Sin novedad

Puede catalogarse de
"hype" (exageración informativa), el anunciado "día
negro para Internet". Un desafío de supuestos
"hackers" para desfigurar más de 6,000 sitios en un solo
día.
Pero los sistemas especializados en el monitoreo de la red, no han
reportado nada que salga de lo común, salvo tal vez el ataque de
denegación de servicio a la propia página que debería recoger los
resultados. Algunos catalogan este hecho como una especie de
"venganza".
Veamos los antecedentes. Una sola fuente en el llamado mundo
"underground" fue quien lanzó el anuncio de esta
competencia entre piratas informáticos, planificada para un día
determinado, el 6 de julio de 2003. A través de una página se
daban las bases para una competencia, algo que no es nada nuevo en
ese ambiente, y que por lo general involucra a un número reducido
de participantes.
Una empresa dedicada a la seguridad tal vez exageró el nivel de la
alerta, lo que motivó el apoyo de algunos servicios del gobierno
norteamericano para implantar una alarma, seguramente injustificada
para muchos ya en ese momento.
Claro, tiene mucho que ver el temor constante de los norteamericanos
a todo lo que involucre la palabra terrorismo, en este caso
cibernético, aunque sea un hecho que existan ataques de este tipo
todos los días.
Por supuesto, la posibilidad de que se registrara una actividad
mayor a la habitual ameritaba un aviso. Pero la noticia trascendió
los límites de la comunidad informática que necesita estar
enterada, para llegar a los medios masivos de comunicación.
A partir de allí, confundir Internet con el mundo fantasioso que
Hollywood siempre se empeña en mostrarnos, era solo un paso. Y vaya
si se dijeron y publicaron cosas disparatadas.
Como resultado, más de uno no quiso ni encender su computadora en
todo el día, por aquello de "no creo en brujas, pero...".
Lo cierto es que la prensa no especializada (y también alguna
supuestamente "especializada"), elevaron lo que debería
haber sido una simple alerta a un verdadero circo mediático.
Hay un riesgo en esto. Muchos de quienes realizan estos ataques a
sitios de Internet, buscan publicidad para satisfacer su ego, más
que demostrar las vulnerabilidades presentes.
Que tanto se haya dicho de este tema, puede ser un incentivo mayor
para muchos (seguramente buscando sus quince minutos de fama),
incluso entre quienes tal vez ni siquiera lo habían pensado. Y no
sería exagerado aventurar que en las próximas semanas se puedan
producir ataques específicos, incentivados por el ruido que han
hecho los medios con ésta "noticia".
Las verdaderas motivaciones de quienes cometen estos actos, en
ningún momento fueron planteadas en los artículos o en la
información publicada. Y además, el término hacker otra vez
llenó páginas y páginas, y casi ninguno de los autores se
preocupó de marcar la diferencia para llamarlos como lo que son,
crackers. Para los espectadores de la película que los medios nos
mostraron, otra vez los hackers son los malos.
Lo cierto es que la promoción desmesurada de un supuesto desafío
como el que dio lugar a este "hype", puede servir para
proporcionar ímpetus adicionales a verdaderos criminales, y no
contribuye en nada a reducir los riesgos implícitos en Internet,
sino todo lo contrario.
Tal vez motivó a los responsables de muchos sitios, a revisar su
seguridad. Pero lo más probable es que haya aumentado el riesgo en
la estructura de muchos otros, que además ya eran vulnerables antes
de hacerse público este desafío.
Y lo peor de todo, es que cada vez que los medios masivos se
equivocan o exageran una noticia como ésta, suelen ignorar o darle
menos importancia a noticias futuras que tal vez si ameriten una
alerta.
Por: Jose Luis Lopez
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