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El secuestro extorsivo de personas se ha
instalado como un delito cada vez más común, en la República
Argentina, especialmente en el Gran Buenos Aires,
conglomerado urbano donde residen 13.000.000 de personas, y
en el cual existe un elevado índice de deserción escolar
desocupación, pobreza, y marginalidad.
El secuestro en el mundo
Desde que se tiene conocimiento las técnicas de secuestro
en el mundo han variado muy poco, la fase principal se basa
en lo que denominamos vulgarmente: "cruce y
levante" de la víctima.
Se puede marcar una diferencia entre el secuestro cometido
con fines políticos y el hecho realizado por delincuentes
comunes, con el objetivo de cobrar un rescate.
La característica común pareciera ser la irracionalidad.
La diferencia entre estos dos tipos del mismo delito es que
los secuestros políticos son siempre planificados y
ejecutados con una mayor "profesionalidad", notándose
la prolijidad, la cantidad y calidad de los medios empleados
por los autores. Mientras que en los secuestros extorsivos
comunes, (y mucho más en los denominados "express o al
voleo"), la improvisación, la carencia de
infraestructura y logística, y la precariedad de algunos
medios empleados, son características habituales.
En los casos de Secuestro Express estudiados por las
autoridades policiales argentinas se vislumbra que a la
mayoría de los delincuentes no les interesa hacer daño físico
a sus víctimas. No quieren mayores complicaciones, sólo
buscan obtener dinero en efectivo de una manera rápida y
segura para ellos.
El secuestro en Argentina
Esta modalidad del delito había aumentado geométricamente
en Argentina.
En dos años, los secuestros aumentaron casi el 600%. En
2001 hubo 46 casos en la provincia; en 2003, 306. En enero,
febrero y marzo, el índice delictivo suele bajar. Sin
embargo, si se comparan los primeros trimestres de 2001,
2002, 2003 y 2004, podrá notarse un incremento en este tipo
de delitos: en el primer año, hubo en esos meses 10
secuestros; en el mismo período del siguiente, 12; en el de
2003, 54, y en el primer trimestre del 2004, el número trepó
a 65.
Algunos de los motivos por los cuales se había producido
este aumento de los secuestros extorsivos, son variados.
Ellos van desde: la falta de penas ejemplificadoras; al tono
"garantista" hacia los delincuentes de algunos
fallos de los Jueces; La falta de dinero en efectivo a causa
del "corralito" y de los cajeros automáticos que,
cuando tenían dinero permitían, que se extrajera nada mas
que $ 1.000,00 por semana (menos de U$S 350,00). Además la
carencia de resolución en la detención de los autores de
la mayoría de los secuestros express, conforman un caldo de
cultivo para que actué casi impunemente, esta delincuencia
compuesta mayoritariamente por jóvenes, de 15 a 30 años,
adictos o consumidores de drogas que, además, ven
facilitado su accionar por la escasa presencia policial en
las calles y por la inexistencia de proyectos para contener
a la población desocupada, debido a que la dirigencia política
esta más preocupada por las próximas elecciones que por
elaborar planes para combatir la inseguridad urbana.
La excepción a esta regla, referida a los funcionarios políticos,
esta dada por la Procuración General de Justicia de la
Provincia de Buenos Aires que previó el recrudecimiento de
ese tipo de delitos -y no se equivocó-, por lo que propició
la formación de funcionarios judiciales, policiales y
penitenciarios en el manejo de las crisis con rehenes. En
los cursos impartidos se recalca la importancia de ampliar
el equipo negociador con psicólogos, encargados de prensa,
especialistas en comunicaciones e inteligencia y otros
asistentes que puedan trabajar con la familia de los
capturados y de los victimarios.
Hacia finales del 2004, los hechos de secuestros bajaron de
manera radical, gracias a que a las fuerzas policiales se
les dio el apoyo político necesario para actuar, tanto en
la prevención, como en la resolución de este tipo de
delitos.
Por supuesto que la delincuencia se "recicla" o
migra hacia otros delitos, tal es así que han recrudecido
los robos a domicilios, los robos express a bancos, y han
vuelto a ser asaltados los transportes de caudales. Además
se incrementaron los denominados "secuestros
virtuales", normalmente cometidos por delincuentes que
están detenidos, en los diferentes penales del País.
Considero que la situación actual de inseguridad se
mantendrá por mucho tiempo, e incluso empeorará,
porque aparte de las falencias policiales y judiciales, se
ha perdido un tiempo precioso e invalorable en educación.
A ello se le agrega la crisis económica que, según las últimas
estadísticas, ha causado que un 53% de la población sea
considerada pobre, y un 27% esté bajo la línea de la
marginalidad. Además el 40% de los jóvenes de 17 años no
trabaja ni estudia.
Y como si esto fuera poco, en Argentina existe un factor que
potencia, aún más, el delito, me refiero a la Impunidad.
Para reafirmar lo antes expuesto, el Ministerio de Justicia
y DDHH., por intermedio del Sistema Nacional de Información
Criminal, expone una estadística sobre: "Delitos
denunciados y esclarecidos" desde 1990 al 2003:
1.270.725, condenas: 33.083 lo que representa un 2,60%!!!
Además según un informe del Instituto de Estudios
Comparados en Ciencias Penales y Sociales, el 56% de las
causas del fuero penal federal son por infracción a la Ley
de Estupefacientes. Durante el periodo 2002/2003, del total
de casos, se elevaron a juicio el 1,37% y llegaron a condena
el 0,52%!!!!!
Merece destacarse que en la inmensa mayoría de los
secuestros express, las víctimas han resultado ilesas. Solo
se registraba el caso de un joven de apellido CANILLAS, que
finalizo con la muerte del rehén, pero recientemente, una víctima
de un "secuestro virtual", que había concurrido a
un lugar a pagar dicho ilícito, también resultó muerta.
¿Cómo prevenir los secuestros?
La mayoría de las medidas preventivas han sido ampliamente
difundidas por los diferentes medios, incluso en Internet
circulan en todos los idiomas.
Como regla general podemos recordar que todos los estudios,
aún los de los países más avanzados, concuerdan en que
"el modelo de rol activo de la Policía y pasivo de la
Población, ha sido superado y evolucionará hacia un
compromiso conjunto, traducido en el acercamiento de ambos
sectores, para establecer las necesidades y prioridades que
determinarán los objetivos a alcanzar".
Con esto queremos significar que el Estado no está, ni
estará en el corto y mediano plazo, en capacidad de reducir
los niveles de inseguridad, y por ello la población, y
sobre todo los individuos que integran los denominados
"Grupos de Riesgo", deberán comprender y asumir
que la Seguridad es una Actitud Permanente y un Compromiso
de Todos, que implica una modificación profunda de las
pautas de comportamiento, tomando conciencia del peligro, y
adoptando algunos métodos adecuados para reducir o anular
el nivel de riesgo.
Para redondear este concepto, podemos afirmar que la
principal medida de prevención es el estar alerta, y
recordar e internalizar el precepto de que "quien
está alerta no tendrá miedo, tendrá cuidado".
Una adecuada adopción de reglas de prevención (rutinas,
resguardos, protección, etc.) que se basen en medidas
fundamentalmente pacíficas pueden llegar a reducir la
posibilidad de ser objeto de un ilícito en cerca del 60% de
su riesgo general, según un estudio de la Universidad de
Belgrano, sobre la Inseguridad.
¡Si no pudimos evitarlo!
Si pese a haber adoptado todas las medidas de prevención
que son de conocimiento público, se cae víctima de un
secuestro, la experiencia marca que: "el no saber
que hacer produce pánico".
Entonces partiendo de este principio y con el fin de reducir
o anular el fenómeno psicológico denominado "visión
y audición en túnel", que sufre cualquier ser humano
que entra en crisis, y mucho más si es una víctima de
secuestro, sugerimos que primero: mantenga la calma, tenga
mucha paciencia y desenvuélvase con inteligencia y tacto.
Segundo: enfrascarse en la confección mental de un
plano de los lugares y de la fisonomía de cada uno de los
secuestradores.
Si se trata de un secuestro express, se procurará de
negociar con lo que se tenga encima, o lo que se pueda
reunir en el menor tiempo posible. Nunca confronte
con el delincuente, y por ningún motivo, cambiar un
lugar abierto (su coche) por un lugar cerrado (su oficina o
domicilio particular).
En cambio si el secuestro es planificado (la diferencia se
notará inmediatamente, los delincuentes estarán mas
preocupados por alejarse muy rápidamente del lugar, y por
el silencio que mantendrán entre ellos hasta que lleguen a
un sitio que será el lugar de cautiverio) donde la víctima
permanecerá cautiva por algún tiempo, además de las
medidas anteriormente mencionadas, se debe tomar conciencia
que lo más importante para sobrevivir es mantener
muy alto nuestro nivel de autoestima. Según los
profesionales que estudian las conductas, "es más
fácil sentir desprecio por una personalidad debilitada, que
por un ser humano vibrante y pensante".
En el lugar de detención ("pozo o embute" en la
jerga) el secuestrado
("el chancho") tiene que adoptar una actitud de aceptación
y adaptación, tratando a posteriori, de hacer
basura, que permita identificarlo, y tener presente que
el tiempo juega a favor de la investigación.
Por ningún motivo intentar forzar el "Síndrome de
Estocolmo", haciéndose el simpático o comunicativo ya
que este es un mecanismo psicológico involuntario e
imprevisible. Con esto quiero decir que no se debe entablar
vínculos con los secuestradores, su vida está en manos de
ellos y corre un gravísimo peligro, hasta que
finalice el ilícito.
Para los familiares del rehén, o el Comité de Crisis de
las empresas a las que le han secuestrado un ejecutivo, la
mejor sugerencia que les podemos hacer desde la experiencia
es que, hagan la denuncia policial, ya que para las
posteriores negociaciones, las autoridades cuentan con
profesionales capacitados y con experiencia para resolver
cualquier situación que se pueda presentar durante las
mismas.
Es conveniente saber que según un informe de las compañías
de seguros, el 99% de los secuestros tiene un final; de
ellos el 93% finaliza con la liberación del secuestrado; el
6% con la muerte de éste y el 1% restante, simplemente no
finaliza nunca.
La liberación o recuperación
Si la liberación es producto del pago del rescate, o de las
negociaciones, o por cualquier otro motivo, se producirá,
normalmente, en una zona descampada o deshabitada, o cercana
a una villa de emergencia. Lo aconsejable es tratar de
reconocer el lugar para alejarse rápidamente en dirección
contraria a la de los delincuentes, y tratar de ubicar un
teléfono, un comercio, o dirigirse a la sede policial más
próxima.
En cambio si se produce la irrupción de un Grupo Táctico
policial en el lugar de cautiverio, el rehén debe saber que
las fuerzas legales siempre ordenan que todos los ocupantes
se arrojen al suelo, y separen las manos del cuerpo, con los
dedos muy abiertos. Quién no muestra sus manos merecerá
una especial atención, ya que es desde las manos, o por
lo que se tiene en ellas, de donde parten las agresiones.
Por lo expuesto, es de vital importancia: mantener la
calma, mostrar las manos, no gritar ni llamar la atención,
y no correr ya que se podría cruzar en la línea de fuego.
Recomendamos muy especialmente, que la víctima y la
familia, luego de su liberación, se someta a una terapia
postraumática.
Si las vivencias ante la situación estresante no son
metabolizadas de inmediato, seguramente se producirá una
cronificación de ellas, traduciéndose esto en síntomas
tales como angustia, irritabilidad, malhumor, insomnio.
Este camino podría conducir a un síndrome depresivo,
añadiéndose a lo anterior decaimiento, tristeza, falta de
apetito, ideas obsesivas de tipo catastrófico y hasta
paranoicas...
Conclusión
Esperamos haber colaborado en algo para esta lucha, que en
nuestro país se esta liberando por estos días, y nuestra
intención es que los consejos y medidas, sirvan para que
alguna posible víctima sepa como actuar ante un caso de
secuestro.
Ojalá que esta información les ayude a los lectores para
conocer algunas de las sensaciones, y de los mecanismos
espontáneos que se producen como consecuencia del trauma
del secuestro.
Si el resultado es la vida, nos sentiremos muy orgullosos de
ser parte de ella.
Fuentes consultadas
www.ciudadesmasseguras.com.ar
www.elsecuestro.freeservers.com
www.forodeseguridad.com
www.latinoseguridad.com
www.segured.com
www.lanacion.com.ar
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