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Varices
Las varices son una enfermedad que
afecta a las venas de las piernas. Por diversos factores, las venas
se ensanchan, dilatan y se vuelven tortuosas. Esto provoca problemas
de circulación sanguínea muy perjudiciales para la salud. Los que
las sufren tienen pesadez de piernas, calambres, picores e incluso
fuertes dolores.
Una de cada diez personas las padecen, siendo más frecuentes en las
mujeres, sobre todo por efecto de los embarazos y las hormonas.
Las varices se forman por un mal funcionamiento de las válvulas de
las venas de las piernas. Estas válvulas, ayudan a que la sangre
siga su camino hacia el corazón. Sin embargo, pueden funcionar mal,
por lo que la sangre se estanca en la venas, ensanchándolas y haciéndolas
insuficientes.
Las varices se pueden clasificar de varias maneras, según su tamaño
en:
Variculas
o Aranas vasculares
Normalmente tan sólo son un problema de tipo estético. Aunque,
en determinadas ocasiones pueden producir sensación de pesadez y
cansancio en las piernas
Varices de tamaño medio (3-4mm)
Este tipo de varices ya empiezan a ser un problema para la salud.
Normalmente, suelen producir flebitis superficiales muy dolorosas.
Varices de gran tamaño (>5mm)
Su tratamiento es obligatorio ya que verdaderamente afectan a la
salud. Pueden producir dolor, úlceras, oclusiones de las venas
por trombosis...
El problema de las varices no debe
pasarse por alto. Una vez detectadas, hay que ponerse en manos de un
especialista para solucionar el problema.
Actualmente, hay diversas técnicas para tratarlas. Unas, como el
stripping, son más agresivas, y otras, como la técnica CHIVA, con
menor agresión quirúrgica, una recuperación rápida y menos
dolorosa.
Las varices son un problema que pueden afectar a todo el mundo.
Aunque hay gente más predispuesta por su fisiología a padecerlas,
lo mejor es prevenir su aparición:
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Estar mucho
tiempo sentado con las piernas cruzadas. Permanecer de pie sin
moverse tampoco es aconsejable.
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Llevar ropa
demasiado apretada. Las ligas, faldas, cinturones e incluso
zapatos no deben de ponerle trabas a la circulación de la
sangre.
-
Estar en
ambientes que expongan a las piernas a un calor excesivo. Así,
hay que evitar tomar mucho el sol y los ambientes húmedos y
calurosos. Se puede tomar el sol, pero siempre que las piernas
no estén acaloradas. Es aconsejable entrar y salir
frecuentemente del agua para refrescarse las piernas.
Broncearemos igual nuestra piel y evitaremos muchos problemas.
Hay que tener en cuenta que normalmente los niños están más
morenos que las madres y permanecen casi todo el tiempo dentro
del agua.
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Nunca cubras
las piernas con una toalla porque será un horno. Es mejor
ponerlas debajo de un parasol.
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Llevar una
dieta con exceso de grasas, dulces y sal. Tomar alcohol, café o
té.
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Cuando te
sientes coloca las piernas en alto. Si te estiras en la cama, es
mejor que las piernas estén un poco más elevadas que la
cabeza.
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Hacer deporte
al aire libre. Lo mejor es caminar, la carrera suave (jogging),
la natación y la bicicleta. Un consejo, haz tus desplazamientos
cortos andando y sube las escaleras a pie.
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Dile adiós al
tacón alto y descálzate para andar por casa. Ir por la playa
sin calzado es muy beneficioso.
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Apúntate a la
dieta equilibrada. Dile adiós a las calorías y llena tu
refrigerador de alimentos ricos en fibras: yogur, legumbres
frescas, pescado.
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