Ciberplagas

Aparecieron hace más de una década y han evolucionado, pasando de ser un maligno juguete en manos de algún programador travieso a poderosas armas de software. Con excelentes técnicas de programación en su interior, son capaces de infectar totalmente los sistemas que atacan, viajar a otras computadoras a través de redes o mutar su código para evitar ser detectados. Con la ayuda de Internet, las plagas víricas parecen haberse instalado sin remisión en el día a día de la informática. Pero..., ¿quién crea los virus informáticos? ¿Realmente, alguien se esconde tras estas plagas?
¿Quién crea los virus informáticos?
El 5 de noviembre de 1988 quedó señalado para siempre en la historia de la "inseguridad informática". Los oficinistas que estaban trabajando en la Universidad de Cornell vieron, sorprendidos y al tiempo asustados, como sus ordenadores, uno a uno, quedaban bloqueados irremediablemente. Sólo eran los primeros pasos de la epidemia que estaba por llegar y que atacó, a continuación, a las universidades de Stanford, California, Princeton e incluso a la NASA, hasta un total de 6.000 computadoras que quedaron bloqueadas durante tres días. La causa de aquel fatal suceso, que provocó un coste de más de diez mil millones de pesetas, no era otra que un simple y único virus gusano o worm, activado sólo una vez, resultado de un sencillo trabajo de Robert T. Morris, un estudiante de la Universidad de Cornell.
Desde aquel histórico día para la informática, la epidemia vírica ha alcanzado una magnitud escalofriante y, hoy, más de 400 virus se propagan cada mes por Internet.
Un virus informático es un pequeño programa, una secuencia de instrucciones y rutinas creadas con el único objetivo de alterar el correcto funcionamiento del sistema y, en la gran mayoría de los casos, destruir o corromper los datos almacenados en el disco. Se ejecuta sin conocimiento del usuario y se replica en otros tantos sistemas a los que tenga acceso, aunque, como explica el director general de Panda Software en España, Francisco Rubira, "en la mayoría de los casos no suele conllevar la destrucción de información en el ordenador". El nacimiento de los modernos virus informáticos puede encontrarse en lo que se denominó "programas conejo", aquellos cuya principal función era la de reproducirse infinitamente. Se copia a sí mismo hasta que ocupa toda la memoria libre o el disco del ordenador dejándolo bloqueado.
Estos programas surgieron en las redes informáticas y se cree que sus verdaderos orígenes se encuentran en los antiguos sistemas de los grandes ordenadores, en los que unos programas tenían un mayor nivel de acceso que otros. Fue entonces cuando alguien llegó a ese sistema y quiso que su programa tuviese un acceso mayor del que tenía. Como no podía hacerlo en la red, ideó un programa que, tras ponerse en la cola de los otros existentes, al llegarle el turno, se ejecutase y se copiase a sí mismo, obteniendo así dos copias. Con éstas sucedía lo mismo un poco más tarde, y el programa tenía cada vez un mayor acceso. Por primera vez se había creado un ingenio informático que podía ocasionar grandes catástrofes, colapsando las grandes redes informáticas. Pero, ¿quién crea los virus informáticos?
Hackers
Es famoso el caso de Donald Gene Burleson, el primer hacker condenado por sabotaje informático. El señor Burleson fue despedido por la empresa en la que trabajaba y, como represalia, realizó un virus programado para activarse el 21 de septiembre, dos días después de su despido. La logic bomb que creó borró 168.000 registros de comisiones y nóminas. Burleson fue ajusticiado y condenado a 7 años de libertad condicional y a pagar 12.000 dólares de indemnización a su antigua empresa.
Los generadores directos de los virus son estos hackers o piratas informáticos que, con el propósito de dañar las comunicaciones o simplemente ganar notoriedad, provocan fallos en la ejecución de programas o la reducción del espacio de memoria. Ésa es, al menos, la idea generalizada, pero ¿alguien se esconde tras los hackers?. Mucho se habla entre los informáticos y los usuarios sobre la posibilidad de que estas plagas estén generadas en ocasiones con propósitos políticos o económicos. Se especula con la posibilidad de que los virus informáticos estén generados por las propias empresas fabricantes de antivirus, que se utilicen para realizar sabotajes industriales o con fines militares en la llamada "guerra de la información".
Pero son simples especulaciones. De momento, nada ha quedado demostrado y los informáticos se limitan a achacar la responsabilidad de los ataques víricos a los conocidos y, aparentemente, autónomos hackers. "Yo no creo que haya mucho más -dice Carlos Fernández Conde, profesor de la Facultad de Informática de la Universidad Complutense-. Suele ser gente muy joven que no tiene tampoco demasiados conocimientos pero sí los justos para poder crear virus y echarse un poco de fama encima. No creo que sea cuestión de las grandes empresas de antivirus ni nada por el estilo. Creo que los informáticos, que tienen más conocimiento, muchas veces, que la gente que crea virus, podrían, incluso, hacer virus más potentes. Todos podríamos hacernos ricos robando, lo único que hay que tener es un poco de moral".
A este respecto, la postura desde las empresas ocupadas en la erradicación de la plaga vírica es tajante. Para Fernando de la Cuadra, director técnico internacional de Panda Software, "se trata de una leyenda ampliamente difundida y completamente falsa. Es un tema de ética. Imaginemos que Cruz Roja es una tapadera de tráfico de armas para fomentar las guerras, que se supone que es lo que les da trabajo..., lógicamente esto no tiene sentido, al igual que no tiene sentido que un fabricante de antivirus fabrique o distribuya virus".
Indudablemente, los piratas informáticos o hackers constituyen una potente fuerza de ataque contra la seguridad informática, pero seguimos sin saber si se esconde algo más tras ellos. "Habrá casos en los que sí se busque algo más que hacer daño -explica el profesor Fernández Conde-, pero, por lo general, creo que los creadores de virus no están respaldados por nadie más como empresas o cosas por el estilo. Al crear un virus te estás jugando mucho y, si eso sale a la luz en algún momento, esas empresas podrían perder mucho dinero. Creo que es un tema demasiado delicado -añade-, es como preguntar por el espionaje industrial y cosas así. Son casos aislados y no se debe generalizar en ello".
Las motivaciones parecen ser más banales para los expertos. Para Fernando de la Cuadra, "los virus son creados por los programadores que quieren destacar por algún motivo especial. Son personas absolutamente normales, no son tipejos extraños encerrados en un cuarto, antisociales y huraños. Cualquiera puede, con conocimientos adecuados de programación y un mucho de mala uva, crear un virus".
"Infoguerra"
"Nadie podrá oír los clics del enemigo", decían en voz baja los militares. Para Robert Steel, presidente de una empresa de seguridad estadounidense, "es la negra plaga del siglo XXI". Las nuevas tecnologías de la información van a ser, en el futuro, lo que fueron los tanques en la Primera Guerra Mundial o la bomba atómica en la Segunda. Sin sangre ni ruido, los militares han descubierto la guerra políticamente correcta.
La "guerra de la información" o "infoguerra" lleva más allá las posibilidades que ofrecen los recursos informáticos. En estos casos, el ordenador puede llegar a ser el arma y la red el campo de batalla en una guerra en la que las balas son la información.
El agresor llena de virus los ordenadores que controlan las telecomunicaciones del país agredido, tanto las telefónicas, como las aéreas, ferroviarias, tráfico o Internet. Las consecuencias son que los semáforos no funcionan y que los trenes y los aviones se estrellan sin remisión. Las listas informatizadas de la Seguridad Social se vuelven locas y quien está en lista de espera para recibir un órgano aparece como una persona sana. Un tipo de virus, las logic bombs, empiezan a comerse los datos de los ordenadores de los bancos y el caos llega a ser total, tanto económico como social.
Los mensajes de propaganda y desinformación inundan los ordenadores personales de todas las casas. El correo electrónico es interceptado y utilizado en oscuras campañas psicológicas. Parece una película de ciencia-ficción, pero los militares se lo están tomando muy en serio.
En la Red
Sin lugar a dudas, Internet es, en la actualidad, la más importante vía de entrada de virus en nuestros ordenadores o redes. El increíble crecimiento del correo electrónico en los últimos años ha propiciado que los creadores de virus se fijen en este formidable instrumento de comunicación. "Esto ha convertido nuestros buzones en focos de peligro potencial -explica Fernando de la Cuadra-, pero sólo potencial".
Tras los últimos ataques a los grandes portales de Internet y la aparición de los virus más malignos disfrazados de inofensivos correos electrónicos, los expertos de seguridad informática siguen considerando muy difícil que se detecte el origen de los virus. Los piratas, que mantienen una comunicación fluida entre ellos a través de su mundo sumergido, evitan ser localizados por el procedimiento de saltar de una red a otra, al tiempo que borran de inmediato las huellas informáticas que puedan dejar. Son demasiadas trabas para conocer, con precisión, quién se encuentra tras las nuevas ciberplagas.
Por: Óscar García
Fuente: mujeractual.com
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