Sexualidad y educación
Comparada con los grandes avances tecnológicos de nuestra época la educación de la sexualidad luce peligrosamente estancada. Las madres adolescentes, los embarazos no deseados, los abortos clandestinos y todas sus secuelas, los infectados de VIH/SIDA y todos aquellos que no disfrutan el ejercicio erótico sexual son unos cuantos ejemplos de que aún necesitamos realizar mayores y mejores esfuerzos en materia educativa.
Aunque UD no lo crea
Por increíble que parezca, en tiempos tan cercanos como 1976 durante la conferencia Ética de la investigación y la terapia sexual organizada por los conocidos científicos estadounidenses, Masters y Johnson, se les pidió que eliminaran el término sexo de sus solicitudes ya que a gran número de los patrocinadores el término les pareció muy atrevido. Pero en nuestro país también se cuecen habas; la diputación panista de Guanajuato al proponer castigo para las mujeres que aborten, pese a que hayan sido violadas ha propiciado una ola de indignación, tanto en el plano nacional como en el internacional. Resulta difícil entender cómo se puede castigar a quien sufrió una de las agresiones que más atentan contra la integridad.
Muchas personas temen que la sexualidad infantil se convierta en una rama de la pornografía por lo que se le estigmatiza, se considera ilícita e inmoral y por tanto se convierte en un tema prohibido. Quizás por ello resulta poco menos que imposible conseguir financiamientos para realizar investigaciones sobre este tema, lo que refuerza el ostracismo académico. Son muchos los que afirman que una investigación de este tipo mancharía la inocencia infantil. Lo antes mencionado contrasta con la idea de que los niños nacen con el pecado original, motivo por el cual requieren que se les supervise y discipline. Y contrasta aún más con la que afirma que la sexualidad es algo innato, que se manifiesta de forma automática, natural y espontánea a medida que crece el individuo.
Somos animales pero racionales
En los animales inferiores los comportamientos sexuales están determinados genéticamente, es decir, son instintivos. Sin embargo, a medida que las especies evolucionan requieren más del aprendizaje para poder vivir. Ejemplos notables los constituyen los monos Rhesus, quienes al final de su infancia realizan ensayos sexuales y aunque al principio los machos tratarán de montar por cualquier lado a su pareja poco a poco lo harán a la manera de los adultos. Cuando alguno de estos animalitos es criado en forma aislada, al llegar a la adultez no podrá engendrar y si algunas de esas hembras son preñadas en forma artificial se convertirán en madres abusivas que pueden matar a su cría.
Las criaturas humanas también efectúan ensayos sexuales, pero en nuestra cultura no se observa esto debido a la represión. Niñas y niños jugarán a escondidas para calmar las angustias de los adultos. Menores de uno y otro sexo aprenderán sobre su propio cuerpo y el de los demás, conocerán sensaciones, desempeñarán diferentes papeles y se relacionarán con otras y otros. Estos juegos no representan peligro alguno cuando se llevan a cabo entre menores de edades similares.
Los padres no incursionan en el terreno de la sexualidad por carecer de sólidos conocimientos y porque temen que hablar del tema puede provocar que a los niños se les antoje y se conviertan en "degenerados". La realidad es que mientras más información tengan niñas y niños actuarán con mayor responsabilidad y por ende tendrán menos problemas. Resumiendo, los padres deben prepararse para poder contestar las dudas de sus hijos, puede parecer una perogrullada pero: para poder hablar de un tema es necesario conocerlo.
De acuerdo a la Global Sex Survey 1999, realizada por Durex, 28% de los menores de edad adquieren sus conocimientos iniciales sobre sexualidad con sus compañeros, 28% de sus padres y 22% en la escuela. Aunque oficialmente el tema de la sexualidad debe tratarse desde la primaria, considero preferible hacerlo desde antes y no destacar sólo el aspecto reproductivo sino incursionar en el terreno de los valores con mayor profundidad. La educación comienza desde el nacimiento de la criatura y se brinda con base en la forma como se comporta la familia, es decir, se educa con el ejemplo y en todo momento. La manera en que se traten, hablen, acaricien e interactúen los miembros de la familia marcará la pauta a seguir para la criatura.
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Algunos puntos importantes son:
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Propiciar y mantener la comunicación
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Enseñar a los niños a decir NO
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Respetar a los menores
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Animar a los niños a que pregunten
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No burlarse de sus sentimientos
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Más que solucionarles los problemas es preferible proponerles opciones y animarlos a que tomen decisiones
La mayoría de los padres no cuentan con suficiente información, sus conocimientos pertenecen al orden de lo anecdótico: piensan que si se descubre al niño en juegos sexuales se le debe de castigar en forma severa o hacerlo sentirse culpable y avergonzado para que sepa que el placer a nivel de los genitales es pecaminoso. Por fortuna, día con día los medios de comunicación tratan diferentes temas sobre sexualidad y ello permite que las personas comiencen a percibirla como algo cotidiano para lo cual vale la pena prepararse.
Es importante leer, pero ¡cuidado! pues existen muchas publicaciones y se debe ser crítico con todo el material. Antes de comprar un libro vale la pena revisar si está consignada la bibliografía; en caso contrario se tiene todo el derecho a dudar sobre la seriedad de la obra. Hasta hace poco tiempo se decía que debíamos creer todo lo que está en los libros, no obstante, es preferible dudar de los contenidos y averiguar qué tan objetivo es lo que se menciona.
Para que niñas y niños no tengan problemas con su sexualidad es conveniente brindarles suficiente información con un lenguaje adecuado a su edad, pero sobre todo se requiere que exista congruencia en el educador entre lo dicho y lo actuado.
Fuente: Francisco Delfín Lara
universoe.com
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