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Asesinos por
naturaleza

Semilla
del mal
¿Es un criminal psicópata realmente distinto desde su mismo
nacimiento?
A la distancia de los hechos, muchos padres aseguran notar grandes
diferencias en relación con el resto de sus hijos. A los tres años,
Ted Bundy se coló a la recamara de su joven tía Julia y colocó
cuchillos de cocina debajo de las sabanas en la cama; "estaba
ahí parado, solamente hizo una mueca y se fue..." relató la tía
años después.
¿Será posible afirmar que estos niños nacieron bajo la sombra del
mal?
El medio ambiente como factor no explica por si solo la aparición
de la conducta criminal. Si existe alguna explicación genética, es
una aguja dentro del pajar; una mutación muy discreta. De hecho es
muy difícil aceptar que haya familias de asesinos seriales. Aún no
se tiene conocimiento del "gen asesino." Aunque las
investigaciones han revelado que hay ciertas tendencias genéticas
que predisponen a conductas violentas. Lo que si es que malas
semillas florecen en malos ambientes.
El factor químico
Altos niveles de testosterona no resultan peligrosos, en tanto no se
combine esa condición con un bajo nivel de serotonina porque las
consecuencias pueden ser peligrosas. La testosterona se asocia a la
necesidad de dominar (muchos atletas y hombres de negocio la poseen
en alto nivel). Sin embargo no todos pueden ser "el rey de la
colina" dado que existen muchos mecanismos "freno",
entre ellos la hormona serotonina que mantiene estables los picos de
tensión emocional.
Niveles anormalmente bajos de esta sustancia provocan que la
frustración lleve a la gente hacia conductas agresivas y a periodos
de sadismo. La detección de desajustes químicos implica que se
requiere tratamiento médico.
Metales como el manganeso, hierro, cadmio y cobre han sido
encontrados en altos niveles dentro del sistema de varios criminales
violentos. El exceso de manganeso disminuye los niveles de
serotonina y dopamina en el cerebro, situación que representa el
preludio de la violencia. El alcohol acentúa la contaminación por
metales en sangre.
Defectos cerebrales
De acuerdo a varios investigadores, defectos en el cerebro o
lesiones graves en el mismo son un factor presente en los casos de
conducta violenta y/o psicópata. Lesiones en el hipotálamo, el lóbulo
temporal o en la región límbica provocan desajustes en la conducta
y/o en la personalidad.
El hipotálamo regula el sistema hormonal y las emociones. El
llamado "cerebro superior" tiene poco control sobre esta
región. Existe una gran cercanía física entre las regiones que
controlan la sexualidad y la agresividad dentro del mismo hipotálamo.
Esta región cerebral puede lesionarse a través de un accidente o
por desnutrición.
El lóbulo temporal es más susceptible al daño físico debido a
que la parte del cráneo que lo protege es muy delgada. Las lesiones
por golpe seco o trauma provocan en el afectado reacciones
emocionales violentas. Generalmente las lesiones del lóbulo derivan
en problemas de epilepsia.
El investigador Pavlos Hatzitaskos demostró que una gran porción
de los condenados a muerte, tuvo severas lesiones cerebrales y que
70% de los pacientes que sufrieron algún daño cerebral,
desarrollarán alguna conducta violenta. La mayoría de los asesinos
seriales sufrieron lesiones en la cabeza durante las golpizas de que
fueron objeto, golpes completamente accidentales, etc. Entre ellos
tenemos a Leonard Lake, David Berkowitz, Kenneth Bianchi, John Wayne
Gacy y a Carl Panzram.
Otros detalles
Los asesinos seriales requieren de estímulos particularmente
fuertes para experimentar excitación nerviosa. Por ejemplo: un
repentino y fuerte sonido no les asusta, contrariamente a lo
esperado. Su ritmo cardiaco y la temperatura de la piel son
sensiblemente más bajos que el promedio. El sistema nervioso autónomo
de la gente más violenta es intensamente pasmoso.
Como conclusión se puede decir que aunque los factores vistos
influyen decisivamente en la aparición de conductas criminales, no
bastan aún para predecir por completo el asunto. Existen
innumerables lesiones cerebrales que no conducen necesariamente a
conductas violentas. Lo que se sabe es que de ningún patrón en
particular emerge un asesino serial. Tal vez sea la combinación de
una predisposición química con factores ambientales. En unos años
mas es posible que conozcamos la respuesta.
Fuente: Oscar Fernández
Sanz
Psicópatas
y Asesinos en Serie |