Rescate Canino en Catástrofes
El Método Arcón

La especialidad de Rescate Canino en Catástrofes
(escombros), consiste en la búsqueda con perros de personas
sepultadas bajo escombros en edificaciones derrumbadas por cualquier
causa (explosiones, terremotos, fallos estructurales...).
El primer método para la formación de perros en esta disciplina
fue el publicado por el cinólogo suizo Urs Ochsenbein en 1972 (Método
Suizo), seguidamente aparecen los denominados Métodos Francés y
Alemán y mas recientemente Arcón, método español, cuya síntesis
es publicada en 1999 (libro:"Arcón, un nuevo método para la
formación del perro de salvamento en catástrofes").
Si bien los diferentes métodos tienden al objetivo común de
localizar las posibles personas sepultadas, estos sistemas presentan
diferencias mas o menos importantes en lo que respecta a la aplicación
de sus respectivas técnicas específicas.
Actualmente, se está produciendo una notable expansión
internacional del Método Arcón entre los profesionales del Rescate
Canino de múltiples Cuerpos e Instituciones oficiales, debido a su
revolucionario y constatado grado de efectividad para la búsqueda
con perros de supervivientes sepultados bajo escombros.
Introducción del Método Arcón
Arcón es un sistema para la formación e intervención de Equipos
Caninos de Salvamento en Catástrofes, forjado por Jaime Parejo García
y que consideró ultimado en 1994 tras varios años de estudio e
investigación.
La elección de la denominación de ARCÓN, fue en honor a su compañero
canino y alumno pionero.
Por otra parte, la primera Unidad Canina de Rescate que formó con
este método, fue la del Cuerpo de Bomberos del Ayuntamiento de
Sevilla en 1996 y seguidamente Equipos Caninos de diversos Cuerpos
oficiales de España, Chile, Argentina, Venezuela, Andorra, México,
Colombia, Panamá, Bolivia...
En el año 1998, esta metodología es reconocida con el Primer
Premio a la Investigación de la Real Sociedad Canina de España.
Equipos Caninos de Salvamento de diversos Cuerpos de Bomberos de
Andalucía constatarían la alta eficacia de este sistema desde
1999, tras numerosas intervenciones en países afectados por
terremotos, como ha sido el caso de Colombia, Turquía, Taiwán,
India...
Este Método está cimentado fundamentalmente sobre el conjunto de
las siete técnicas conductuales Arcón, las cuales se complementan
e inciden con gran eficacia sobre tres parámetros fundamentales e
interrelacionados en la operación de búsqueda: autonomía,
motivación y concentración.
En la aplicación de las Técnicas Arcón, se utilizan como
instrumentos básicos:
-
La actitud corporal del
guía.
-
Un metódico proceso de
análisis y observación de conductas caninas y entornos de
trabajo.
-
Una constante
dosificación técnica e individualizada de los recursos
conductuales.
El ejemplar formado con este método tiende a
explotar con intensidad sus recursos físicos y síquicos durante el
proceso de búsqueda, de una forma especialmente natural, voluntaria
y fructuosa.
Analizaré básicamente la incidencia del Método Arcón sobre los
tres parámetros antes citados:
Autonomía
He constatado reiteradamente que cuando un perro experimenta un
mayor nivel de autonomía de trabajo, también incrementa
paralelamente su grado de concentración en el mismo.
Este sistema permite optimizar este nivel de autonomía asociado a
una sólida fijación en la conducta de búsqueda.
El ejemplar disocia al guía sin presentar nocivas interrupciones en
su línea de búsqueda, como puedan ser, esporádicos retornos hacia
éste o actos corporales con objeto de visualizarlo.
Puntualizando que una participación excesiva del guía (error muy
generalizado), ya sea verbal o física, durante la conducta canina
de trabajo, generará nocivamente la consecuente expectativa de
apoyo en el almacén memorístico del perro, y la cual se tornará
mas acusada e interferente durante la búsqueda, conforme transcurra
el tiempo sin que el ejemplar haya logrado percibir el ansiado estímulo
oloroso de un posible sepultado.
Son tres, las Técnicas Arcón que de una forma conjunta, permiten
mayormente la consecución de objetivos relativos a la pretendida
autonomía de trabajo:
-
Técnica de bloqueo al
efecto yoyó por control retorno (de aplicación preventiva).
-
Técnica de autonomía
progresiva por acción del efecto maniquí (aplicada en fases de
formación, entrenamiento e intervenciones)
-
Técnica de
restablecimiento inocuo por inserción sonora (aplicada en fase
inicial de formación).

Motivación
La aplicación de este sistema genera en el ejemplar un estado de
impulso motivacional especialmente sólido hacia este tipo de
trabajo, favoreciendo los niveles de intensidad, perseverancia y
concentración del perro durante la operación de búsqueda, así
como el blindaje de éste frente a posibles estímulos desviatorios.
Son cuatro las Técnicas Arcón destinadas a preservar o potenciar
dicho nivel de motivación específico:
-
Técnica de
reforzamiento calibrado por triple control (aplicada en fases de
formación y entrenamiento).
-
Técnica de factible
localización por compensación previa de factores contrapuestos
(aplicada en fases de formación y entrenamiento).
-
Técnica de búsqueda
encadenada por disuasión mímica del sepultado (aplicada en
fases de formación, entrenamiento e intervenciones).
-
Técnica de apoyo sin
demanda por aproximación restringida (aplicada puntualmente en
fase inicial de formación).
Resulta importante considerar que en la fase de
formación o aprendizaje, la experimentación de no consecución de
éxitos, de fracaso, en el ejemplar deteriorará la expectativa
evocada por la actividad en formación y por el respectivo entorno,
lesionando gravemente el necesario grado de motivación para
afrontar el proceso de aprendizaje y para el futuro desarrollo del
trabajo de búsqueda.
Esta circunstancia negativa se evita con la aplicación de las técnicas
anteriores, a la vez que contribuyen a que el simple desarrollo de
la búsqueda y el entorno de escombros generen por sí mismos, un
potente efecto reforzante en el ejemplar. La actividad de búsqueda
provoca en el perro un positivo incremento de su excitación, que se
sumará a la motivación por el incentivo.
Concentración
En este caso el grado de atención voluntaria del ejemplar en la búsqueda
va a estar asociado fundamentalmente a los dos parámetros
anteriores (autonomía y motivación), no dependiendo de una posible
aplicación de técnicas específicas.
El perro formado con este sistema presenta de una forma visible y
continua un alto grado de concentración en la tarea de búsqueda,
experimentando una sólida línea de atención.
Podría definirse la concentración como una organización de la
atención por el ejemplar para la realización de una determinada
tarea, siendo el caso que nos ocupa el proceso olfativo de venteo,
con el objetivo de captar moléculas olorosas humanas en el aire que
le permitan conducirse hacia el foco de emanación, del sepultado,
en la materia de escombros.
Está demostrado que un mayor nivel de concentración, incrementará
la aplicación de los dispositivos de recepción y elaboración
olfativos del perro, limitando su campo de conciencia, y
favoreciendo consecuentemente su capacidad de captación odorífera
de las posibles personas sepultadas.
Por: Jaime Parejo
Jefe de la U.C.R. del Cuerpo de Bomberos
de Sevilla, España
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