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Comedores
compulsivos

Muchas de las personas que comen
compulsivamente padecen problemas de salud a causa del sobrepeso,
alteraciones emocionales, sentimientos de culpa y baja autoestima,
aunados a la angustia que implica librar una batalla constante por
dominar y erradicar su problema.
La situación anterior las conduce a ser víctimas de productos
milagrosos o de charlatanes que les ofrecen tratamientos muy
costosos, pero sobre todo peligrosos, con la falsa promesa de que
podrán lucir una figura esbelta. Sin embargo, los especialistas
enfatizan: no se debe pasar por alto el problema esencial, ¿qué
origina esta compulsión por los alimentos?.
El tratamiento adecuado
Los comedores compulsivos se caracterizan por ingerir en forma voraz
los alimentos, lo cual irremediablemente los conduce a la
obesidad.
Los factores que desencadenan este trastorno son el estrés, la
herencia de padres obesos y los malos hábitos alimenticios.
Quienes padecen este tipo de compulsión deben someterse a un
tratamiento integral e individualizado que incluya revisiones
médicas, asesoría nutricional y psicoterapia individual y
grupal.
Los aspectos medulares del tratamiento son:
Dieta:
debe estar orientada a restringir el consumo de calorías el
promedio ideal es de entre 1100 y 1200 al día y proporcionar
alimentos ricos en hierro, zinc, vitamina B6 y ácido
fólico.
Ejercicio: es
necesario mantener el equilibrio entre la cantidad de energía que
se consume y la que se gasta; al comer en forma desmedida se
acumula mucha energía, lo que podría causar un incremento de
peso de hasta 15 Kg. en un año, de ahí la importancia de hacer
ejercicio para quemar dicha energía.
Medicamentos: el médico es la
única persona autorizada para prescribir anoréxicos,
tranquilizantes, antidepresivos y, en los casos estrictamente
necesarios, hormonas tiroideas.
Terapia psicológica o psicoanálisis: la
finalidad de cualquiera de las dos terapias es descubrir la causa
del problema, aunque cabe advertir que se presentan dos
situaciones peculiares: el paciente desarrolla dependencia hacia
el terapeuta, o bien, muestra actitudes inmaduras de su etapa
infantil.
También es pertinente aclarar que
el resultado de la psicoterapia o del psicoanálisis es variable,
dependiendo del paciente. Se ha observado que algunas de las
personas que responden positivamente al tratamiento vuelven a comer
compulsivamente cuando atraviesan por periodos de estrés, pero al
cabo de los mismos dejan de hacerlo.
Fuente: Revista Profeco |