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Perfilación
Criminal II

El perfil
Hoy en día, los perfiles son básicos para identificar, localizar y
detener a los asesinos en serie, un tipo de psicópata que ahora es
reconocido por los policías y que se halla definido en la casuística
criminal. Así Steven Egger, que fue el director del primer
proyecto para la identificación de asesinos en serie, trazo las líneas
generales de un criminal de este tipo: se trata de personas que
cometen varios crímenes sin que haya relación entre las victimas y
el agresor y sin que haya vinculación aparente entre el asesinato
inicial y los posteriores. Además, los delitos son cometidos
en localizaciones geográficas distintas y los móviles no son el
lucro, sino el deseo del asesino de ejercer el control o la dominación
de sus victimas.
Trazando el perfil de un asesino en serie
El método mas acertado para solventar la mayoría de los crímenes,
es la predicción de la conducta basándose en motivos conocidos.
En los crímenes en serie violentos, el motivo es desconocido al
investigador, por lo que tendrá que solucionarlo acercándose en la
dirección opuesta, conociendo perfectamente la conducta del
agresor.
Para que el objetivo de encontrar un perfil sea exitoso, hay dos
conceptos que deben ser aceptados por el investigador:
-
Los agresores en serie
violentos de tipo sexual, generalmente han hecho realidad su
crimen en sus fantasías antes que con una victima real.
-
La mayoría de las conductas
satisface un deseo o necesidad.
Aceptando estos dos conceptos básicos,
un investigador puede deducir lo que un agresor desea, que
necesidades tiene y la conducta que se va a apreciar en la escena
del crimen.
En relación a las fantasías, éstas ocurren de antemano en la
mente del agresor. Si para el resto de la sociedad la fantasía
es una vía de escape temporal, para este la fantasía evoluciona en
algo a realizar hasta que se vuelva una opción de conducta.
En los crímenes sexuales violentos en serie, para comprender tanto
la escena del crimen como el perfil del agresor, es tan importante
la evidencia física como la psicológica.
El principio de intercambio: cualquiera que entra en la escena del
crimen toma algo de ella y deja atrás algo de el.
Se ha demostrado que utilizando principios básicos de psicología y
aplicados a las evidencias físicas, nos da la impresión del hombre
que cometió el crimen.
Lo primero que hay que considerar para trabajar el perfil de un
agresor es la escena del crimen. Es un documento viviente de
las acciones del agresor y es la base para las interpretaciones
objetivas. Hasta el detalle mas ínfimo nos puede proporcionar
una valiosa visión.
Una vez reunidas las evidencias físicas, y la reconstrucción científica
del crimen se ha hecho, se puede seguir.
Hay que investigar la naturaleza de la conducta del agresor respecto
a los elementos físicos del crimen. El investigador no se
puede cuestionar la moralidad del agresor, el único problema
importante es como capturar o neutralizar al individuo responsable.
La pregunta para el investigador especializado es ¿que visión
proporciona en la moralidad del agresor su propia conducta?.
La conducta del agresor nos puede indicar lo que ha hecho en el
pasado, presente y lo que hará en el futuro. |