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La
realidad virtual

Las empresas de
telecomunicaciones, entretenimientos, publicaciones, tecnologías de
la computación, cada cual vivían en su mundo, pero ahora las cosas
cambiaron, no puede haber tabiques separadores entre ellas, cada una
necesita de la otra. Las de cable se acoplan a las redes y las telefónicas
mejoran su imagen.
El resultado de este fenómeno está ingresando en nuestros hogares
mediante los servicios “virtualmente realistas”. Las señales
digitales comprimidas producirán esos efectos nuevos y los
dispositivos de control del tipo de los juegos facilitarán la
interacción con los programas. Al principio estos dispositivos de
relieve de la profundidad serán accesibles como cartuchos
conectables baratos para los sistemas actuales de televisión, y la
visión tendrá un equipo especializado como cascos estereoscópicos,
audífonos, el reconocimiento de la voz funcionará conjuntamente
con los dispositivos de control y entrada.
Los avances en la reproducción de imágenes, combinados con los
servicios de bases de datos inteligentes de recuperación serán
incorporados en muchos tipos de aplicaciones virtuales de
multimedia. Una versión doméstica puede ser probablemente realzada
mediante una entrada de la Naturaleza en los sistemas -una gentil
brisa provoca sonidos musicales complementarios o modelos de luz-,
programados para poner de manifiesto reflejos de la Naturaleza.
Otras aplicaciones de las tecnologías que acompañan a la
investigación de la realidad virtual incluirán librerías,
negocios, juegos de entretenimiento, videos domésticos y centros de
recursos o información.
La música virtual se puede producir o imitar en casa igual que en
versiones profesionales y los instrumentos virtuales pueden ser
programados para el estímulo de los amateurs. Existen productos
conducidos por potentes PC's que ya incluyen bicicletas
estacionarias, máquinas de remo, cintas de andar, para proporcionar
estimulación visual a quien las utilice. Mediante la visión de imágenes
generadas por una pantalla en una computadora o rodeado por una
escena proyectada, el usuario rema, pedalea o corre carreras
simuladas o reuniones de gimnasia. Se están desarrollando
aplicaciones para otros deportes y aparecieron versiones comerciales
de tenis, golf, esquí, tiro, a partir de prototipos de laboratorio.

Un nuevo
día en la oficina, los escritorios virtuales.
Independientemente de lo grande que sea una pantalla de una
computadora, siempre se acaba el espacio. Si se introducen
demasiadas ventanas solo se crea desorden de la información, como
el que podemos encontrar encima de nuestro escritorio ya que todo
está condensado en un espacio mucho menor. Un escritorio virtual,
del mismo tamaño que uno real, reemplaza al real. Su gran pantalla
permitirá a los usuarios explorar las posibilidades de un mundo de
información electrónica.
La nueva oficina podría posiblemente estar equipada con tales
superficies de trabajo. Con pantallas de televisión de alta
definición, hoy en día es posible una resolución de 100 puntos
por pulgada, se puede disponer de alrededor de 13 millones de pixels
y con esta resolución no cansaría la vista. Igual que se elaboran
paralelamente informaciones y proyectos en el escritorio real, se
podría entrar y trabajar en cuatro o cinco proyectos simultáneamente
por medio de ventanas virtuales. Los proyectos de diseño en equipo
podrían ser trabajados al mismo tiempo y comparados. Las tendencias
y cifras financieras podrían ser conectadas en tiempo real de tal
forma que el flujo del mercado cambiase antes que los ojos,
proporcionando un márgen competitivo para las tendencias
dependientes del momento.
Los registros literarios y los videojuegos serían posibles desde
otros puntos de acceso, y las ventanillas podrían verse extendidas,
archivadas o reorganizadas más rápidamente que los papeles de una
mesa real. Con la utilización de un escritorio virtual se podrían
observar noticias cada noche o participar de una sesión virtual de
intercambio de ideas con el jefe o compañeros. Cada uno sentado en
su sillón en su propia oficina, pero también estaría telepresente
en una sala de conferencias virtual con abundancia de información
en las puntas de los dedos. Estas nuevas oficinas estarían
organizadas de forma diferente para acomodar nuevos estilos de
trabajo. Incluso las luces cambiarían de forma sensacional, para
dar a los sistemas de proyección el contraste necesario para
obtener la mejor exhibición. La mesa se convertiría en un elemento
periférico al sistema y podría ser inclinada para utilizar sillas
reclinables diseñadas especialmente para trabajar duramente durante
muchas horas.
Autor: Juan Carlos Venditti Silva |