Rayos

La tierra es estremecida por
aproximadamente 100 rayos cada segundo y en cualquier momento sufre
2 mil tormentas eléctricas simultáneamente. Países como Estados
Unidos sufren unos 20 millones de rayos al año, procedentes de unas
100 mil tormentas eléctricas. Los estados más afectados son
Florida (Tampa, en particular), Georgia, Carolina del Sur, Nueva
York y Oklahoma sufren miles de rayos cada año. De hecho, EU
presenta un promedio anual de 87 víctimas fatales y cerca de 500
heridos, superando a tornados, inundaciones y huracanes.
¿Qué
es un rayo?
Un rayo es una descarga eléctrica que golpea la tierra, proveniente
de la polarización que se produce entre las moléculas de agua de
una nube (habitualmente las cargas positivas se ubican en la parte
alta de la nube y las negativas en la parte baja), cuyas cargas
negativas son atraídas por la carga positiva de la tierra, provocándose
un paso masivo de millones de electrones a esta última. Esta
descarga puede desplazarse hasta 13 kilómetros, provocar una
temperatura de 50.000 °F (unos 28.000° C o sea tres veces la
temperatura del Sol), un potencial eléctrico de más de 100
millones de voltios y una intensidad de 20.000 amperes.
La velocidad de un rayo puede llegar a los 140.000 km/seg.
En el punto de entrada a la tierra, el rayo puede destruir, de
acuerdo a su potencia y a las características del suelo, un radio
de 20 metros.
Esta polarización de las cargas eléctricas de una nube es lo que
se denomina electrostática, fenómeno que está presente en nuestra
vida diaria. Incluso nosostros mismos podemos acumular electrostática
y, por ejemplo al tocar a otra persona, descargarla como una chispa
de corriente que nos produce cierto sobresalto. Las nubes crean esta
chispa a escala gigante. El trueno no es otra cosa que la onda
expansiva provocada por esta tremenda energía liberada, originando
el ruido característico que todos hemos oído alguna vez. Esta magnífica
energía contenida en un rayo es lo que hizo que prácticamente
todas las culturas, comenzando por Zeus, Thor (trueno), Musulmanes,
Hindúes, Navajos o Araucanos, le atribuyeran al rayo y el trueno un
origen divino, ya sea como castigo o señal. Ni nuestro Viejo
Pascuero (Santa Claus o Papá Noel) escapó al influjo de tales fenómenos,
ya que dos de sus renos fueron llamados Donner (trueno) y Blitzen
(rayo).
Muchos científicos como Newton y Franklin desarrollaron
investigaciones al respecto y, sobre todo este último, diseñaron
sistemas que atraían estas cargas eléctricas hacia la tierra
(pararrayos), de manera de evitar que se acumulara en grandes
proporciones y evitar sus efectos indeseables.
Tipos
de rayos:
Los rayos se pueden clasificar de acuerdo a su inicio y destino en:
-
Nube
a cielo o "duendes": son descargas hacia la atmósfera,
más arriba de las nubes.
-
Nube
a Tierra: los más típicos y espectaculares (y peligrosos, por
supuesto).
-
Intranubes:
es decir dentro de una misma nube. Aparecen como relámpagos con
algunos truenos.
-
Internubes:
de una nube a otra, con grandes truenos.
Lugares de riesgo:
Para estar libres de un rayo, tenemos que alejarnos a más de 13 Km.
de donde éste se produce. Por cada 10 segundos contados entre el
trueno y el rayo, debemos considerar que hay 3 Km entre nosotros y
el origen del rayo. Pero como en la práctica es muy difícil
predecir dónde se va a producir el próximo rayo, debemos evitar
los siguientes sitios:
-
Fuera
de casa: Son especialmente peligrosos los árboles altos o
solitarios. Igual cosa los postes o estructuras metálicas como
rejas, antenas, cabinas de teléfonos, etc. Estar solo en un
espacio abierto y plano. Vehículos abiertos como tractores,
convertibles (autos grandes y cerrados son más seguros), botes,
etc.
-
Dentro
de la casa: Líneas telefónicas y eléctricas. Cañerías y
plomería en general.

Medidas
de Seguridad y Emergencia:
¿Cómo actuar antes de que comiencen los
rayos?
-
No
deje de mirar el cielo. Observe si el cielo se oscurece, si hay
relámpagos o si el viento cobra fuerza. Escuche si hay truenos.
-
Si
Ud. puede escuchar los truenos, Ud. está lo suficientemente
cerca de la tormenta como para que le alcance un rayo. Diríjase
inmediatamente a un lugar seguro.
-
Sintonice
la radio que transmite información meteorológica (NOAA), la
radio comercial o la televisión para recibir los últimos pronósticos
del tiempo.
Si se
acerca la tormenta . . .
-
Busque
refugio dentro de un edificio o de un automóvil. Mantenga las
ventanas cerradas y evite los automóviles convertibles.
-
Las líneas
de teléfono y las cañerías de metal pueden conducir
electricidad. Desenchufe los aparatos electrodomésticos. Evite
usar el teléfono y los electrodomésticos. (El dejar las luces
prendidas, sin embargo, no aumenta el riesgo de que su casa sea
alcanzada por un rayo).
-
Evite
bañarse, ducharse o usar agua corriente para cualquier otro
propósito.
-
Apague
el aire acondicionado. La sobre tensión ocasionada por los
rayos puede dañar el compresor ocasionando la necesidad de
reparaciones costosas.
-
Cierre
las cortinas y las persianas de las ventanas. Si los vidrios se
quiebran debido a objetos lanzados por el viento, las persianas
impedirán que los trozos de vidrio se hagan añicos dentro de
su vivienda.
Si Ud.
está a la intemperie . . .
-
Si
Ud. está en un bosque, refúgiese bajo los árboles más bajos.
-
Si
Ud. está navegando o nadando, diríjase inmediatamente a tierra
firme y busque refugio.
Después
de que pase la tormenta . . .
Si un
rayo alcanza a una persona . . .
-
Las
personas alcanzadas por un rayo no mantienen la descarga eléctrica
y se les puede asistir sin riesgo.
-
Pida
ayuda por teléfono. Haga que una persona llame al 911 ó al número
local para emergencias (Servicios Médicos de Urgencias).
-
La
persona lesionada recibió una descarga eléctrica y puede tener
quemaduras por donde la alcanzó el rayo y por donde la
electricidad abandonó su cuerpo. Verifique si tiene quemaduras
en ambas partes.

El recibir una descarga eléctrica
también puede causar daños al sistema nervioso, quebrar los
huesos, y pérdida de audición o visión. El 80 a 90% de las
personas que sufren el impacto de un rayo pueden sobrevivir si
reciben la atención adecuada.

Adminístrele primeros
auxilios. Si la persona no respira, comience la respiración de
salvamento. Si el corazón le ha dejado de latir, una persona
adiestrada debería administrarle reanimación cardiopulmonar (RCP).
Si la persona tiene pulso y respira, observe y cuide de otras
posibles lesiones. Aprenda primeros auxilios y RCP tomando un curso
de primeros auxilios y RCP de la Cruz Roja. Llame al Capítulo de la
Cruz Roja de su localidad para informarse de los horarios y los
costos de las clases.
Fuente: Cruz Roja
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