¿Por qué sufrimos resaca?
El alcohol es parte importante de las fiestas, ya que disminuye la tensión y la timidez, crea un sentimiento de bienestar, aumenta el apetito y el placer por comer. Todas estas sensaciones se deben al funcionamiento de neurotransmisores como la serotonina, encargada de regular el humor y la tensión, o la dopamina, asociada a las sensaciones de placer.
Una parte del alcohol absorbido es inmediatamente degradado en el estómago por una enzima (alcohol deshidrogenasa), la cuál generalmente existe en menor concentración en la mujer. Lo que explica que el alcohol más fácilmente "se le suba a la cabeza". Esta enzima nos da la razón por la que el alcohol perjudica menos cuando es absorbido más lentamente (por ejemplo diluido con agua o refresco), ya que el sistema de la enzima no se satura pronto y puede degradar una cantidad mayor de alcohol.
Lo anterior explica también por qué unas cucharadas de aceite antes de la fiesta nos ayudan a "aguantar más", ya que disminuye la absorción del alcohol en el estomago. Sin embargo, la mayor parte del alcohol penetra rápidamente en el flujo sanguíneo por las mucosas del estómago y del intestino delgado.
Entre más agua contenga el cuerpo, el alcohol se diluye y se metaboliza más rápido, así que las mujeres al tener más grasa y menos agua tienen otro punto en contra en cuanto al consumo de alcohol se refiere.
El alcohol aumenta la eliminación del agua por los riñones, ya que bloquea a la hormona antidiurética, por lo tanto, si consumimos alcohol en gran cantidad y no tomamos agua, podemos deshidratarnos.
La deshidratación es la principal responsable del dolor de cabeza, del cosquilleo en piernas y brazos y nuestro malestar en general, así que les aconsejo que si van a ingerir alcohol, consuman agua en gran cantidad durante y después de la fiesta, además eviten el mezclarlo con refrescos no dietéticos, ya que de ser así, su ingesta de calorías se aumentará considerablemente.
Montserrat Astigarraga
Nutrióloga.
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