La Tartamudez

Demóstenes
La tartamudez es un trastorno del habla
caracterizado por repeticiones o bloqueos que acarrean una ruptura
del ritmo y de la melodía del discurso.
Hay dos clásicos tipos de tartamudez que normalmente van juntas:
La clónica: se
caracteriza por repeticiones más o menos largas de fonemas,
especialmente del primero, a veces con emisión de un fonema parásito
La tónica: una detención en
la emisión acompañada de sincinesias más o menos importantes y
de reacciones emocionales.
Los movimientos que los acompañan y los
trastornos respiratorios o vasomotores son consecuencia de dicha
afección.
El porcentaje de tartamudos se eleva alrededor de un 1% de la
población general.
Ha podido distinguirse tres estadios en la tartamudez:
-
El tartamudeo pasivo,
que es su fase más simple y benigna, en la que el paciente no
trata de oponerse a su difícil habla.
-
El tartamudeo reprimido,
fase en que comienza a producirse una resistencia, con una serie
de movimientos que paulatinamente van ampliando el problema.
-
El tartamudeo
complicado, o fase más avanzada, que se inicia una
vez confirmados los accesos y sus correspondientes movimientos.
La segunda y tercera fases son provocadas en gran
parte por la reacción del paciente ante su propia tartamudez y
frente a la reacción de los demás.
La tartamudez, a su vez, se manifiesta de diferente manera según
personas y situaciones.
Los factores etiológicos de la tartamudez pueden ser:
1)
La herencia
2) Trastornos neurológicos asociados
de diverso orden
3) Trastornos de leteralización
4) Trastornos de la estructuración
temporoespacial
5) Trastornos del lenguaje en los
tartamudos
6) Disfunción de los circuitos de
control del habla
7) Problemas psicológicos
Según cuenta Plutarco, Demóstenes (395-322
a.C), llegó a ser uno de los más brillantes oradores del mundo
antiguo después de entrenarse duramente en las artes de la
elocuencia y la declamación. El historiador griego afirma que Demóstenes
pasaba largas horas, orando frente al mar, para afrontarse a los
gritos y al ruido que hacen las multitudes, además que se llenaba
la boca con piedras para dejar de tartamudear. |