Síndrome de Excalibur

Excalibur:
Nombre de la espada mágica dentro de la leyenda Inglesa artúrica
(Arturo, rey semi-histórico de los británicos), que sólo él pudo
sacar de la roca en la que estaba encalvada y que a él como
guerrero lo ayudaría en su protección. En la actualidad, Excalibur
también es el nombre de un cohete antitanque de gran poder
desarrollado por la industria militar israelí (IMI).
El síndrome de Excalibur se puede considerar como una
patología de las armas como medio de protección. Este síndrome
enreda, complica y confunde la protección con la necesidad de
portar un arma u otro medio para estar seguro, protegido y confiado.
También se puede denominar como la dependencia enfermiza hacia un
medio de protección personal. Si bien es cierto que las armas como
elementos básico y esencial dentro de cualquier esquema de protección
pública o privada, no podemos caer en ese "endiosamiento"
o en la vana y ridícula pretensión de que gracias a las armas aún
estamos con vida.

Secuencias:
En el síndrome es muy común evidenciar personas exageradamente
atraídas por las armas, personas que de una u otra manera sienten
exagerada empatía por la parte bélica. Sin desconocer que a rasgos
generales todos sentimos curiosidad por las armas. Todo esquema de
seguridad que haya sido antecedido con un excelente e idóneo análisis
de riesgo, con los elementos de juicio necesarios tendientes a
conocer y esclarecer los respectivos parámetros que nos permita
clasificar y visualizar un verdadero nivel de riesgo y grado de
amenaza en forma adecuada, sin duda alguna mostrará la logística y
la dotación conveniente para los respectivos esquemas protectores
de la potencial víctima.
"No se trata del arma más llamativa o la que más infunda
temor..se trata de la que debido a su versatilidad reaccione más rápido".
En ocasiones es más eficaz una conducta elusiva o auto protectora
que un vehículo súper blindado en medio de una caravana con 15
guardaespaldas dotados con fusiles de asalto y granadas de mano.
Existen personajes que de acuerdo al estudio presentan un nivel de
riesgo, mínimo o igual a cualquier persona civil, sin embargo, se
han vuelto reconocidos en el ámbito de la región simple y
llanamente porque elevaron su estatus a través de los respectivos
diseños y esquemas de protección.
Son inmensamente significativos los diferentes esquemas de protección
y seguridad. La protección es un tema complejo de análisis y
estudio. Bienvenidas sean todas las medidas tomadas, entre ellas la
dotación de armamento a favor de seguridad y la protección que
rebajen al máximo los riesgos de secuestro u otro delito, y que por
consiguiente creen un ambiente más tranquilo en la sociedad, pero
no podemos pensar en "combatir un ratón con un tanque de
guerra" y menos en avenidas concurridas, la seguridad no se
aparenta, a este problema basta con ponerle un gato de igual o mayor
tamaño.
Tampoco podemos dejarnos confundir o asemejar equivocadamente otras
conductas que nada tienen que ver con el secuestro y que a lo único
que nos llevan es al incremento desmedido de percibir la
inseguridad; sería absurdo imaginar que luego de darle la
oportunidad a un ladrón éste se acercara a nuestro vehículo y nos
robara el reloj, y que por esta acción ya consideremos que nos iban
a secuestrar.
Por consiguiente es mejor crear un grupo de protección muy bien
dotado para nuestra seguridad. Un principio básico y fundamental en
todo el campo de la seguridad es: NO EXAGERAR
SITUACIONES NI SOBREDIMENSIONAR RIESGOS O PELIGROS.
Pareciera ilógico, pero las armas poseen un magnetismo incalculable
por el delito; las armas atraen el delito. Una persona armada es
potencialmente un asesino y posee 75% más de posibilidades de ser
recluido en una prisión. Además todas las armas despiertan
curiosidad y parecen de una belleza exuberante.
Los delincuentes están al acecho de a quién le ven un
"bulto" en su cintura para despojarlo de inmediato de su
arma, y en el mejor de los casos quedará gravemente herido. Un alto
índice de los policías armados en el mundo han sido asesinados.
Paradójicamente, en la actualidad la delincuencia organizada
persigue y aprovecha la menor oportunidad de las autoridades armadas
para despojarlas de sus armas de dotación. Por ejemplo, en
Colombia, la organización terrorista ELN luego de asesinar a ocho
soldados manifiesta con extraordinario cinismo: hemos dado de
baja a ocho soldados y recuperado ocho fusiles.
Por: Yhon Flabio García |