Haciendo equipo la sociedad y el gobierno

La ciudadanía reclama resultados innovadores, de calidad y servicios de gobierno eficaces, incentivando a las administraciones públicas a la mejora progresiva de servicios y programas de gobierno, lamentablemente parte de los esfuerzos emprendidos desde el gobierno no culminan en resultados oportunos. Ante este panorama los ciudadanos gradualmente asumen un rol más activo en la solución de problemas de interés público.
Y es de especial importancia considerar modelos de planificación participativa que conlleven a una interacción funcional entre gobierno y sociedad. El gobierno democrático tradicional se encuentra con dificultades para reaccionar de forma oportuna a un entorno complejo é incierto, diversas administraciones públicas fomentan la cooperación de la sociedad para garantizar que emerjan las necesidades y expectativas de todos los sectores y así emprender acciones consensuadas que lleven a la entrega de “buenas cuentas”, no se puede seguir gobernando a “ciegas” se requiere de un profundo entendimiento de las condiciones locales para el diseño de estrategias y la implementación de programas eficaces.
El capital social una alternativa rentable
La sociedad a través de fundaciones, cámaras, y otras agrupaciones similares forman un masa critica capaz de influir al gobierno en turno, este “capital social” acerca a los gobernantes propuestas para la atención de necesidades en áreas como la educación, pobreza, empleo, etc., algunas de las propuestas aportan programas y modelos que en ocasiones son la solución a desaciertos continuos en la administración publica y que pueden en cierto grado adaptarse para trabajar conjuntamente con el gobierno potenciando los beneficios a un número mayor de personas, hoy más que nunca se requiere de un gobierno flexible capaz de captar las “oportunidades”, resolver los problemas y adecuarse a las circunstancias rápidamente.
En la administración estatal de Guanajuato (1995 – 2000) se emprendió un programa conjunto de trabajo con una asociación civil celayense para el desarrollo educativo de las comunidades más pobres y marginadas del estado. Esta interdependencia dio lugar a novedosas dinámicas de trabajo y esquemas simplificados para la atención de necesidades en áreas rurales; el rol del gobierno se circunscribió a proveer los medios técnicos y económicos que permitieron la formación de promotores sociales que a su vez reprodujeron diversos programas educativos a miles de personas en tiempos cortos y aún bajo costo. El éxito del programa radico en que la asociación civil aporto el capital humano, la logística y el modelo de trabajo para la atención comunitaria.
De haber atendido las necesidades comunitarias desde la perspectiva de un gobierno “autosuficiente” usando practicas insensatas donde siempre se hace lo mismo y de la misma manera, los resultados en este tema seguramente serían escasos y poco alentadores; programas como el mencionado anteriormente pueden resultar muy rentables sabiéndolos aterrizar y adecuar a los planes y acciones de gobierno.
Si bien es cierto que cada programa de colaboración entre el gobierno y las agrupaciones sociales requieren de acciones específicas resaltaré algunos tópicos ‘claves’ que pueden ser de utilidad para los mandos medios y superiores de la administración pública durante el proceso de interacción, los puntos son los siguientes:
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Experiencia y reconocimiento probado: es importante tener antecedentes positivos de las agrupaciones sociales con las que se planea trabajar, los hechos no dejan de existir solo por que se les omita, hay revisar cuidadosamente la trayectoria, planes de trabajo y evaluar la efectividad de los mismos. No apueste por resultados, garantícelos con una buena elección.
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Evitar los malos entendidos: defina el marco de cooperación y establezca por escrito mediante la firma de un convenio los compromisos y metas que ambas partes están dispuestas a llevar acabo, verifique que dicho convenio se encuentre legalmente sustentado y no se contraponga a ninguna normativa de gobierno vigente.
Para que un convenio tenga un fundamento sólido debe contemplar:
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Un propósito bien definido - ¿Qué queremos lograr?
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Un concepto claro - ¿En que nos enfocaremos?
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Objetivos estratégicos - ¿Cómo los vamos a efectuar?
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Los recursos disponibles - ¿Con qué tenemos que trabajar?
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Un procedimiento que integre las acciones - ¿Cómo se va a unir todo?
- El talento piedra angular: asigne servidores públicos de capacidad probada, facultados para aportar ideas provechosas al programa. Analice detenidamente las opciones antes de integrar el equipo de trabajo. Recuerde las ideas son capitales que ganan intereses entre las manos del talento.
- Buscar consensos: evite la toma de decisiones aisladas, escuche y evalué los diferentes puntos de vista de los involucrados ya sean internos ó externos, obtenga un panorama amplio antes de tomar una decisión trascendente. Tenga presente que muchos son más inteligentes que unos cuantos.
- Ser metódico: programe reuniones y revisión de metas periódicamente, cumpla las fechas y acuerdos establecidos en el convenio, absténgase de caer en dinámicas que alteren el accionar natural de las actividades, no comprometa los resultados y la efectividad del programa si no hay una causa de peso.
- Hacer públicos los avances: tenga la información lista y accesible en todo momento, enseñar los avances del programa sirve para que cualquier interesado observe los logros, puede apoyarse del sitio web del gobierno para divulgar la información. Haga transparente su accionar y evite sospechas.
- Fortalecer la comunicación: diseñe é implemente estrategias simples en la comunicación de sus colaboradores, impida crear barreras que entorpezcan la coordinación, apóyese de las nuevas tecnologías; estas pueden proveer herramientas que mejoren sensiblemente el trabajo cotidiano, frene las viejas y nocivas practicas de la burocracia.
- Concentre esfuerzos: proporciónele la seriedad debida al programa, aparte del camino de los servidores públicos asignados cualquier actividad que les pueda distraer y que derive en demoras ó fallas. Defina las prioridades y organice eficientemente las cargas de trabajo.
- Capacidad para aceptar y corregir errores: sea tolerante al analizar sus resultados parciales, aprenda de sus errores; documéntelos y explore alternativas contingentes sin dejar de vista siempre una solución más simple.
- Plan mediático coherente: anuncie hechos y logros tangibles, evite anuncios espectaculares, costosos y poco creíbles, considere que la moderación y la prudencia pueden lograr y corregir muchas cosas, no deje margen para el escarnio político.
El gobierno debe ser hábil e innovador a fin de responder a las crecientes expectativas y necesidades de los ciudadanos; y que mejor manera que aprovechando el talento y la experiencia que le pueda proveer las diversas agrupaciones sociales, ellos conocen una realidad que no se refleja en estudios, proyecciones o tras los escritorios de funcionarios públicos, amplié su panorama haciendo “equipo”, recuerde no hace falta un gobierno perfecto; se necesita uno que sea práctico.
Autor: Lic. Roberto J. Muñoz Mújica
Fuente: www.conocimientosweb.net
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