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El
verdadero peligro de los hoax

Desde hace ya varios años,
Internet, y en especial el correo electrónico, ha servido como
escenario para la difusión de los denominados virus hoax, es decir,
mensajes con falsas alarmas sobre virus informáticos que se
distribuyen en cadena a través del correo electrónico.
Normalmente, estas cadenas van involucrando cada vez a un mayor número
de usuarios, debido a que el mensaje sugiere al receptor reenviar la
información a todas las direcciones de correo posibles, a fin de
que se haga extensiva la supuesta advertencia de un nuevo virus.
Esta rápida propagación se debe, fundamentalmente, a la
inexperiencia e ingenuidad de los internautas, ya que al no saber
distinguir un hoax de un virus, los usuarios envian dicha información
como un acto de buena fe.
A pesar de que no son realmente virus, sin duda alguna, este tipo de
amenazas son consideradas dañinas ya que muchas veces implican pérdida
de productividad y tiempo de las personas que reciben estas alertas.
Asimismo hay que contar con la saturación de información que
producen en la Red, debido a la gran cantidad de información que
tienen que procesar los servidores. Y es que, algunos de los hoax más
populares llevan más de tres años distribuyéndose de usuario en
usuario, a pesar de los esfuerzos y recursos empleados por
importantes organizaciones para desmentirlos.
Características comunes
Habitualmente, la gran mayoría de estos mensajes tienen en común
una serie de particularidades propias dentro de sus textos. Así por
ejemplo, siempre incluye frases o expresiones catastrofistas del
tipo: "Alerta", "No existe cura"o "Destruye
todos los archivos irremediablemente".
Por otro lado, un gran número de estos mensajes suelen citar a
empresas de prestigio del sector, ya sean fabricantes de hardware o
software o empresas de seguridad, para dar mayor credibilidad al
supuesto virus.
Asimismo, muchos de ellos aseguran en su texto que el virus no es
mentira y la mayoría pide que se reenvíe al mayor número de
personas posible.
Objetivos de los hoax
En la gran mayoría de los casos estos rumores surgen de los propios
ordenadores de internautas bromistas (de ahí la traducción al español
de hoax: "trampa, broma, bulo...)", cuya finalidad es
crear alarma entre los cibernautas, recopilar gran cantidad de
direcciones de correo, incitar al propio receptor a causar daños en
su ordenador o la simple notoriedad del receptor. Sin embargo, en
algunas ocasiones, el rumor suele coincidir con hechos o situaciones
que se dan en la vida cotidiana. Así por ejemplo, suele ser muy común
la distribución de un determinado hoax antes del estreno de una
producción cinematográfica o cualquier producto comercial, aunque
esto sólo son especulaciones, ya que nos encontramos ante un mundo
muy incierto.
Entre los hoax más famosos de la historia de Internet destaca el
"Good Times", que comenzó en 1994 a alertar sobre un
ejecutable inexistente que destruía el disco duro y el procesador
del ordenador. Este hoax fue creado por dos bromistas que se
aprovecharon de la ignorancia de los usuarios que mandaban el
mensaje a sus amigos como un acto de buena fe.
Otro de los hoax que más se han propagado a través de la Red es el
"Penpal Greetings", denominado así porque insta al
cibernauta a reenviar el mensaje a todos sus contactos para evitar
así ejecutar archivos contenidos en mensajes que lleven este título.
Sin embargo, algunos de estos bulos si pueden llegar a causar daños
más serios en los equipos informáticos de los usuarios. Un claro
ejemplo fue el hoax "Sulfnbk.exe", nacido en portugués y
muy pronto traducido a varios idiomas, que fue el primero en
conseguir que los internautas dañaran sus propios ordenadores sin
saberlo. Este hoax alertaba a los usuarios de la existencia de un
nuevo virus, denominado "Sulfnbk.exe", y aconsejaba que
todo ordenador que tuviera dicho archivo debía eliminarlo del disco
duro. El problema radica en que sulfnbk.exe es realmente un archivo
que existe en todos los ordenadores con sistema operativo Windows,
cuya misión es ayudar a reconocer versiones cortas de nombres
largos de archivo, luego mucha gente, creyendo que era realmente un
código maligno, lo borró de su equipo.
¿Qué hacer?
Si en alguna ocasión recibimos un mensaje con estas características,
hay que comprender que la persona que lo ha enviado seguramente
ignora su falsedad, por lo que es importante informarle
inmediatamente de tal situación.
Si no se conoce la autenticidad de dicho mensaje, lo más
aconsejable es tratar de averiguarlo a través de las páginas de
Internet de las diferentes compañías de seguridad y, si se decide
reenviarlo, es aconsejable ocultar las direcciones de correo para
que los receptores no reciban el resto de contactos.
En general, casi todas las compañías de seguridad disponen en sus
direcciones web de toda la información relativa a este tipo de
bulos. Asimismo, el Centro de Alerta Antivirus publica en su web
toda la información sobre los hoax que van apareciendo en la Red.
Nuria Cordón Villapalos |