Piratas informáticos: cazar peces gordos

Los piratas informáticos están robando miles de millones. La ley trata de reforzarse para cazar a los peces más gordos: Dimitry Golubov, Shtirlitz, Roman Khoda y Leo Kuvayev. Y es que la abundancia de jóvenes expertos en tecnología, los bajos sueldos y la laxitud de las leyes hacen de Rusia un terreno abonado para que crezcan los timos cibernéticos.
Golubov, de 22 años, fue arrestado en julio pasado por la policía ucraniana por estafas con tarjetas de crédito. El FBI acusaba a Golubov de ser el “padrino” de una red de hackers de ordenadores y fraude por Internet que traficaba con millones de números de tarjetas de crédito robados y demás información financiera.
La mayoría de las mafias de hackers las componen jóvenes de Europa del Este se encuentran en foros subversivos con nombres como DarkMarket.org o thefservices.com para comerciar con consejos y datos, así como coordinar estafas a nivel mundial (ninguno de esos portales responde a e-mails, mensajes instantáneos o llamadas telefónicas pidiendo información).
Hoy día, los timos informáticos son el tipo de delito que más rápidamente crece. Se han visto afectados bancos y gigantes del comercio electrónico desde JPMorgan Chase & Co. Hasta walmart.com, a veces de forma repetida, por hackers y timadores. En 2005, el FBI calculaba las pérdidas causadas por delitos informáticos en 67.000 millones de dólares anuales. El 87% de las empresas consultadas en la encuesta que sirvió para hacer ese cálculo, informaron haber sufrido algún incidente de seguridad.
Para perseguir estos delitos, las autoridades colaboran con compañías como eBay Inc. O Microsoft Corp., así como con gobiernos de todo el mundo. EBay tiene 60 personas para combatir el fraude, mientras que el equipo de seguridad en Internet de Microsoft lo forman 65 personas.
No es coincidencia que los principales delincuentes sean rusos. Las potentes universidades técnicas, los bajos sueldos y un sistema legal inestable hacen de la antigua Unión Soviética el terreno ideal para los ciberpiratas. Además, las relaciones políticas a veces tensas complican los esfuerzos para obtener la colaboración de las autoridades locales.
Spencer E. Ante y Brian Grow
Fuente: La Gaceta de los Negocios
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