Casos de emergencia

Las mascotas pueden sufrir accidentes incluso dentro de casa. Es bueno saber qué hacer en esos momentos.
El hogar es, normalmente, el lugar más tranquilo de todos. Pero aún con los cuidados de sus amos, los animales de compañía están expuestos a los accidentes.
Los gatos, en medio de su curiosidad, suelen subirse aquí y allá. En ocasiones no saben cómo bajar y se precipitan aparatosamente, recibiendo algún golpe. También, husmeando bajo la mesa o en la cocina, llegan a recibir descargas eléctricas al morder cables y conexiones de diversos aparatos. Lo mismo puede suceder con los perros, aunque son menos escurridizos que los mininos y hay espacios a los que no tienen acceso.
En la cocina pueden llegar a sufrir quemaduras, sin intención. Para evitarlo, es preferible que mientras los humanos preparan los alimentos las mascotas no estén allí. En un abrir y cerrar de ojos se cruzan en el camino y ocurre un accidente.
Casos domésticos
Perros y gatos no son ajenos a las fracturas. Estas pueden ocurrirles en momentos de juego, al saltar un muro, corriendo por las escaleras. Se puede intuir este tipo de lesión al observar que el animal cojea, se queja al caminar o simplemente cuando no apoya su cuerpo sobre sus extremidades como normalmente lo hace.
Los caninos son particularmente sensibles al sol. Pueden sufrir insolación en poco tiempo cuando se les deja por tiempo prolongado en lugares abiertos sin espacio para guarecerse del sol o cuando permanecen mucho tiempo dentro del carro, esperando a su amo. Si ello ocurre, los especialistas recomiendan refrescar la piel del animal con agua fría y luego darle de beber el vital líquido. Pronto se le verá recuperado.
Las intoxicaciones o envenenamientos también son comunes. Ambos tipos de mascota quizás lleguen a ingerir algo de detergente, productos inflamables, cloro, pintura, entre otros. En primer lugar, estos productos deben guardarse en un lugar que no sea accesible para las mascotas. En segundo lugar, si ya los han ingerido, debe llamar de inmediato al veterinario y darle la descripción del veneno y llevarlo de inmediato al consultorio.
Paliativos
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En caso de una herida superficial, con poca pérdida de sangre, debe eliminar el pelo alrededor de la herida. Luego se debe limpiar con antiséptico y acudir al veterinario a la brevedad.
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Cuando sufre una quemadura con llamas o por aceite caliente, enfriar la zona con agua fría o a través de compresas y llamar al veterinario.
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Si la mascota está inmóvil, como inconsciente, pero tiene pulso, se recomienda estirar la lengua hacia fuera, comprobar la frecuencia cardíaca (pedir orientación al veterinario para saber hacerlo), palpar las extremidades para descartar fracturas y acudir al médico.
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Cuando está descompensado, débil, frío y con respiración acelerada, manténgalo en un lugar quieto, envuélvalo en un cobertor o manta para mantenerlo caliente y llévelo al veterinario.
El veterinario es la persona indicada para instruirle sobre cómo proporcionar respiración artificial a la mascota y cómo realizar un masaje cardíaco.
Marilin Pino A.
Fuente: eluniversal.com
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