|
|
| Solo
para expertos |
|
La tercera encuesta nacional sobre inseguridad llevada a cabo por el Instituto Ciudadano de Estudios sobre la Inseguridad (ICESI) —levantada por el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI) y cuyo periodo de referencia es del 1 de enero al 31 de diciembre de 2004— aporta una novedad importante: no solamente ofrece información a nivel nacional y por entidad federativa, sino además datos relativos a 13 zonas metropolitanas, las cuales incluyen las respectivas poblaciones conurbadas. De los 66,000 cuestionarios aplicados en el país, casi 23,000 corresponden a dichas zonas. Éstas son la Ciudad de México, Guadalajara, Monterrey, Tijuana, Ciudad Juárez, Chihuahua, Cuernavaca, Acapulco, Mexicali, Culiacán, Cancún, Oaxaca y Villahermosa. En apenas esas 13 áreas urbanas se concentra la tercera parte de la población nacional y tienen lugar más de la mitad de los delitos que se cometen en el país.
En la Ciudad de México se encuentra el mayor porcentaje de viviendas con víctimas de la delincuencia: tres de cada diez. Le siguen con cifras muy cercanas Tijuana, Guadalajara y Culiacán. En cuanto a incidencia delictiva —número de delitos por cada 100,000 habitantes—, Culiacán, Tijuana, Mexicali, Guadalajara, Acapulco y la Ciudad de México superan los 20,000 delitos, lo que casi duplica la media nacional que es de 11,246. Sólo Monterrey queda debajo de la media nacional tanto en lo que se refiere a porcentaje de viviendas con víctimas como por lo que toca a incidencia delictiva. Éste es un dato del mayor interés, pues demuestra que la criminalidad urbana no es directamente proporcional a la población de las áreas metropolitanas. Recordemos que Monterrey ocupa el tercer lugar en el país por número de habitantes y, sin embargo, de las áreas metropolitanas objeto del estudio es la que en los principales indicadores delictivos se ubica por debajo tanto del resto de las ciudades analizadas como de la media nacional.
Se observó que en las áreas metropolitanas, como en el país en general, los hombres entre los 20 y los 44 años, los jefes de familia y los trabajadores son las principales víctimas de la delincuencia. Los delincuentes son mayoritariamente jóvenes —de entre 19 y 25 años—, y varones: entre el 81% (Mexicali) y el 99% (Acapulco) de los delitos son perpetrados exclusivamente por hombres, esto es, sin participación de alguna mujer. En la Ciudad de México, ocho de cada diez delincuentes portan arma al cometer el delito. El arma de fuego es la más usada. El robo con violencia a transeúnte es el delito más frecuente. En la Ciudad de México más de seis de cada diez robos tienen esa modalidad.
Del total de víctimas, sólo una de cada cuatro acudió ante el Ministerio Público a denunciar. En Acapulco, sólo una de cada diez. En cinco de las zonas metropolitanas estudiadas más de la mitad de los denunciantes señalaron que no pasó nada como resultado de la denuncia. En Acapulco, siete de cada diez dieron tal respuesta, lo que parece explicar el bajísimo índice de denuncias en esa ciudad. Aun cuando sólo equivale a poco más de uno por cada diez averiguaciones previas, en la Ciudad de México se logró detener al presunto delincuente en mayor proporción que en las demás ciudades. Los tres principales motivos por los que las víctimas no denuncian son porque consideran que denunciar es una pérdida de tiempo, por desconfianza en la autoridad y porque los trámites son largos y difíciles. En Oaxaca estas razones predominan en ocho de cada diez víctimas. Es de observarse que en las zonas urbanas el Ministerio Público tiene más recursos, lo que no obsta para que los habitantes le tengan desconfianza y lo evalúen como una institución ineficiente e ineficaz.
En casi todos los ámbitos de las áreas urbanas, las víctimas de las agresiones son principalmente hombres, pero, en contraste, en el doméstico ocho de cada diez víctimas son mujeres. También un porcentaje importante de agresiones con víctimas femeninas ocurre en la calle. Sólo en seis de las ciudades se reportaron agresiones a mujeres en el transporte público. Villahermosa (41%) y la Ciudad de México (31%) exceden con mucho el promedio nacional. En Ciudad Juárez más de la mitad de las agresiones contra mujeres se produjeron en el trabajo —lo que rebasa casi en 40 veces el promedio del país—, dato que se relaciona con el hecho de que en las maquiladoras la mayor parte de los trabajadores son del sexo femenino.
Nueve de cada diez personas desconfían de su policía preventiva en Acapulco, Cancún, Ciudad Juárez, Villahermosa, Tijuana, la Ciudad de México y Cuernavaca. En esa misma proporción se desconfía de la policía judicial o ministerial en Acapulco, la Ciudad de México y Cuernavaca. Monterrey es la ciudad donde más confianza han logrado ambas policías.
Los anteriores son sólo algunos de los datos que se desprenden de la encuesta, cuyos resultados pueden consultarse íntegramente en la página del ICESI:
www.icesi.org.mx. Es indispensable que se sigan realizando encuestas victimológicas porque ofrecen información que complementa a la de la estadística oficial acerca de la criminalidad y constituyen el mejor instrumento para conocer la magnitud del problema, punto de partida imprescindible para atacarlo eficazmente.
|
|