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La
seguridad de la Información

Las cualidades que conforman la seguridad de los
activos de información de una organización o empresa son la
confidencialidad, la integridad y la disponibilidad.
La confidencialidad tiene relación con la protección de información
frente a posibles accesos no autorizados, con independencia del
lugar en que reside la información o la forma en que se almacena.
La información sensible o valiosa que organización custodia o
maneja, necesita ser protegida mediante estrictas medidas de
control. La verificación y la autorización son dos mecanismos que
se emplean para asegurar la confidencialidad de la información.
La integridad se refiere a la protección de información, datos,
sistemas y otros activos informáticos contra cambios o alteraciones
en su estructura o contenido ya sean intencionados, no autorizados o
casuales.
También es importante proteger los procesos o programas que se
emplean para manipular los datos. La información se debe preservar
y poner a disposición de sus propietarios y de los usuarios
autorizados de una forma precisa, completa y oportuna.
La disponibilidad es la garantía de que los usuarios autorizados
puedan acceder a la información y recursos cuando los necesiten. La
falta de disponibilidad se manifiesta principalmente de dos formas:
- La denegación, o repudio, del
servicio debido a la falta de garantías de la prestación del
mismo, tanto por parte del prestador del servicio como del
solicitante o tomador (controles de identificación fehaciente,
falta de prestaciones de los equipos, congestión de líneas,
etc.).
- La pérdida de servicios de los
recursos de información por causa de catástrofes naturales o
por fallos de equipos, averías, acción de virus, etc.
Controles de seguridad
Un entorno operativo seguro exige la garantía de que sólo puedan
acceder a una determinada información aquellos que están
autorizados para ello, que la información se procese correctamente
y que está disponible cuando se necesita.
Para aplicar controles adecuados, es preciso comprender primero quién
o qué es lo que amenaza dicho entorno, así como conocer los
riesgos asociados a dichas amenazas si llegan a materializarse.
Amenazas
La información se ve sometida a distintas amenazas que pueden
clasificarse en intencionadas, no intencionadas y naturales.
Las amenazas intencionadas las ejercen usuarios no autorizados que
acceden de forma indebida a los datos o información sensible. Los
usuarios no autorizados pueden ser externos o pertenecientes a la
propia organización y se pueden clasificar como curiosos o
maliciosos. Los curiosos normalmente ojean un poco y no siempre
entran con unas pretensiones concretas, ni saben lo que van a
encontrar. Los maliciosos entran a los sistemas para apropiarse de
datos o información por intereses económicos, o bien con ánimo de
dañar o destruir recursos. El acceso no autorizado de usuarios ya
sean curiosos o maliciosos significa siempre una violación de la
confidencialidad y con frecuencia acarrea violaciones de la
integridad y de la disponibilidad.
Las amenazas no intencionadas provienen típicamente de empleados
con poca formación o negligentes que no han seguido los pasos para
proteger sus contraseñas, asegurar adecuadamente sus ordenadores o
actualizar con la frecuencia debida el programa antivirus. Las
amenazas no intencionadas también implican a veces a los
programadores o personal de proceso de datos cuando no se siguen las
normas y procedimientos de seguridad establecidos, cuando existen.
Este entorno operativo es especialmente sensible ya que sencillos
errores en un programa pueden afectar a la integridad de la aplicación
global y de cualquier otra aplicación con la que comparta información
en común.
Las amenazas naturales incluyen fallos de equipos y calamidades
tales como incendios, inundaciones y terremotos que pueden causar la
pérdida de equipos y datos. Las amenazas naturales suelen afectar a
la disponibilidad de los recursos y de la información.
Riesgos
Los riesgos asociados a la pérdida de la confidencialidad,
integridad o disponibilidad son de diverso tipo y casi siempre
implican daños económicos incluyendo responsabilidad contractual,
falsos datos financieros, mayores costes, pérdidas de activos, pérdida
de negocios, descrédito y pérdida de imagen pública.
Salvaguardas
Estudios realizados en los últimos años demuestran que un alto
porcentaje de organizaciones han experimentado algún tipo de pérdida
de información o soporte físico, siendo las causas más frecuentes
los errores no intencionados y los virus. Hoy en día, debiera ser
impensable tener PC's o servidores sin programas de protección
contra virus. El aumento en el número de delitos informáticos está
haciendo replantearse a los profesionales de las tecnologías de la
información las medidas de seguridad y mecanismos de control. Los
delitos informáticos se han convertido en un mayor riesgo debido
por una parte a que hay un mayor número de personas que conocen la
informática y tienen acceso a recursos informáticos, y por otra al
alto nivel de interconexiones entre redes tanto internas como
externas. Pero sigue ocurriendo que la mayoría de los incidentes se
originan interiormente a la organización, tanto los no
intencionados como los maliciosos.
Las salvaguardas no son uniformes para todos los sistemas. El nivel
del riesgo debiera determinar el nivel de control adecuado. Cada
riesgo se puede tratar mediante la aplicación de uno o varias
salvaguardas de seguridad. Las salvaguardas se pueden clasificar en
tres principales categorías:
- administrativas
- físicas
- técnicas
Las salvaguardas administrativas incluyen las políticas
y procedimientos de seguridad. Las políticas establecen lo que los
usuarios pueden y no pueden hacer al utilizar los recursos informáticos
de la organización. También incluyen procedimientos para la
renovación de claves de acceso, autorizaciones para acceder a sus
recursos, la revisión y validación periódica de la vigencia del
tipo acceso, la asignación de responsabilidades, conocimientos de
la seguridad y formación técnica, gestión y supervisión de las
tecnologías y soluciones aplicadas, la recuperación tras averías
o fallos y la realización y aplicación de planes de contingencia.
Los controles administrativos también incluyen la revisión de
seguridad e informes de auditoria, que se utilizan para identificar
si los usuarios siguen las políticas y procedimientos. Finalmente,
los controles administrativos incluyen la asignación de propiedad
de los datos y los recursos. Cada persona de la organización debe
de tener claras sus responsabilidades relativas a la seguridad de
cada componente a su cuidado, y estas responsabilidades se deben
incluir en los objetivos de cada persona para asegurar que se les
valore por la responsabilidad asignada y se les evalúe según el
cumplimiento de sus obligaciones.
Las salvaguardas físicas limitan el acceso físico directo a los
equipos. Las salvaguardas físicas consisten en cerraduras, bloqueos
para teclados, vigilantes de seguridad, alarmas y sistemas
ambientales para la detección de agua, fuego y humo. Las
salvaguardas físicas también incluyen sistemas de respaldo y
alimentación de reserva, tales como baterías y fuentes de
alimentación ininterrumpida (UPS).
Las salvaguardas técnicas son controles que se implantan a través
de soportes físicos o lógicos que típicamente son difíciles de
vencer y, una vez implantados, pueden funcionar sin la intervención
humana.. El soporte lógico específico incluye antivirus, firmas
digitales, cifrado, programas de control de biblioteca, herramientas
de gestión de red, contraseñas, tarjetas inteligentes, control de
acceso de llamadas, sistemas de rellamada, seguimiento de huellas o
trazas de auditoria y sistemas expertos de detección de
intrusiones.
Los controles de acceso protegen contra la utilización o manipulación
no autorizada de recursos mediante la verificación y la autorización.
La verificación asegura la identidad del usuario o sistema que
solicita acceso. Los controles de autorización aseguran que el
acceso a la información y los recursos informáticos se limiten de
acuerdo con las directrices de la dirección. Otro término
relacionado a la seguridad es el no-repudio. El no-repudio previene
la posibilidad de que una de las partes de un intercambio o
transacción niegue en falso después que haya tenido lugar la
misma. El control técnico que se emplea para garantizar el
no-repudio es la firma digital. Las operaciones comerciales
celebradas a través de redes internas e Internet se han vuelto
corrientes. Allí donde antes se empleaba una firma manuscrita para
verificar que se había hecho una compra o celebrado un determinado
contrato, ahora existe una alternativa digital para verificar que
una persona cumplirá con sus obligaciones. La firma digital
consiste en una clave privada que sólo conoce o puede duplicar el
tenedor de la clave, parecido a su firma y rúbrica manuscrita. Las
firmas digitales verifican la fuente, autenticidad e integridad de
mensajes electrónicos.
Las salvaguardas administrativas, físicas y técnicas se pueden
subdividir en preventivas y correctivas. Las preventivas intentan
evitar la ocurrencia de acontecimientos indeseados, mientras que las
salvaguardas correctivas intentan identificar los incidentes y
reducir sus efectos después de que hayan sucedido. Es siempre
preferible evitar un incidente de seguridad en lugar que tener que
hacerle frente a posteriori. Las salvaguardas correctivas se han
diseñado para identificar el problema con suficiente rapidez para
reducir los daños al mínimo y para poder valorar con precisión la
magnitud de los daños causados por el incidente. La Figura
siguiente presenta los controles administrativos, físicos y técnicos
específicos, y los clasifica además en mecanismos preventivos o
correctivos
Controles de Seguridad de Información
Preventivos/Correctivos
- Controles Físicos
- Archivos y documentación
de reserva
- Detectores de movimiento
- Verjas
- Detectores de humo y fuego
- Guardias de seguridad
- Monitorización por
televisión de circuito cerrado
- Sistemas de tarjetas de
identificación
- Sensores y alarmas
- Cerraduras y llaves
- Candados cifrados
- Potencia de reserva
- Controles biométricos de
acceso
- Selección de emplazamiento
- Extintores de incendios
- Bloqueo de teclados
- Controles Administrativos
- Conocimientos de seguridad
y formación técnica
- Revisiones y auditorías de
seguridad
- Separación de obligaciones
- Control de calidad
- Procedimientos
sancionadores
- Investigaciones de
antecedentes
- Políticas y procedimientos
de seguridad
- Rotación de
responsabilidades
- Gestión y supervisión
- Recuperación de averías y
planes de contingencia
- Administración de accesos
de usuarios
- Gestión de propietarios de
datos y recursos
- Controles Técnicos
- Programas de control de
acceso
- Logs y trazas para auditoría
- Programas cortafuegos
(firewalls) y antivirus
- Sistemas expertos de
detección de intrusiones
- Gestión de contraseñas
- Tarjetas inteligentes
- Cifrado
Las tres tipos de salvaguardas deben utilizarse
conjuntamente para hacer frente a los riesgos estimados en cada
entorno concreto de trabajo. La dirección debe decidir cuánto
invertir razonablemente en la seguridad, los procedimientos de gestión
y control, y en herramientas tecnológicas para limitar el riesgo de
forma proporcionada y equilibrada. Según las organizaciones se van
reestructurando y reducen su complejidad para competir en una economía
global, es imperativo el empleo de las tecnologías de la información
y las comunicaciones para lograr una ventaja competitiva o una mayor
eficacia.
Conclusión
Una Arquitectura de Seguridad de la Información (ISA) global y
flexible implantada en toda la organización es el primer paso que
es necesario realizar para proteger la confidencialidad, integridad
y disponibilidad de la información y los recursos del sistema.
Los programas de seguridad más eficaces son aquellos que cuentan
con una participación activa desde dentro de la organización.
Fuentes externas pueden proporcionar conocimientos y experiencia
específica. No obstante, el programa de seguridad en sí debe ser
dirigido y gestionado internamente.
La ISA es necesaria en los entornos actuales de proceso distribuido,
en los que todo el mundo tanto de dentro de la organización como
externo a la misma que tiene una responsabilidad en la seguridad de
los sistemas y redes a que tiene acceso. Los controles implantados
deben incluir una combinación de procedimientos administrativos, físicos
y técnicos que se seleccionan en función de los tipos de amenazas
y el riesgo real estimado.
La organización debe empezar por reconocer la importancia de la
seguridad al nivel de dirección en que se pueden asignar recursos
adecuados para implantar los procedimientos con eficacia. La ISA
comienza en el nivel estratégico, a través de la planificación y
apoyo de la dirección ejecutiva. El primer paso de ese apoyo
consiste en incluir la seguridad en los objetivos de un Plan Estratégico
para las tecnologías de información. Esto asegurará que los
esfuerzos integrados de las personas responsables de la seguridad en
la organización se canalicen hacia una objetivo común que sea
realista, factible y apoyado adecuadamente por toda la estructura
organizativa.
Alejo Marjedan
Centro de Alerta Temprana sobre Virus Informáticos
Marzo 2002 |