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Plan
personal de ejercicio

El ejercicio físico regular es el
primer pilar para mejorar tu salud desde todos los puntos de vista.
Ya seas hombre o mujer, alto o bajo, gordo o delgado, competitivo o
más bien vago, tu corazón y todo tu organismo funcionará mejor si
haces ejercicio físico regular.
Ayuda a perder peso, disminuye la tensión, y aumenta la fuerza
física y la autoestima. Además, disminuye el riesgo de enfermedad
cardiovascular.
El ejercicio físico fortalece el corazón al hacerlo latir más
fuerte; los músculos aumentan también la capacidad de usar
oxígeno, y se libera más oxígeno en ellos, lo que aumenta la
habilidad de trabajar.
A la larga, el ejercicio físico regular hace el corazón más
eficaz, y paradójicamente, va a necesitar latir menos veces para
funcionar igual cuando estés en reposo.
Otro efecto beneficioso del ejercicio físico regular es que aumenta
el colesterol HDL, de alta densidad o "bueno", de efecto
protector sobre las arterias.
Ejercicio aeróbico y anaeróbico
Sin embargo, no todos los tipos de ejercicio son igual.
El que mejora la salud cardiovascular es el ejercicio aeróbico, o
"ejercicio con oxígeno": Aquel que hace a tu cuerpo usar
oxígeno extra y calorías de forma continua. Ciclismo, natación,
paseo o footing aumentan la velocidad y profundidad de respiración,
calientan el cuerpo y hacen sudar.
El ejercicio anaeróbico, o ejercicio intenso de corta duración,
como el levantamiento de pesas, puede ser también beneficioso para
la salud, pero hace muy poco en favor del corazón.
Frecuencia Cardiaca
Tu médico puede determinar la frecuencia cardiaca objetivo, que es
la frecuencia cardiaca a la que debe ejercitarse regular y
continuamente para aumentar tu forma cardiaca. Siempre deberá ser
menor que tu frecuencia cardiaca máxima.
Se han usado varias técnicas para calcular esta frecuencia cardiaca
objetivo, a partir de la edad, la forma física y el nivel de
interés en un programa de ejercicio.
La frecuencia cardiaca objetivo viene a ser el 70 % de la frecuencia
cardiaca máxima ajustada a su edad, y ésta se obtiene restando 220
a su edad.
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Ejemplo:
Si tienes 50 años: 220 - 50 = 170 ( frecuencia cardiaca
máxima).
El 70 % de 170 = 119 latidos por minuto (frecuencia
cardiaca objetivo).
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Si tienes 50 años, 20 ó 30
minutos de un ejercicio regular que eleve tu pulso a 119 latidos por
minuto, de 3 a 5 veces a la semana, mejorará tu forma física de
forma considerable.
Este método de cálculo nunca debe usarse en caso de arritmias
cardíacas.
Por supuesto, a la hora de diseñar un programa personal de
ejercicio físico, también entrarán en consideración otros
parámetros de sentido común, como la propia sensación general de
esfuerzo físico y cansancio.
Los beneficios adicionales del ejercicio de alta intensidad son
pequeños, con un riesgo mayor de lesiones de huesos, músculos y
articulaciones. En un principio, se trata de incrementar lentamente
la intensidad y duración del esfuerzo en un período de 4 a 6
semanas.
La mayoría de los cardiólogos coinciden en que, para aumentar la
forma física, son necesarias de 3 a 5 sesiones por semana de
ejercicio aeróbico -ajustado a la frecuencia cardiaca- de 20 a 45
minutos de duración. Conviene incluir siempre actividades de
precalentamiento.
Clase de ejercicio
El ideal es aquel que entretenga, con actividad continua pero el
mínimo estrés posible sobre los músculos y articulaciones. Paseo,
natación, ciclismo, jogging, patinaje o esquí de fondo son
excelentes. Otros deportes como tenis, baloncesto o danza pueden ser
aeróbicos y convenientes, pero incluyen periodos de inactividad que
disminuyen su valor aeróbico.
Si escoges el paseo, debe ser un paseo aeróbico: Ligero, rápido y
sin interrupción durante al menos 20 ó 30 minutos diarios, y al
menos 3 días por semana.
Antes de empezar
Si tienes más de 40 años y eres sedentario, obeso, fumador,
diabético o hipertenso, si tienes problemas de riñón, o si algún
familiar cercano murió del corazón antes de los 50 años, consulta
a tu médico antes de empezar una rutina de ejercicio. Puede que
esté indicado un estudio previo de tolerancia al ejercicio.
Fuente: Pulso médico |