Las UCAX y el terrorismo

Las UCAX (Unidades Caninas detectoras de
explosivos) a partir del 11 de septiembre del 2001, volvieron a
cobrar la importancia que nunca debieron perder, al grado de
presentarse una sobredemanda mundial de sus servicios, destacándose
una vez más la falta de preparación previa para enfrentar las
contingencias, misma que llamamos prevención.
La historia se encarga de mostrarnos, desde su amanecer, la
existencia de personas con propósitos desviados del ideal
societario. Hablar de terrorismo es referirse a una inteligencia
caracterizada por su intención de romper el equilibrio de la
comunidad. Es una lucha entre seres humanos en la que están, por un
lado, quienes aportan su esfuerzo, sacrifican parte de sus
libertades individuales en aras del bienestar colectivo y confían a
los más capaces (o a un órgano superior de gobierno), la defensa
de su integridad e intereses, en el otro lado, se encuentran los
congéneres que viven dispuestos a alcanzar un objetivo (legítimo o
no) sin importar lo ilícito del medio utilizado, que usualmente
retan a la autoridad establecida.
A la ruptura de armonía social, usualmente violenta, repentina y
discontinua, se le llama "terrorismo". Su génesis, de
indispensable conocimiento para los cuerpos especializados de
respuesta, no importa ahora.
Las motivaciones sociales, religiosas, políticas o económicas de
quienes "aterrorizan" son tan variadas como factores
criminógenos se conocen. Lo que debe quedar claro es que el
terrorismo existe, aún en las comunidades en las que el control de
la información es tan férreo que se impide su divulgación pública.
También, debe establecerse con claridad la obligación y derecho
que asiste al ciudadano para hacer algo por su propia protección,
coadyuvando, con los responsables estatales, de mantener el orden en
la comunidad.
El terrorismo, visto como amenaza, es un riesgo permanente. En la
teoría básica de la seguridad se acepta que el riesgo, en su
primera etapa, es posible ("no es", pero "puede
llegar a ser"). Para evitar su aparición, se depende la
prevención y la disuasión.
En su etapa intermedia, ese riesgo posible ya apareció, tomó vida
y quedó en calidad de contingente ("es", pero "puede
dejar de ser") y su proximidad puede rebasar el concepto de
riesgo para convertirse en peligro, para evitarlo, nuevamente operan
la disuasión y la prevención.
Pero si el riesgo actual y próximo, convertido en peligro, acentúa
su persistencia, es que se ha actualizado la tercera etapa, que es
la del daño; para evitarlo ya no bastan la prevención y la disuasión
por lo que acudimos a la protección.
Así, la secuencia es: riesgo posible - riesgo probable - riesgo
actual - peligro - daño posible - daño real.
Gracias a la prevención habrá preparación para la contingencia,
se habla, evitando el abuso de las palabras, de la preparación
anticipada para enfrentar el riesgo. Mediante la disuasión, se
realizan conductas y se toman medidas para inducir un cambio de
conducta en la mentalidad del generador del riesgo, se trata de la
invitación a cambiar de propósito.
La protección, en cambio, implica el despliegue de una conducta
defensiva por naturaleza y es una reacción con capacidad de
respuesta adecuada proporcionalmente a la dimensión de la agresión.
Repitiendo: el terrorismo es un riesgo permanente y siempre podrá
desembocar en daño.
Las tareas de prevención, disuasión y protección, interactuando
ininterrumpidamente son, pues, indispensables.
Las manifestaciones del terrorismo son muy variadas, siempre
destructivas. Hay atentados contra la integridad de personas e
instalaciones, tráfico chantajista de información clasificada
acerca de objetivos vulnerables, manipulación de ideologías con
orientación radical, sabotaje contra instituciones o centros
productivos y, en general, desestabilización del orden establecido
en una comunidad y en momentos determinados.
Igualmente diversos son los blancos del terrorismo, destacando las
personalidades políticas o religiosas, las empresas
transnacionales, los gobiernos nacionales, los centros de tráfico y
acopio de valores monetarios, las instalaciones estratégicas y los
centros de control y reunión de transporte masivo de personas.
Los propósitos de los terroristas provienen normalmente de
motivaciones sociopolíticas que enmascaran la naturaleza criminal
de la fuente originaria. Abundar sobre éstas sería lo mismo que
escribir acerca del hombre, su progreso y lucha contra sí mismo. Lo
que importa especialmente, por ahora, es admitir que han rebasado
los límites del asombro.
Hoy, se habla de luchas entre miembros de diversas religiones y
naciones, de decenas de miles de víctimas en un solo atentado y de
variedades de armas físicas, bioquímicas, cibernéticas, etc. La
paradoja es que el terror, por definición, debe superar cada vez su
logro anterior.
Y ¿qué tiene que ver todo esto con los perros adiestrados? Así
como hay ingenieros evaluando nuevamente sus cálculos y estrategias
de construcción, rescatistas, policías y bomberos revisando sus
dispositivos de protección civil, agentes de inteligencia
recomponiendo sus procesos de tratamiento de la información
sensitiva y miembros de muchas otras profesiones y oficios preguntándose
sobre la mejor manera de aminorar los efectos del terrorismo, también
habemos los convencidos de las bondades de las unidades caninas por
sus grandes cualidades de prevención, disuasión y protección.
Por lo que respecta a la utilización de perros adiestrados en
labores antiterroristas, conviene recordar que ello se debe al
aprovechamiento de sus ventajas sensoriales y a la imagen disuasiva
que dispensan. Algunas consideraciones útiles:
-
Las UCAX no deben ser únicamente de origen y
uso gubernamental. De hecho, la especialización y complejidad
de sus alcances son tales que los gobiernos resultan incapaces
de brindar estos servicios a la gran cantidad de los
demandantes. Toda institución que por su importancia estratégica
requiera de alta seguridad debiera estar en posibilidad de
acceder a los servicios de la UCAX y una idea que he pugnado por
hacer realidad es la formación de una "asociación de
ayuda mutua" en la que diversas agrupaciones de un mismo
ramo inviertan en la creación de la unidad especializada.
-
En México ya existen UCAX, pero son
insuficientes.
-
Las operaciones de las UCAX se perciben como
altamente onerosas, pero no lo son si se consideran los costos
de no tenerlas.
-
Los binomios que componen las UCAX son de
alta especialización y requieren de capacitación y
adiestramiento certificados y recalificables. El cambio de
manejador, el manejo indebido, el incumplimiento en las etapas
de recapacitación y reentrenamiento y las actividades de
detección desautorizadas, impactan directamente en la eficacia
de la detección.
-
Las UCAX deben dedicarse exclusivamente a la
actividad para la que fueron concebidas y, a la inversa, no
deben utilizarse en esta actividad a otros binomios caninos con
entrenamiento diverso.
-
La bitácora de actividades de las UCAX
siempre será confidencia.
-
Como todas las unidades especializadas, hay
que tomar en consideración los cuidados veterinarios,
especialmente aquellos relacionados con las enfermedades más
frecuentes en los perros, tales como rabia, moquillo,
leptospirosis, hepatitis, parvovirus, displasia, torsión gástrica,
neumonía y otras relacionadas con ciertas razas o inherentes a
la edad de los caninos.
-
Para la implantación de las UCAX debe
considerarse la existencia de áreas de descanso y
reentrenamiento que satisfagan los estándares internacionales
que se refieren al aislamiento y que establecen una zona de
amortiguamiento superior a los 50 metros, con un ruido promedio
no mayor a los 75 decibles medidos durante 24 horas, ventilación
adecuada, aprovisionamiento de agua potable, jaulas adecuadas,
alimentación balanceada y transporte eficiente.
-
Debe existir un control eficaz sobre el
equipo y material de entrenamiento y recalificación, tales como
explosivos, aromas sintéticos, tubos, pelotas, correas,
collares, medicamentos, dispositivos de blindaje físico,
alimento, utensilios de aseo y material de cuidado veterinario.
-
No debe olvidarse la parte legal que se
refiere a los letreros de advertencia contra intrusos, contratos
de venta, renta, mantenimiento, entrenamiento y recalificación
y límites y alcances de la responsabilidad en la operación de
las UCAX.
-
Durante la operación de las UCAX existe la
posibilidad de detecciones que generen una falsa alarma, lo cual
puede deberse a ciertas sustancias que existen en aparatos o
instrumentos de uso generalizado y que son afines o de composición
química similar a las de los explosivos.
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Tabla
de falsas alarmas en detecciones
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Causa
probable
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Explicación
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| Botella térmica de acero
inoxidable o envase metálico de medicinas |
Cuando su dueño, siento
paciente cardiaco, manipula el objeto después de tocar su
medicamento a base nitroglicerina (píldoras) |
| Tapa trasera de televisor |
Los aparatos eléctricos
modernos contienen recubrimiento a base de nitrocelulosa. |
| Lápices de color
("grease pencils") |
Contienen nitrobenzeno para
suavizar la sustancia de color. También se aplica a los
lustradores de calzado. |
| Lustradores de calzado |
También pueden contener
nitrotolueno como preservativo y es básico en la producción
de TNT y algunos explosivos plásticos. |
| Gis de pizarrón |
Ocurre con algunos perros jóvenes
o entrenamiento inicial. |
| Etiquetas de gis de pizarrón |
Algunas contiene
nitrocelulosas para prevenir "smudging" |
| Tazas de plástico |
Es probable que el perro
recuerde el aroma de su plato o tazón de alimento. |
| Glicerina pura (cosmético) |
Se asume que es la base de la
nitroglicerina. |
| Pasteles y postres |
Muchos sabores, especialmente
los "cherries", contienen benzaldehídos, el
cual es molecularmente similar al nitrobenzeno. |
| Cabina de instrumentos de
aeronave |
Transistores y paneles electrónicos
con recubrimiento de nitrocelulosa. |
Como puede verse, es posible seguir abundando
sobre este apasionante tema (sumamente especializado) y ello amerita
reiterar la recomendación de acudir a verdaderos profesionales que
nos puedan orientar o recomendar el acceso a fuentes de información
veraces y calificadas y que nos permitan ubicarnos en el área de la
prevención, disuasión y protección, esto es, de la seguridad.
Por: Lic. Juan Antonio Arámbula
Martínez, CPP.
Revista Seguridad y Justicia |