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Toloache
El toloache es una datura
de origen americano que se ha utilizado con un sinfín de propósitos
desde antes de la llegada de los españoles al continente. En el
Nuevo Mundo, los mexicas lo llamaban tolohuaxíhuitl y
tlápatl. No sólo se le empleaba para provocar alucinaciones
visuales, también tenía usos medicinales, en especial para aliviar
dolores y reducir hinchazones. Un poco después de la conquista de México,
Francisco Hernández, el médico del rey, menciona en un escrito sus
valores medicinales, aunque advierte que el uso excesivo puede
volver locos a los pacientes, provocando "varias y vanas
imaginaciones".
La palabra toloache viene de toloatzin que en lengua náhuatl
significa "cabeza inclinada".
La planta de toloache tiene el nombre científico de Datura
inoxia o Datura meteloides, al parecer ambos nombres
definen a la misma especie.
La planta se reproduce mediante la polinización que llevan a cabo
los insectos nocturnos. Sus flores son blancas con un halo violeta o
azul y sus hojas tienen un olor desagradable. Los frutos son bayas
espinosas del tamaño de una nuez que contienen muchas semillas
pequeñas. A estas las daturas les gusta crecer a las orillas de las
poblaciones.

El principal
alcaloide de la Datura inoxia (Datura meteloides), es
la escopolamina (C17H21NO4). En
menor proporción, contiene también atropina (C17H23CO3).
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Escopolamina
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Atropina
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Cuando el toloache es
ingerido oralmente, sus efectos comienzan entre los 15 y los 30
minutos. La escopolamina que contiene esta planta es otro agente
anticolinérgico que actúa bloqueando los receptores colinérgicos
en el cerebro. En función de ello se deprimen los impulsos de las
terminales nerviosas o, si la dosis ha sido elevada, se estimulan y
posteriormente se deprimen.
Según reporta Richard Heffern en su libro Secrets of the
mind-altering plants of Mexico, los aztecas usaban esta planta
en una variedad de ungüentos y lociones de aplicación externa para
cortadas, úlceras y heridas. Hoy en día, el toloache se usa como
narcótico y antiespasmódico. De cualquier forma, debido a sus
propiedades venenosas, generalmente se prefieren otras plantas. En
algunas áreas remotas las mujeres las usan para inducir una especie
de anestesia sin pérdida del conocimiento para aliviar los dolores
de parto.
Otro uso de la escopolamina es para detener los ataques asmáticos.
Durante mucho tiempo estuvo disponible en México bajo el nombre
comercial de Asthmador® con este propósito. Otra forma de
usar la escopolomina consistía en enrollar hojas secas de toloache
en cigarrillos. Fumar uno de éstos durante un ataque de asma puede
detenerlo rápidamente en muchos casos. El mecanismo exacto es
incierto, pero se cree que la escopolamina administrada en esta
forma, relaja los bronquiolos de los pulmones. Otra aplicación de
la escopolamina en la medicina moderna es como agente para combatir
algunas manifestaciones del Mal de Parkinson.
La dosis terapéutica mínima de escopolamina es de 10 mg. La dosis
letal se halla alrededor de los 100 mg. Como resulta difícil
calcular las concentraciones de escopolamina que contiene una planta
de toloache debe considerarse como muy peligroso, ya que la dosis
terapéutica es muy cercana a la dosis letal.
A nivel físico las pupilas se dilatan, aumentan el pulso y el ritmo
respiratorio y la acción de los músculos involuntarios decrece. En
dosis pequeñas el toloache tiene efectos sedativos. De hecho es
ingrediente de algunas preparaciones para dormir. En cantidades un
poco mayores, seca las membranas mucosas de la nariz, la boca, la
garganta y otras áreas. No se ha confirmado daño genético en
humanos debido al uso de la escopolamina.
El toloache no provoca tolerancia ni adicción física o psicológica.
Su retiro no supone síndrome abstinencial alguno.

El cultivo del
toloache es legal y puede comerciarse libremente; de hecho es
relativamente fácil hallarlo en los mercados mexicanos
especializados como el de Sonora en el Distrito Federal.
El toloache ha sido empleado en México (tal como otras daturas en
el resto del mundo) para inducir psicosis temporal ya que la víctima
es incapaz de recordar los incidentes cuando los efectos
desaparecen. Aún en la actualidad, los relatos de amantes
despechadas que inducen amor o más comúnmente, sometimiento en el
objeto de su amor mediante el toloache, son innumerables. |