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¿Cómo
proteger a nuestros hijos de las drogas?

Según un estudio de la ONU, se ha demostrado que
los adolescentes que corren mayor peligro son:
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Los que tienen
poco interés en alcanzar metas académicas, profesionales o
personales.
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Los que son
aventureros, les gusta correr riesgos y demostrar que son
independientes.
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Los que no tienen
conceptos claros del daño físico y mental que causan las
drogas.
-
Los que están en
contra de la sociedad.
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Los que no tienen
apoyo de sus padres y cuyos amigos los incitan a consumir
drogas.
Algunos
investigadores han observado que la calidad de la relación que
tiene el adolescente con sus padres parece ser la mejor
protección contra la drogadicción.
¡Protéjalos!:
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Mantenga una
excelente comunicación y una estrecha relación con ellos.
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Ayúdelos a
fijarse metas concretas en la vida.
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Deles cariño,
hágalos sentir que forman parte de una familia.
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Promueva el uso
adecuado del tiempo libre, a través de la recreación y
talleres.
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Explique los
peligros de la drogadicción.
Manténgase
alerta a trastornos en la salud como:
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Cambios de
conducta (introversión, aislamiento, desmotivación,
violencia).
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Fantasías o
pensamientos delirantes, riesgos de psicosis y otras
alteraciones mentales.
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Alteraciones en
movimientos corporales y disminución de la coordinación.
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Pérdida del
sentido del tiempo.
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Pérdida del
interés por el arreglo personal.
¡Señales de
alerta!
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Dificultades
repetidas de retentiva o memoria, todo se les olvida hasta
interrumpir una plática porque ya no saben que estaban
diciendo.
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Ataques de
pánico o ansiedad.
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Comportamiento
hostil, abuso hacia otras personas o para sí.
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No pueden ordenar
lógicamente hasta la tarea más sencilla.
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Cambios
drásticos y frecuentes en el estado de ánimo.
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Es
responsabilidad nuestra, como padres, hacer todo lo posible
por mantener a nuestros hijos apartados de las drogas, pero,
mas importante aún es que, al detectar comportamientos o
situaciones que nos hagan sospechar de su consumo,
busquemos, a la brevedad posible, la ayuda de
expertos. No permitamos que por vergüenza o temor al "que
dirán", otra vida se desperdicie
irremediablemente. |
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