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Bulimia nervosa o bulimia nerviosa
quiere decir literalmente, "hambre de buey". La bulimia se
presenta principalmente en mujeres jóvenes entre los 15 y los 35 años.
Aunque es un padecimiento que afecta principalmente a mujeres, a
diferencia de la anorexia nervosa la bulimia se presenta con alguna
frecuencia en hombres. Una de las características más frecuentes
de este padecimiento es la preocupación excesiva por la figura
corporal y un rechazo importante a subir de peso. En todos los casos
se presentan "atracones" de comida seguidos de un
sentimiento de culpa tan importante que la mayoría de las veces es
necesario llevar a cabo una serie de comportamientos compensatorios
como vomitar, laxarse, utilizar pastillas para bajar de peso, sobre
ejercitarse, etc. para "contrarrestar" los excesos de
comida. Cabe mencionar que un gran número de personas que padecen
bulimia tienen un peso corporal dentro de parámetros normales.
Otros síntomas frecuentes incluyen:
-
ideas, incluso
obsesiones, por no aumentar de peso.
-
comer más y más
rápido que la mayoría de las personas.
-
estar a dieta
una y otra vez, con fracasos recurrentes.
-
recurrir a
atracones para evitar confrontar sentimientos de enojo,
tristeza, ansiedad, etc.
-
incapacidad
para detenerse al comer, aún cuando se está comiendo "de
más".
-
culpa después
de comer, especialmente si se comieron alimentos
"peligrosos".
-
necesidad de
"compensar" la comida con vómito, laxantes, diuréticos,
ejercicio, etc.
-
omitir una o
varias comidas después de haber tenido un atracón (ayuno).
-
baja
autoestima y auto devaluación.
-
tristeza y
depresión recurrentes.
-
sensación de
falta de control con la comida y en diferentes áreas del
funcionamiento.
-
desmotivación
e incapacidad para disfrutar de cosas o situaciones placenteras.
-
necesidad por
complacer a los demás y ser aceptado.
-
cambios en el
deseo y la actividad sexual.
-
ansiedad,
nerviosismo, intranquilidad.
-
historia de
abuso psicológico, físico o sexual.
Es importante mencionar que las
personas que padecen de bulimia son personas que han perdido el
control sobre su forma de alimentarse. Se saben bulímicos y esto
genera una gran frustración que con frecuencia lleva a las
mencionadas conductas compensatorias, castigándose como si
estuvieran pagando por algo "malo" que hicieron o por los
sentimientos que tienen consigo mismos, lo cual solamente genera más
culpa. Aparecen emociones negativas como ansiedad y depresión, las
cuales requieren también de evaluación y en muchos casos de
tratamiento.
Desgraciadamente, un porcentaje alto de personas con bulimia nervosa
(hasta un 60%) que no reciben tratamiento o que reciben un
tratamiento inadecuado, pueden presentar complicaciones como
consecuencia directa de la enfermedad. Por tal motivo es importante
conocer y difundir información sobre esta enfermedad, detectarla en
forma temprana y buscar ayuda profesional.
Recuerda: siempre hay
alternativas
Fuente: Eating Disorders México |