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Los Padres de la Criminología IV


José Ingenieros
1877-1925

José Ingenieros nace el 24 de abril de 1877 en la ciudad siciliana de Palermo (ITALIA). Muy pronto se traslada, como tantos otros compatriotas a Argentina, donde cursa estudios de Filosofía y Medicina. 

Fue profesor de Psicología experimental en la Universidad de Buenos Aires y fundó los Archivos de Psiquiatría y Criminología (1902) y la Revista Filosófica (1915).

Fiel representante del positivismo en Argentina, aunque, ideológicamente evolucionó hacia el socialismo, en este sentido opuesto a las tesis de Enrico Ferri, quien, durante su gira de conferencias por las capitales de la zona (1910), defiende que el "socialismo no era necesario en el continente".

Como criminólogo, disciplina científica que abraza en fechas muy tempranas, fue el abanderado de la Criminología Clínica en América Latina, su obra "Criminología" (1907) fue el primer tratado de esta rama de la Criminología publicado en el continente.

El 6 de junio de 1907 funda el Instituto de Criminología en la Penitenciaría Nacional de Buenos Aires, a propuesta del Director del Centro Antonio Ballde, quien tiene muy presente la necesidad de un Gabinete de psicología Clínica y Experimental destinado al estudio de los delincuentes. Este Instituto tiene el honor de ser de los primeros del mundo destinado al estudio del delincuente y con finalidades científicas de carácter general (recordar que la Escuela Especial de Criminología, en España, data de 1906). Contaba con tres secciones: Etiología Criminal, Clínica Criminológica y Terapeútica Criminal. José Ingenieros estará al frente de este Instituto hasta 1914, año en que le sucede C. Loudel.

En su obra "Los Tiempos Nuevos" (1921) defiende la revolución bolchevique y crítica la política intervencionista de Estados Unidos en América Latina, acercándose al marxismo. Su huella ha siso y puede decirse que es muy importante, siendo considerado por muchos conductor de las juventudes latinoamericanas durante varias generaciones.

Como autor es muy prolífico y trata, con gran maestría, gran variedad de temas, no en vano tenía preparación universitaria en gran cantidad de materias; sus Obras Completas, editadas en Buenos Aires (Argentina) en 1930-40, ocupan 24 tomos. Entre éstas cabe citarse:

  1. "Simulación de la locura en la lucha por la vida" (1903)

  2. "Criminología" (1907) 

  3. "Sociología argentina" (1908)

  4. "Principios de psicología genética" (1911)

  5. "El hombre mediocre" (1913)

  6. "Hacia una moral sin dogmas: lecciones sobre Emerson y el eticismo" (1917)

  7. "Proposiciones relativas al porvenir de la filosofía" (1918)

  8. "La evolución de las ideas argentinas" (1918)

  9. "Los tiempos nuevos" (1921)

  10. "Las fuerzas morales" (1922)

José Ingenieros fallece, en Buenos Aires (ARGENTINA), el 31 de octubre de 1925, a la temprana edad de 48 años. Como criminólogo, Ingenieros, defiende la independencia absoluta de la Criminología como Ciencia y define su objeto como "el estudio de las causas determinantes de los delitos, los actos en que se manifiestan, los caracteres fisiopsíquicos de los delincuentes y las medidas sociales o individualizadas de profilaxia o de represión del delito" (José Ingenieros "Criminología", Daniel Jorro Editor, Madrid, 1913). Asimismo, estudia y hace hincapié en los aspectos psicopatológicos y psicogenéticos del delincuente (en "Dos páginas de psiquiatría Criminal, Buenos Aires, 1900), resalta que es notoria la intensa actividad criminal contra las personas de ciertos paranoicos; la multiforme actividad de los maníacos; las tendencias suicidas de los melancólicos y los atentados a las costumbres de los psicópatas (degenerados) y llega a la conclusión que la actividad psíquica constituye un proceso biológico esencialmente unitario pero con tres aspectos funcionales diferenciados: afectividad, inteligencia y voluntad, que pueden ser predominantes o estar equilibrados en cada individuo.

Así, con los datos proporcionados por la Psicología, respecto de los caracteres normales y patológicos, caracteriza a los delincuentes en:

  1. Tipos puros: En ellos predominan los trastornos afectivos, intelectuales o volitivos. Por tanto, pueden darse:

    1. Delincuentes por anomalías morales: 

      • Congénitas: Presentan los estgamas propios de la degeneración mental. Se corresponde con el "hombre delincuente" de LOMBROSO.

      • Adquiridas: Representa la perversión del sentido moral y se corresponde con el "delincuente habitual" de FERRI.

      • Transitorias: Son los delincuentes ocasionales.

    2. Delincuentes por anomalías intelectuales:

      • Congénitas: Son los débiles mentales u oligofrénicos. Pudiendo ser, la anormalidad, congénita u ocasionada durante el período evolutivo.

      • Adquiridas: Son los que padecen obsesiones criminosas (psicosis maníaco-depresivas, manía esencial, psicopatías por tóxicos, delirios y demencias.

      • Transitorias: De inteligencia lúcida y equilibrada, como norma general, bajo la influencia de una ofuscación o desvío intelectual, acomenten un acto antisocial.

    3. Delincuentes por anomalías volitivas:

      • Congénitas: Son los degenerados impulsivos natos. La desproporción de la reacción ante una excitación se debe a una deficiencia en los elementos moderados. Es típico el delincuente epiléptico.

      • Adquiridas. Influyen factores que transforman el carácter, provocando una progresiva pérdida del poder de inhibición.

      • Transitorias: De conducta perfectamente adaptada, incurren en el delito por un impulso imprevisto o inevitable.

  2. Tipos combinados

    1. Delincuentes por anomalías intelectuales-volitivas: Incluye a sujetos de moralidad relativa, siendo determinado el delito por por anomalías combinadas de la inteligencia y la voluntad.

    2. Delincuentes por anomalías afectivo-volitivas: Se trata de casos en los que la inteligencia conserva una lucidez casi normal, mientras que la conducta se torna delictiva bajo la influencia de anomalías combinadas de la afectividad y la voluntad, como en los "pasionales impulsivos".

    3. Delincuentes por anomalías afectivo-volitivo-intelectuales: Aquellos en los que la conducta criminal es exponente de una completa degeneración; la personalidad social del delincuente está totalmente desorganizada, advirtiéndose intensas anomalías en todas sus funciones psíquicas, morales, intelectuales y volitivas.

José Ingenieros sostenía que esta clasificación, basada estrictamente en la Psicología clínica, permitía determinar el grado de peligrosidad del sujeto; pues tanto la peligrosidad como la reformabilidad puede inferirse del estudio de su carácter, integrado por un elemento congénito (el temperamente) y otro adquirido (la educación).

 

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