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Para una
buena limpieza bucal

Una limpieza eficaz de los dientes
puede prevenir las enfermedades de la encía:
El primer paso es efectuar un buen cepillado, para ello es necesario
colocarse en un lugar con buena luz y observar en un espejo donde se
encuentran las partículas de la comida. Lo más importante es
localizar las bacterias que crecen sobre y alrededor de los dientes,
la placa dentó bacteriana se puede identificar fácilmente
aplicando un colorante - solución vegetal inocua en la boca.
Las técnicas de cepillado deben de ser acordes con el tipo de
tejido periodontal, la posición y la forma de los dientes y si se
tiene algún aparato o prótesis dental.
En una dentadura sana el cepillo se coloca con las cerdas hacia
arriba, cuando se trata de las piezas superiores, abarcando un
milímetro de la encía, y barre suavemente hacia abajo aplicando un
ligero movimiento de vibración. En el caso de las piezas inferiores
el procedimiento se hace en forma inversa; es necesario repetir la
acción diez veces en cada espacio y también cepillar la
lengua.
El uso de seda o hilo dental es muy recomendable para eliminar la
placa bacteriana entre los dientes. Otra buena opción es el
estimulador interdental o el uso de un palillo o mondadientes. La
punta de goma o plástico que tienen algunos cepillos dentales es
una variante del palillo de dientes. Otros productos auxiliares son
irrigadores de agua a presión que ayudan a mantener la higiene en
las áreas difíciles donde se acumulan restos de comida que
favorecen la formación de placa.
La higiene bucal es la mejor medida de prevención para evitar que
se forme la placa y los cálculos, aunque si ya existen solo el
dentista podrá removerlos. |