Carnivore

En febrero de 1997, ingenieros de
desarrollo en la nómina de la Oficina Federal de Investigaciones
(FBI; por sus siglas en inglés), crearon Omnivore. La idea era
crear una aplicación capaz de intervenir las comunicaciones de
Internet del mismo modo que podían intervenir una comunicación
telefónica para rastrear presuntos criminales. Los desarrolladores
se basaron en una legislación estadounidense de hace dos décadas,
que los autoriza, en determinadas ocasiones legales, a intervenir un
teléfono particular.
En 2000, una investigación privada de ámbito limitado descubrió
que el FBI estaba interviniendo comunicaciones electrónicas en
Estados Unidos. Se estudió el caso, y salió a la luz la realidad.
Omnivore había mutado y transformado su capacidad rastreadora a
Carnivore. A partir de entonces ha habido conjeturas, pocos datos,
alguno que otro estudio, muchas suposiciones y miedo.
La seguridad de las naciones, la seguridad internacional, la
seguridad de comunidades, de sectores sociales, de religiones, de
personas se ha visto amenazada por los llamados cybercrímenes.
Contra ellos, alude el FBI, se ha desarrollado Carnivore. Contra
ellos, y sólo contra ellos. Para encontrar datos en sus
comunicaciones electrónicas que puedan servir como prueba que
incrimine y prevenga de sus acciones.
Carnivore es un sistema de software y hardware que tiene capacidad
tecnológica para localizar e interceptar las comunicaciones de
cualquier usuario en Internet sin que él tenga conocimiento de
ello. El sistema puede recoger información sobre las páginas
visitadas en la Web, la participación en grupos de discusión o en
foros y, sobre todo, copiar los mensajes de correo electrónico que
manda o recibe.
Carnivore -ya rebautizado oficialmente como DCS1000- fue creado para
no tener límites de capacidad. Opera de la siguiente manera:
Contando con una orden judicial, el FBI puede instalar el sistema
Carnivore en los servidores de un determinado Proveedor de Servicios
de Internet (ISP), con el objeto de monitorear todo el tráfico y
las comunicaciones a través de ese ISP.
A través de un ISP pasa toda la información que nosotros enviamos
a Internet: las visitas a determinadas páginas, los correos electrónicos
sean del software que sean, nuestras frases en foros de discusión,
la charla en chats privados o públicos. Cada palabra que escribimos
o comando que ejecutamos, siempre, es recogida por el ISP que nos
proporciona acceso a la Red.
Además del software, el FBI incluye el hardware compuesto por un PC
ensamblado en una caja modelo rack para que pueda incorporarse fácilmente
en las redes de los ISP, como si fuera un concentrador o un router más,
y no tiene necesidad de dispositivos externos como un ratón o
teclado.
El FBI ha afirmado constantemente que su sistema filtra el tráfico
de los datos y conserva solamente los paquetes que la corte ha
autorizado a los investigadores. Sin embargo, el FBI ha mantenido el
sistema completamente en secreto y no fue hasta el 11 de Julio del
2000 que se descubrió su existencia y la corporación EPIC
(Electronic Privacy Information Center) hizo un seguimiento de los
documentos del FBI relacionados con el sistema, al amparo del Acta
de Libertad de la Información (FOIA). EPIC requirió al FBI a que
hiciera de conocimiento público todos los expedientes sobre
Carnivore, incluyendo su código de fuente, detalles técnicos y análisis
que apuntaban a implicaciones potenciales en contra de la privacía.
No fue sino hasta el 24 de Mayo del 2002, después de varias
gestiones en la corte y de dos órdenes judiciales, que EPIC obtuvo
algunos documentos
que han avivado aun mas la polémica.
En medio de la polémica que este sistema ha creado, casi todos los
grupos políticos y sociales han pedido que se dé luz pública a su
modo completo de operación, y sobre todo, a su código fuente, para
examinar a fondo si viola la intimidad, o no. El FBI se ha negado a
publicar el código fuente; "cualquiera podría utilizarlo para
fines no lícitos ni legales" afirma, "y permitiría a los
criminales estudiar y crear fórmulas para evitar la captura de sus
comunicaciones".
Según ha quedado claro en las distintas comparecencias de los
responsables federales de Estados Unidos, el país tiene
competencias exclusivas para aplicar la tecnología en casos que
tengan lugar dentro del territorio de Estados Unidos. Pero no puede
descartarse la posibilidad de su aplicación en países como México
y Canadá gracias a los acuerdos que tiene firmados con ellos. El
actual presidente de México, por ejemplo, ha declarado en múltiples
ocasiones la necesidad de una mayor colaboración policial entre
Estados Unidos y su país para atajar las redes criminales que
operan al norte y sur de Río Grande, y quien sabe si no ahora, pero
quizá en un futuro cercano, esto suponga la autorización mutua
para instalar Carnivore en ambas orillas.
Lo que sí está claro es que, a día de hoy, el FBI puede utilizar
la tecnología DCS1000 (Carnivore) para investigar a un usuario o
grupo de ellos que estén utilizando la Red para transmitir sus
fines criminales dentro de un límite: los Estados Unidos. |