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Lo que
oculta el nuevo Windows Update

Hace poco tiempo, una conocida
publicación alemana (http://www.tecchannel.de),
revelaba que cada vez que un usuario de Windows XP se
conecta a Windows Update para la actualización automática
del software, también envía al sitio de Microsoft, una
lista de programas (según Microsoft, solo de los elementos
instalados del sistema operativo), junto a la configuración del
hardware usado.
La prueba realizada por la publicación, hacía uso de una función
indocumentada de las APIs (Application Program Interface), un
conjunto de rutinas utilizadas para solicitar y efectuar servicios
ejecutados directamente por el sistema operativo. Con esa función,
se lograban capturar los datos transmitidos hacia Microsoft
durante una conexión a Windows Update, lo que por lo menos
demostraba que la empresa podría identificar específicamente dicha
máquina si quisiera hacerlo.
Según TecChannel, esta información se envía encriptada, pero la
función API mencionada permite la captura de estos datos en un
formato de texto plano, un punto antes de realizarse la encriptación.
Según se informa ahora en Spywareinfo.com,
Microsoft ha admitido que ello realmente ocurre, aunque la
empresa insiste en que lo hace sin violar su declaración de
privacidad.
Chris Cannon, director de la división de servidores de Microsoft,
afirma que para proporcionar la actualización necesaria es
necesario tener algún conocimiento del hardware utilizado. Esto
también incluye saber si el software es legítimo o no. Pero esta
información no es utilizada ni almacenada, para ningún otro
cometido. Tampoco se obtiene ningún otro tipo de información que
identifique en forma individual al usuario.
Para Mike Healan, de Spywareinfo, esto es una tontería (y
tal vez tenga razón). Durante años Windows Update manejó
las actualizaciones del producto sin necesidad de enviar ninguna
lista del software o hardware instalado en nuestras
computadoras. Muchos expertos comprobaron en su momento que ello
realmente era así, a pesar de los viejos rumores de que Microsoft
podía saber lo que teníamos instalado en nuestro PC, rumores que
conozco desde que instalé Windows 95 y mi primera conexión
doméstica a Internet.
Hasta Windows Me al menos, la lista del software
actualizado, y que se necesitaba o que no, se hacía en la propia
computadora, y ningún dato sobre esto era enviado a Microsoft.
Pero parece que desde Windows XP, esto ya no es así. Aunque
no debería sorprendernos si recordamos algunos antecedentes.
En febrero de 2002, Microsoft modificó su declaración de
privacidad sobre su producto Media Player, debido a que se
había revelado que dicho software, cada vez que un CD es
ejecutado, descarga el nombre del disco y los títulos de cada canción
desde un sitio Web licenciado por la compañía. Esta información
es guardada en un pequeño archivo en cada computadora. Y como parte
de la descarga de información acerca de las canciones y las películas
desde un sitio Web, el programa también transmite un número
identificador único para cada usuario de esa computadora.
Esto genera al menos la posibilidad que los hábitos de los usuarios
sean rastreados y vendidos con propósitos comerciales. Microsoft
asegura que nada de esto se vende o se comparte con terceros, y ningún
dato que pudiera poseer información personalizada identificable en
forma individual, es reunida en sus servidores. También es cierto
que nunca hubo ninguna evidencia de que ello no se cumpliera.
Aunque no puedo evitar la sensación de que estas declaraciones
siempre están al borde de algo, opino que todavía podremos creer
lo que Microsoft dice sobre no violar su declaración de
privacidad. Tal vez sencillamente porque mentir sobre ello puede
costarle muchos millones.
Tal vez más de los 200 que recientemente prometió pagar, mediante
un acuerdo extrajudicial, a un grupo de consumidores que lo acusaban
ante los tribunales de monopolista y de vender su software
por encima de su precio. En febrero de 2003, un acuerdo similar en
California, compensó a los consumidores descontentos nada menos que
con 1.100 millones de dólares.
Mentir descaradamente sobre su declaración de privacidad puede
costarle muchos más millones (y la perdida total de la ya tan
castigada confianza hacia sus productos).
Y lo que no dudo, es que cosas como éstas, van a dar más
argumentos a los que critican su nuevo modelo de seguridad,
denominada NGSCB (enscub), ex Palladium, tal como expresábamos en
nuestro pasado artículo "Temores sobre el nuevo modelo de
seguridad de Microsoft", http://www.vsantivirus.com/17-04-03.htm.
Las nuevas características agregadas a Windows Update por Microsoft,
pueden ser un arma de doble filo, tanto para nosotros los usuarios,
como para la propia compañía.
Por Jose Luis Lopez
Fuente : VSAntivirus |