|
Puertas
traseras o Backdoors

A pesar de que no se consideran
propiamente como virus, representan un riesgo de seguridad
importante, y usualmente son desconocidas la inmensa gama de
problemas que estas puedan llegar a producir. Al hablar de estas nos
referimos genéricamente a una forma "no oficial" de
acceso a un sistema o a un programa.
Algunos programadores dejan puertas traseras a propósito, para
poder entrar rápidamente en un sistema; en otras ocasiones existen
debido a fallos o errores.
Ni que decir tiene que una de las formas típicas de actuación de
los piratas informáticos es localizar o introducir a los diversos
sistemas una puerta trasera y entrar por ella.
El término es adaptación directa del inglés backdoor que comúnmente
significa "puerta de atrás".
Estos programas, que a diferencia de los virus, no se reproducen
solos, suelen sernos enviados a través del correo electrónico con
el fin de tener acceso a nuestros equipos, por lo que la mayoría de
las veces no son fáciles de detectar y por si solos no siempre
causan daños ni efectos inmediatos por su sola presencia, siendo así
pueden llegar a permanecer activos mucho tiempo sin que nos
percatemos de ello.
Generalmente estos se hacen pasar por otros, es decir, se ocultan en
otro programa que les sirve de caballo de Troya para que el usuario
los instale sin darse cuenta.
Lo peor que puede pasarle cuando está en el messanger o en el ICQ
no es que contraiga un virus. Lo peor es que alguien instale un
backdoor en su PC.
Las puertas traseras son fáciles de entender. Como todo en
Internet se basa en la arquitectura cliente / servidor, sólo se
necesita instalar un programa servidor en una máquina para poder
controlarla a distancia desde otro equipo, si se cuenta con el
cliente adecuado, esta puede bien ser la computadora de un usuario
descuidado o poco informado.
Las puertas traseras (backdoors) son programas que permiten acceso
prácticamente ilimitado a un equipo de forma remota. El problema,
para quien quiere usar este ataque, es que debe convencerlo a usted
de que instale el servidor.
Por eso, si aparece un desconocido ofreciéndole algún programa
maravilloso y tentador, no le crea de inmediato. Lo que están
probablemente a punto de darle es un troyano, un servidor que le
proporcionará a algún intruso acceso total a su computadora.
Con todo el riesgo que esto implica, hay una forma simple y
totalmente segura de evitarlo: no acepte archivos ni mucho menos
ejecute programas que le hayan mandado siendo estos sobre todo de
procedencia dudosa.
Los programas que se clasifican como "backdoors" o
"puertas traseras" son utilerías de administración
remota de una red y permiten controlar
las computadoras conectadas a ésta.
El hecho que se les clasifique como software malévolo en algunos
casos, es que cuando corren, se instalan en el sistema sin necesidad
de la intervención del usuario y una vez instalados en la
computadora, no se pueden visualizar estas aplicaciones en la lista
de tareas en la mayoría de los casos.
Consecuentemente un backdoor puede supervisar casi todo proceso en
las computadoras afectadas, desinstalar programas, descargar virus
en la PC remota, borrar información y muchas cosas más.
Lo importante finalmente es comprender que si no se toman ciertas
medidas mínimas, la información sensible que se encuentre en
cualquier equipo sobre la faz de la tierra, con el simple hecho de
que tenga acceso a la red de redes (Internet) es suficiente para que
pueda estar expuesto a ataques de diversa índole.
Concluimos esto, recomendando ciertas medidas muy básicas para
estar a salvo de las puertas traseras y el delicado riesgo para la
seguridad que estas representan:
-
Es recomendable asegurarnos de
que cada cosa que ejecutamos esté bajo nuestro control. Una
buena guía para ello es el sentido común (el menos común de
los sentidos).
-
Procure no ejecutar programas
de los que no sepamos su procedencia, tanto en anexos de correo,
ICQ, messanger y descargas de Internet (ya sean vía Web o FTP).
-
La información nos protege.
Es recomendable enterarse un poco de las noticias de virus y
programas dañinos relacionados, visitando por lo menos las páginas
de las distintas empresas antivirus o suscribiéndose a algunos
boletines.
-
Es necesario instalar un
antivirus y mantenerlo actualizado. En la
actualidad se protege al usuario no solo contra virus, sino
también
contra gusanos, programas de puerta trasera, troyanos y algunos
programas maliciosos.
-
Es bueno tener presente que
existen virus y troyanos que pueden
aparentar ser amigables (una simple tarjeta de San Valentín), o
que provienen de gente que conoces (como es el caso del gusano
Sircam). Siendo así, no confíes en ningún programa ni en nada
que recibas hasta no revisarlo con el Antivirus.
-
Mantenga al día todas las
actualizaciones de seguridad de Microsoft, para todas y cada una
de las distintas aplicaciones.
Por: Arnoldo Moreno Pérez
Asesor Independiente en Temas de Seguridad Informática. |