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¿Por
qué el software libre?
¿Por qué el software libre? Porque es conocimiento que
necesita la sociedad digital. El software es acumulativo y
no se puede desarrollar bien si hay piezas que se
bloquean. El software en propiedad –también llamado
software con copyright o con licencia– implica un
sistema depredador que coloca a los usuarios en una
situación precaria. Un programa informático es como una
receta de cocina. Cuando vas a preparar un plato, lo
normal es que la consultes y luego le des tu toque
personal y la compartas con otros. No has de seguirla al
pie de la letra, la puedes cambiar y sigue siendo de
todos. Imagínese que las recetas estuviesen en un
lenguaje secreto y que nadie pudiese cambiarlas o usarlas
sin permiso. Sería horrible. Pues así funciona el mundo
del software en propiedad. Si haces una copia de la receta
para un amigo, te pueden meter en la cárcel.
Free en inglés significa
“libre” y también “gratuito”. ¿Free software
incluye ambos conceptos?
No necesariamente. Ante todo, implica libertad en cuatro
aspectos: usar el programa; estudiarlo y adaptarlo a tus
necesidades; ayudar al prójimo a usarlo, y publicar una
versión mejorada en beneficio de todos. El software libre
puede ser gratuito o no, aunque la experiencia dice que
tiende a ser mucho más barato que el de propiedad. Una
vez desarrollado, es muy barato de distribuir, porque
reproducirlo prácticamente no tiene coste. No hay
justificación para los precios que cobran algunas compañías
por programas cuyo coste han amortizado miles de veces.
¿Propone usted acabar con la
industria del software?
La industria tal y como la conocemos puede desaparecer o
adaptarse, y me da igual, porque no la necesitamos. Su
modelo es antisocial y anacrónico. Sólo se preocupa de
acumular dinero. Los programas que son propiedad de las
compañías impiden el progreso y significan un robo a la
sociedad.
¿Sin industria, habrá trabajo
para los informáticos? ¿No cree que se estancarían los
programas?
¡Vaya tontería! ¿No existe el GNU/Linux, que es más
seguro y estable que Windows y que se ha elaborado con la
colaboración voluntaria de casi medio millón de
programadores de todo el mundo? La demanda de software
seguirá existiendo, y como la mayoría de los programas
se elaboran a medida seguirá habiendo mucho trabajo para
los informáticos. No es ningún cataclismo, simplemente
se haría un trabajo informático con más sentido social.
Ustedes se oponen radicalmente a
las patentes de programas...
Porque son muy negativas. Los programas informáticos
necesitan muchos elementos y las patentes blindan ideas y
sistemas necesarios para seguir mejorando los productos.
Las grandes compañías quieren que estos conocimientos se
usen sólo con licencias y previo pago. Esto es un freno
para los programadores independientes, que se mueven sobre
un campo de minas. Pero los programas los escribimos todos
usándolos cada día, igual que la lengua inglesa o la
española la construimos millones de personas al hablarla
cada día.
Cuesta imaginar una industria
hecha por trabajadores voluntarios, sin patentes, que
cubra un mercado tan vasto y genere dinero.
Pensar así es caer en la trampa que nos tienden las
grandes empresas: quieren que creamos que los humanos sólo
nos movemos por el provecho económico, porque eso es lo
que hacen ellos. GNU/ Linux es una prueba de que existe
una alternativa.
¿Si el software libre es tan
atractivo, por qué aún es desconocido para muchos
usuarios?
Inercia social. La gente usa Windows porque la mayoría lo
utiliza.Esto es un escollo para nosotros, pero la situación
está variando. Se decía que GNU/Linux fracasaría, pero
ya está instalado en 20 millones de ordenadores y
funciona muy bien. Cada vez hay más empresas y gobiernos
interesados y pronto se incorporarán los usuarios
particulares, pues ya disponen de procesadores de texto,
programas de imagen, multimedia...
En 1992, el finlandés Linus Torvalds, un seguidor de la
doctrina de Stallman, colocó en Internet el embrión de
GNU/Linux, un sistema operativo gratuito. Hoy, Google, el
mayor buscador de la red, funciona con él. También lo
usan productoras de cine y de efectos digitales como
Disney, Pixar, Light and Magic y Digital Domain. Intel y
Amazon lo usan en algunas parcelas de sus complejos
sistemas, y Panasonic y Sony lo incluirán en una próxima
generación de electrodomésticos inteligentes. Alemania,
Noruega, Nigeria, Sudáfrica, Francia, India, China y
Brasil son algunos de los países que tienen en marcha
proyectos institucionales para usar Linux y ahorrarse el
pago de copyrights. Por su parte, la Junta de Extremadura
ha lanzado el proyecto LinEx, por el cual ha repartido
80.000 copias gratuitas de este sistema en su comunidad y
con el que se ha ahorrado 13 millones de euros en
licencias.
¿El principal combate entre el
software en propiedad y el libre se dará en los países
en desarrollo?
Con el software libre, además de ser independientes, los
países pueden ahorrarse mucho dinero que ahora va a parar
a manos de las compañías. En zonas con poco presupuesto
para tecnología, distribuir libremente los programas es
una vía para generar desarrollo. Por ejemplo, en Sao
Paulo hay centros públicos que tienen instalado software
libre en los ordenadores y que se dedican a la educación
digital de usuarios que no sabían nada de informática.
El auge del software libre afecta
especialmente a Microsoft, que controla el 95 por 100 del
mercado de PCs y buena parte de la red. ¿Cómo se llevan
con esta empresa?
IBM, Oracle o Sun no son mejores, pero Microsoft es la
firma que más tajada saca y la que usa más medios para
desprestigiarnos y bloquearnos. El juicio antimonopolio no
sirvió para nada y la resolución de dividir la empresa
está diseñada para que continúe con su modelo y prácticas.
La llegada de Bush fue decisiva. Como es sabido, Microsoft
contribuyó con mucho dinero a su campaña y el Presidente
le ha devuelto el favor.
Microsoft va a dejar consultar el
código fuente de Windows a gobiernos y organismos
internacionales para que hagan adaptaciones
personalizadas. ¿Le sorprende?
Microsoft va a dejar consultar el código fuente de
Windows a gobiernos y organismos internacionales para que
hagan adaptaciones personalizadas. ¿Le sorprende? –No.
Los analistas internacionales han visto, con razón, que
es una medida para frenar la ascensión de GNU/Linux entre
las administraciones públicas. Además, es una medida
limitada, que sólo aplicarán a clientes muy importantes.
Microsoft seguirá controlando Windows y cobrando las
licencias al precio que quiera. Tener acceso al código
fuente no es todo.
¿La idea del software libre se
puede extrapolar a otros ámbitos como los libros o la música?
Se puede aplicar a herramientas de trabajo o consulta,
como diccionarios, enciclopedias o manuales, pues las
obras de utilidad social deben ser libres. Pero las obras
de entretenimiento, una novela o una canción, no tienen
por qué serlo. De todas maneras, siempre debe existir la
libertad para difundirla sin fines lucrativos
¿Cómo ve la piratería digital?
Hacer copias de un producto ajeno y venderlas para ganar
dinero es un delito. Pero la copia que uno comparte sin
fines comerciales no tiene por qué ser un delito. Muchas
de las medidas que se están tomando indican que la
batalla legal y política se plantea no contra las
organizaciones que piratean, sino contra la idea y el
derecho individual de compartir.
¿Qué piensa sobre las patentes
en general?
Es un tema complejo. Creo que las tecnologías necesarias
para garantizar la vida de la gente, como ciertos
tratamientos médicos, deben fabricarse gratuitamente o a
bajo coste. Las patentes tal vez tengan sentido en
entornos ricos como Europa y Estados Unidos, pero no en países
pobres.
¿Le gusta cuando al movimiento
del software libre le tachan de revolucionario e
idealista?
Esto no es una revolución. Sólo buscamos un cambio en un
aspecto de la vida. Las cosas cambian constantemente, ¿por
qué no va a hacerlo el mercado informático? Respecto al
idealismo, hay que recordar que la única manera de
transformar las cosas es creer que se pueden transformar.
¿Cuál es su pronóstico sobre
el futuro de su propuesta?
Pienso que si muchas personas entienden el mensaje y
adoptan nuestra idea, el software libre irá hacia
delante. Desde que empezamos hemos avanzado mucho.
¿David contra Goliat o Don
Quijote contra los molinos de viento?
Me quedo con David. Don Quijote es interesante, pero
nosotros sabemos que nuestro enemigo existe y no tenemos
ninguna confusión entre realidad y fantasía. Además,
David logró tumbar a Goliat.
Àlex Barnet
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