipa y que tu pipa
te está fumando: te exhalas a ti mismo en vapores
azulosos.
La fantasía se continúa por una eternidad. Un intervalo
lúcido, y un gran esfuerzo, te permiten mirar el reloj.
Resulta que la eternidad sólo había durado un minuto.
La tercera fase... está más allá de la descripción. Es
lo que los orientales llamaban kef; es la felicidad
completa. No existe nada revuelto o tumultuoso en ella. Es
una beatitud plácida y tranquila. Todo problema filosófico
se halla resuelto. Toda pregunta difícil que presenta un
punto de contención para teólogos y que desespera a los
más sabios, se vuelve clara y transparente. Toda
contradicción se reconcilia. El Hombre ha trascendido a
los dioses." |
Se ha descubierto recientemente
que las sensaciones positivas o negativas experimentadas al fumar
marihuana están directamente relacionadas con la genética. Un
estudio mostró que los gemelos idénticos tienen mayor probabilidad
de reportar respuestas similares que gemelos no idénticos,
indicando así una base genética para sus sensaciones.

Efectos
de la marihuana en el cerebro
Los investigadores han encontrado que el THC cambia la
manera como la información sensoria llega y es procesada por el
hipocampo. El hipocampo es un componente del sistema límbico del
cerebro que es crucial para la memoria del aprendizaje, y la
integración de experiencias sensoriales con emociones y
motivaciones. Las investigaciones han demostrado que las neuronas
del sistema de procesamiento de información del hipocampo y la
actividad en las fibras nerviosas son reprimidas por el TCH. También,
los investigadores han encontrado un deterioro de los patrones de
conducta aprendidos, también dependientes del hipocampo.
Se ha hablado también de daño cerebral y de locura producidos por
la cannabis. A pesar de que se han encontrado pruebas del primero en
animales (daño celular del hipocampo), éste no se ha confirmado en
seres humanos.
Algunos estudios indican que el uso de marihuana puede precipitar
estados sicóticos y neuróticos en personas que sufran estas
tendencias, pero también han demostrado que no son causantes de
ellas en personas normales.
Efectos en los pulmones
La persona que fuma marihuana frecuentemente puede tener los mismos
problemas respiratorios de los fumadores de tabaco. Estas personas
pueden tener tos y flema a diario, síntomas de bronquitis crónica,
y mayor frecuencia de catarros. El uso continuo de la marihuana
puede llevar al funcionamiento anormal del tejido pulmonar, debido a
su destrucción o trauma.
Efectos en la frecuencia cardíaca y la
tensión arterial
En un estudio reciente, la frecuencia cardiaca de los sujetos aumentó
29 latidos por minuto con el uso de marihuana, la droga se administró
a los sujetos mientras estaban en reposo. Se deduce que luego de
consumir cannabis hacer algo causante de estrés físico puede
aumentar mucho el riesgo de sobrecarga del sistema cardiovascular.
Efectos del uso frecuente de marihuana en
el aprendizaje y la conducta social
Un estudio entre estudiantes universitarios mostró que ciertas
habilidades críticas relacionadas con la atención, la memoria y el
aprendizaje están alteradas en aquellas personas que usan marihuana
con mucha frecuencia.
Estudios longitudinales sobre el consumo de marihuana por parte de jóvenes
por debajo de la edad universitaria indican que los usuarios tienen
menor rendimiento que los no usuarios, mayor aceptación de
comportamientos anormales, mayor comportamiento delincuente y agresión,
mayor rebeldía, relaciones mas dificultosas con sus padres y
mayores asociaciones con amigos delincuentes y que consumen drogas.
Por el contrario, existe un estudio reciente de la Universidad
Canadiense de Carleton que sostiene que el uso moderado de marihuana
favorece el aumento de los índices de inteligencia.
Efectos sobre el embarazo
Algunos estudios han encontrado que los bebés de madres que usaron
marihuana durante el embarazo tienden a ser más pequeños que los
de las embarazadas que no utilizaron la droga. En general, los bebés
de menor tamaño tienden a desarrollar problemas de salud.
La madre lactante que usa marihuana pasa parte del TCH a su bebé a
través de la leche materna. Las investigaciones han encontrado que
el uso de la marihuana por parte de la madre durante el primer mes
de lactancia puede impedir el desarrollo motor (control del
movimiento de los músculos) del bebé.
Adictividad
El uso regular de marihuana puede crear una adicción psicológica
en algunos sujetos. Los estudios realizados estiman que entre un 5 y
un 10% de las personas que prueban la cannabis se volverán usuarios
regulares durante alguna etapa de su vida, pero la mayoría habrá
abandonado el hábito antes de alcanzar los 30 años. Solamente
algunos seguirán siendo consumidores regulares pasados los 40 años.
La mayoría de los consumidores de marihuana no experimentan adicción
física, sin embargo, algunos consumidores habituales han reportado
un leve síndrome de abstinencia cuyos síntomas incluyen ansiedad,
anhedonia (reducción de la sensación de placer), dolores de cabeza
y dificultad para dormir cuya duración suele ser de entre una y
seis semanas.

Usos médicos
de la marihuana
Este es probablemente uno de los temas medulares en que existe un
alto grado de controversia y retraso, la prohibición que existe en
algunos grandes países para la libre realización de estudios sobre
las propiedades médicas de la marihuana y sus componentes, y la
consecuente falta de fondos, contrasta con su larga historia en la
farmacopea popular universal. Sin embargo, algunos médicos y
científicos, arriesgando muchas veces su libertad, han logrado
avances significativos en el campo.
A continuación se reproducen algunos párrafos significativos del
libro "Las Sustancias de los Sueños: Neuropsicofarmacología",
del científico mexicano Simón Brailowsky Klipstein (1948-1998),
investigador del Instituto Nacional de Neurología, del Instituto de
Fisiología Celular de la UNAM y del Centre National de la Recherche
Scientifique (Francia).
|
"Los
usos terapéuticos de la marihuana, el THC, o drogas
relacionadas, se encuentra actualmente en investigación.
Una de las aplicaciones más prometedoras es para el
control de la náusea y el vómito que acompañan
frecuentemente la administración de drogas anticancerígenas.
Además del efecto antiemético, la THC parece estimular
el apetito, pues se ha observado aumento de peso en estos
pacientes. También se ha ensayado la Cannabis en el
tratamiento del glaucoma (aumento de la presión
intraocular que puede provocar la destrucción del nervio
óptico y ceguera), con resultados interesantes,
particularmente cuando se le utiliza como suplemento de
otros fármacos.
Otros usos médicos posibles de la marihuana incluyen la
disminución de la espasticidad (aumento del tono muscular
y de los reflejos osteotendinosos) en parapléjicos y
pacientes con esclerosis múltiple, en el tratamiento de
la depresión, del dolor, del alcoholismo y de la
dependencia física. Tanto la Cannabis como un derivado
sintético, el synhexyl, se han usado con cierto éxito en
Inglaterra para el tratamiento de algunos tipos de depresión.
En África del Sur, algunas mujeres fuman Cannabis para
disminuir el dolor del parto. En el laboratorio, la
Cannabis y algunos derivados han mostrado propiedades
antiepilépticas, pero también —de acuerdo con el
modelo experimental utilizado— convulsivas.
Es probable que se puedan encontrar derivados útiles del
THC para diversos trastornos como los mencionados
anteriormente. Un factor necesario a identificar es si éstos
producirán o no la tolerancia que se observa con la
Cannabis; hecho que podría limitar su uso en pacientes crónicos."
|
Quedan aun por mencionar aspectos
tan importantes como los usos industriales de la planta de cannabis
y otros temas igualmente interesantes.
Tercera
parte
Por: José Luis Vrátný |