Ciencia y Tecnología vs.
Crimen

En el pasado, resolver algunos de
los peores crímenes llegó a ser un desafío de proporciones
colosales, casi como sentarse frente a un rompecabezas con los ojos
vendados. Hoy, el viejo dicho de las películas de gansters
"los muertos no hablan" ha pasado a mejor vida víctima de
la ciencia y la tecnología.
Con los últimos avances de la ciencia forense, siempre hay
testigos, animados o inanimados, de todos los crímenes. Hoy la
ciencia ve aquello que nadie más ve y que unos pocos no desean que
se sepa.
La odontología, patología, antropología, y entomología forenses
junto con recientes y asombrosos avances en las técnicas de
identificación por el ADN, y últimamente por el PCR (Reacción en
Cadena de la Polimerasa), permiten ya descubrir sutiles y oscuros
detalles que desenmascaran a los autores de los crímenes horrendos,
de los actos más depravados; aunque los canallas hayan planeado y
ejecutado con el mayor esmero y sangre fría sus crímenes.
Así es la lucha diaria con la cara más siniestra del alma humana,
una labor dura y terrible, en muchas ocasiones macabra, pero
absolutamente imprescindible para que nuestra sociedad pueda poner a
buen recaudo a los asesinos.
Cada uno de los investigadores tiene un papel, y trabajan en equipo
para descubrir pistas ocultas en el cadáver.
Antropólogo Forense
Se ocupa de identificar a la víctima, reconstruir el crimen,
analizar fragmentos o evidencias relacionadas con la víctima (como
pelo, ropas...), tratar de averiguar en qué momento se enterró el
cuerpo, etc.
Su trabajo se desarrolla en dos etapas:
En primer lugar delimita el lugar del crimen y excava para encontrar
evidencias que le ayuden a reconstruir el asesinato mientras, al
mismo tiempo se van tomando fotos de cada paso.
Tras la búsqueda de indicios, se dispone a excavar minuciosamente
afín de desenterrar el cuerpo.
El antropólogo forense no sólo es capaz de reconstruir crímenes
recientes, o de identificar a víctimas asesinadas recientemente.
Cuando se haya un cadáver del que tan sólo queda el esqueleto,
trata de identificar el cuerpo basándose en la forma y el tamaño
de los huesos de la víctima y sobre todo en el cráneo, que puede
proporcionar pistas muy concretas acerca de la edad y el sexo.
Entomólogo Forense
Se encarga de estudiar el desarrollo de los huevos y las larvas de
los insectos que se encuentran en un cadáver en descomposición, afín
de obtener datos muy precisos y poder calcular la hora aproximada de
la muerte de la víctima.
Cuando un cuerpo muere, al cabo de 10 minutos, moscas azules y
verdes depositan sus huevos en la boca, ojos... huevos que se
convertirán en larvas, luego crisálidas y finalmente moscas. Según
el desarrollo de la larva, o comprobando la edad de los insectos más
viejos, el entomólogo puede saber con exactitud cuando y dónde fue
asesinada la víctima.
Como anécdota curiosa, se comenta que el primer caso de
"entomología" se conoce de la China del siglo XIII, en dónde
un hombre mató a un vecino con una hoz, y acto seguido, para tratar
de ocultar el crimen limpió cuidadosamente toda la sangre que
manchaba la hoja.
El jefe del poblado, enterándose del crimen y queriendo atrapar al
culpable, mandó reunir a todos los vecinos que poseían una hoz y
que la depositasen delante de ellos. Al cabo de breves instantes, un
grupo de moscas se abalanzaron sobre la hoz que contenía algunos
restos de sangre no visibles para el ojo humano, delatando al
asesino.
Odontólogo Forense
Se encarga de identificar las marcas de los mordiscos en las víctimas
de homicidio o violación para tratar de identificar al posible
agresor.
Tras tomar la huella del mordisco y hacer un molde, se hace lo mismo
con la dentadura del sospechoso, siendo una prueba muy valiosa para
inculparlo en caso de que ambas coincidan.
Con este método se han atrapado a conocidos asesinos en serie como
por ejemplo Ted Bundy.
Patólogo Forense
Son los encargados de determinar la causa de la muerte de la víctima,
observando el cuerpo y realizando las autopsias.
Son capaces de apreciar las heridas que se perciben a simple vista,
así como de relacionar los objetos próximos que hayan podido ser
armas, y exponer a la policía lo que pudo haber pasado en el lugar
del crimen, aún sin haber realizado exámenes exhaustivos.
Más tarde diseccionarán el cadáver para tomar muestras que serán
observadas al microscopio, para que puedan proporcionar la explicación
de la muerte.
Científico Especialista en Genética
Molecular
Se encargan de la "teoría de evidencias mínimas" o de
los "testigos silenciosos", es decir, de las huellas
dactilares, el ADN...
Estas pruebas se suelen llevar a cabo casi siempre para relacionar
al sospechoso de un crimen sexual.
En los cromosomas tenemos un código genético compuesto por cadenas
de Ácido Desoxirribonucleico (ADN), que rebelan los caracteres genéticos
de cada individuo. No hay dos personas con el mismo código, salvo
dos gemelos de un mismo óvulo.
Para realizar una muestra de ADN, se procede de la siguiente manera:
Se aísla un trozo de ADN, separándolo con una proteína. Una
enzima específica separará los trozos, que se esparcirán en una
placa magnética, positiva en un extremo y negativa en el otro. Se
coloca encima una membrana de nylon radiactiva, y se observa la
disposición del ADN con rayos X, comparando dos patrones.
En caso que la evidencia sea demasiado pequeña o esté degradada,
existe una máquina PCR (Partículas Cadena Polimerasa), que es
capaz de "fotocopiar" o duplicar moléculas de ADN a
partir de una pequeña muestra. Por ejemplo, la saliva que queda en
el micrófono de un teléfono, en un sobre, en un cigarrillo, etc..
A pesar de todo, ninguna de estas pruebas puede presentarse como
prueba única para la acusación de una persona, y sólo son válidas
si superan el ordenamiento jurídico. |