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Esquizofrenia

 

¿Qué es la esquizofrenia?

La esquizofrenia es con frecuencia descrita, erróneamente, como un "desdoblamiento de la personalidad". Esta puede ser la traducción literal, pero la esquizofrenia es una enfermedad mental que afecta seriamente el curso de pensamiento, la vida afectiva y la conducta general de la persona.

Las personas con esquizofrenia sufren síntomas psicóticos. Entre estos síntomas se incluyen alucinaciones (observan las cosas de modo diferente), delirios (percepciones falsas de naturaleza paranoide o extravagante), trastornos del pensamiento o temor.

Las ideas delirantes, visiones y alucinaciones son conocidas como síntomas psicóticos o positivos. Los "síntomas negativos" aparecen también después de un tiempo: las personas que los sufren se aíslan, muestran muy poca iniciativa y tienen una vida emocional embotada. A menudo, las personas con esquizofrenia sufren también aislamiento social, es decir, les resulta difícil entablar contacto con otras personas y tienen dificultades para funcionar normalmente en condiciones de estrés. Son también comunes los trastornos del curso del pensamiento, deteriorándose a consecuencia de ello los resultados escolares o afectando a la actividad laboral.

Una importante característica es que las personas con esquizofrenia no perciben que sufren una enfermedad. Estas personas pierden el contacto con la realidad.

Durante un episodio psicótico, los pacientes sufren alucinaciones o ideas delirantes.


Alucinaciones

Durante un episodio psicótico, las personas con esquizofrenia ven y oyen cosas, perciben sabores o sensaciones, que no son reales. Estas personas están tan convencidas de que sus percepciones son una realidad que actúan de acuerdo con ello. Por ejemplo, pueden escuchar voces que ninguna otra persona puede oír o ver cosas que no están en realidad. Algunas pueden "sentir" literalmente que algo se mueve sobre o bajo su piel. Los alimentos pueden tener un sabor diferente. Algunos creen que alguien está intentando envenenarlos.

Las personas con síntomas psicóticos, es decir, ideas delirantes y/o alucinaciones, sufren enormemente. A veces, las voces que oyen son amenazantes o condenatorias o enfrentan a personas que se aman entre sí.


Ideas delirantes

Los pacientes tienen percepciones de naturaleza paranoide o extraña que no se corresponden con la realidad. La persona con ideas delirantes ocupa con frecuencia un papel central en el curso de esas ideas. Los delirios de una persona con esquizofrenia son frecuentemente de naturaleza extraña: sus ideas son tan extravagantes que no pueden ser verdad, pero para el paciente son reales. Las personas con ideas delirantes creen ser otra persona (Dios, la Virgen María, Napoleón), se creen perseguidos o están convencidos de que son espiados o que se trama algo contra ellos.

Las ideas delirantes ocupan un lugar tan importante en la percepción de la persona que toda su vida se ve drásticamente afectada. Por ejemplo, si una persona con ideas delirantes cree que alguien está intentando envenenarla, cambiará su dieta o puede dejar de comer durante largos períodos.


Uso peculiar de palabras o raras estructuras de lenguaje, pensamientos incoherentes

La esquizofrenia afecta el curso normal de pensamiento de la persona. Los pensamientos pueden volverse lentos, o ser demasiado rápidos, o no existir en absoluto. La persona puede saltar de un tema a otro y parecer confundida. Las personas con esquizofrenia pueden tener problemas para entender a otros y para recordar cosas.


Alteraciones emocionales

Las personas con esquizofrenia pueden comportarse de manera "extraña'" y tener la idea de que se encuentran aisladas del resto del mundo. Pueden estar inusualmente excitadas o deprimidas, pero también temerosas o suspicaces. La afectividad está embotada, las personas con esquizofrenia se muestran menos sensibles que antes y no manifiestan tanto sus emociones.


Alteraciones de la personalidad

Las personas con un episodio psicótico se comportan de manera diferente. Pueden ser extremadamente activas o estar aletargadas, reír en una situación triste o llorar con una broma, o enojarse sin motivo aparente. Con frecuencia, los cambios de conducta están conexionados con las ideas delirantes o las alucinaciones. Por ejemplo, si se creen amenazadas, llaman a la policía. Otros pacientes pueden dejar de comer si creen que alguien está intentando envenenarlos. A veces, esto puede generar un comportamiento extremadamente extraño y peligroso que les lleva, por ejemplo, a infringirse cortes o amenazas de automutilación.


Las diferentes fases de la esquizofrenia

La esquizofrenia tienen diferentes fases. Fases en las que el paciente sufre enormemente (fase aguda o fase psicótica activa de la enfermedad) y otras fases en las cuales los síntomas esquizofrénicos presentan pocos problemas (fase de recuperación o de estabilización). Una fase psicótica activa puede ir precedida de una fase prodrómica en la que se pueden encontrar signos de advertencia tempranos de una fase psicótica activa. En otras palabras, existen diferentes ciclos, es decir, fase prodrómica, fase psicótica activa y fase de estabilización. La duración de estas fases no es la misma en todas las personas. Algunas están en fase psicótica activa casi constantemente, otras pueden presentar episodios recurrentes.

Fase prodrómica
Los primeros signos de advertencia de un episodio psicótico se pueden encontrar en esta fase. Las ideas delirantes y alucinaciones no son características de esta fase, pero los 'pacientes' perciben que empiezan a sentirse diferentes y a pensar de modo distinto. Algunas personas están en esta fase varios días, y otras toda su vida.

Fase psicótica activa
Esta fase se caracteriza por la presencia de ideas delirantes, alucinaciones y trastornos del pensamiento. Los cambios de humor, los trastornos de la conducta y el adormecimiento (o dormir demasiado) son también comunes. Esta fase puede durar hasta 6 meses. Un buen tratamiento combate los síntomas y puede acortar esta fase.

Fase de estabilización
La mayoría de las personas continuarán todavía experimentando una serie de síntomas durante la fase de estabilización. Sin embargo, de forma mucho menos patente que en el episodio psicótico. En términos generales, se aprecia un curso de pensamiento más empobrecido y lento, aislamiento y falta de iniciativa. El 20% de los pacientes continúan teniendo ideas delirantes, alucinaciones y están confundidos, aunque en menor medida que durante la fase psicótica activa.


La causa: biología y psicológica

Las actuales creencias refieren que la causa de la esquizofrenia se ha de buscar en dos áreas:

  1. Vulnerabilidad biológica: Algo no fue bien en el desarrollo del cerebro, haciendo a esta persona extremadamente vulnerable y más propensa a la esquizofrenia que otra persona. El motivo de un desarrollo inapropiado del cerebro de una persona puede ser hereditario; otras causas pueden ser una infección sufrida durante el embarazo de la madre, problemas durante el parto, meningitis o un accidente.

  2. Circunstancias psicosociales: La persona sufre un golpe emocional como, por ejemplo, un divorcio, la muerte o el abandono de un miembro de la familia. En personas con esta "propensión biológica' este tipo de acontecimientos pueden "inducir" una esquizofrenia.

Los primeros síntomas 

La predisposición a la esquizofrenia está probablemente presente entre los niños. En la mayoría de las personas con esquizofrenia, se puede ya decir desde su pubertad que reaccionan ante las cosas de forma diferente a los demás. Sin embargo, los síntomas reales de la esquizofrenia aparecen normalmente entre los 15 y los 30 años de edad. Después, se dice con frecuencia que la persona con esquizofrenia se comportaba ya de manera diferente en su niñez. Pero es peligroso pensar que los niños que se comportan de modo diferente sufrirán esquizofrenia en una etapa posterior de su vida.

Los siguientes síntomas son signos tempranos de advertencia de una esquizofrenia:

  • aislamiento, no pasar mucho tiempo con personas de su propia edad, 

  • pérdida de memoria, por ejemplo: olvidar donde se colocan las cosas, 

  • trastornos de percepción: objetos que cambian bruscamente de tamaño o color, 

  • paranoia: pensamientos de que alguien habla sobre ellos y de que las cosas se están haciendo a su espalda, 

  • preocupación extrema en materia de religión, filosofía, ocultismo, etc.: posiblemente, pertenencia a una actividad de culto, 

  • trastornos del pensamiento: incoherencia, argumentos irracionales o abstractos,

  • lapsos de disminución de la atención: fácilmente despistado, 

  • depresión, 

  • agresión, irritabilidad, hostilidad inesperada, 

  • falta de energía

  • trastornos del sueño: se levanta a menudo por las noches y duerme durante el día, 

  • temor, agitación de las manos, voz temblorosa, 

  • pérdida de apetito, o apetito voraz, 

  • deterioro de la higiene personal, por ejemplo: difícilmente se ducha o se lava, 

  • problemas de tiempo para organizarse, 

  • ideas delirantes 

En un episodio psicótico, pueden aparecer los siguientes síntomas:

  • alucinaciones

  • ideas delirantes

  • uso peculiar de palabras o raras estructuras de lenguaje, pensamientos incoherentes

  • trastorno de personalidad



Tratamiento de personas con esquizofrenia

Es enormemente importante que las personas con esquizofrenia reciban tratamiento. El tratamiento mejora notablemente su calidad de vida, siendo sus dos pilares básicos: la medicación y facilitar un entorno estructurado. Algunos pacientes, además, pueden ser candidatos para proyectos de reintegración.

Medicación: Las personas con esquizofrenia reciben medicación, es decir, tratamiento antipsicótico. Los antipsicóticos controlan las ideas delirantes y las alucinaciones. Los actuales medicamentos evitan también un completo aislamiento del paciente. Los pacientes sufrirán menos a causa de los temores y aflicciones provocados por las ideas delirantes y las alucinaciones.

Lamentablemente, la medicación no tiene el mismo efecto en todas las personas. Algunas no se benefician de ella y otras no obtienen un beneficio suficiente.
Si la medicación ayuda, se debe tomar frecuentemente durante largos períodos de tiempo, incluso auque el paciente se sienta mejor, con el fin de evitar la recurrencia de los síntomas.

Entorno: Un buen asesoramiento es también extremadamente importante. Las personas con esquizofrenia son muy sensibles con lo que ocurre a su alrededor, a los contratiempos de la vida diaria. Por este motivo es importante evitar las situaciones de estrés tanto como sea posible.

Además, las personas con esquizofrenia necesitan estructurar sus vidas; necesitan motivación para tomar la medicación, para asistir a las sesiones de asesoramiento, para practicar sus habilidades sociales, etc.

Reintegración: Desde luego, las personas con esquizofrenia tienen problemas para aceptar que padecen la enfermedad. Su menor potencial de aprendizaje les convierte en personas extremadamente vulnerables. Es importante enseñar a las personas con esquizofrenia a realizar las tareas de la vida diaria: en la casa, en las situaciones sociales, en el trabajo o en el colegio. Para ayudarles en este proceso pueden asistir a cursos de entrenamiento encaminados hacia su la reintegración en la vida cotidiana y mediante la convivencia en centros de acogida.


El futuro de personas con esquizofrenia

Como se ha indicado anteriormente, los síntomas se pueden combatir con la medicación y mediante la provisión de un entorno adecuado. La mayoría de los pacientes presentan síntomas severos durante toda su vida.


¿Curación? 

Alrededor de una cuarta parte de los pacientes se recuperan permanentemente. 
Un asesoramiento intensivo y la medicación permite a los pacientes, después de pasar por diversas fases, recuperarse de la enfermedad.

Tres cuartas partes de los pacientes continúan sufriendo síntomas en cierta medida. En algunos, los "síntomas psicóticos" continúan recurriendo. Los pacientes que presentan síntomas recurrentes necesitan tomar la medicación escrupulosamente para mantener los síntomas "a raya" el mayor tiempo posible. Algunos pacientes necesitan hacer frente a los síntomas permanentemente a pesar del asesoramiento y la medicación. El 40% de los pacientes viven en instituciones psiquiátricas o en lugares de acogida.

El poderoso efecto de la enfermedad sobre la personalidad del paciente lleva al suicidio a un 8% aproximadamente de los pacientes porque no pueden enfrentarse con la vida durante más tiempo.


Esquizofrenia y la vida diaria 

La mayor parte de las personas con esquizofrenia no pueden llevar una vida normal. La mayoría de los pacientes son incapaces de trabajar tres años después de que se detectan los primeros síntomas. Transcurridos 10 años, el 40% requiere tratamiento permanente.

Un pequeño porcentaje es más o menos capaz de mantener sus contactos sociales, pero la mayoría no pueden cuidarse a sí mismos y se convierten en vagabundos. La sociedad les margina porque se siente incapaz de tratar con personas aisladas que se comportan de forma "extraña" o agresiva.


La repercusión sobre la familia 

La familia y quiénes se ocupan de cuidar a una persona con esquizofrenia tienen problemas para conseguir comunicarse con ellos. Se sienten preocupados y no saben cómo contactar con ese miembro de la familia enfermo.

 

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